domingo, 7 de octubre de 2012

3er. Comentario MBA CEM Habilidades Directivas

Hola a todos

Este último 7º hábito (inicialmente en el primer libro de S. Covey así lo fue), nos permite analizar y comprender la importancia del equilibrio personal. Sencillo decirlo pero, muy difícil de lograrlo. Me parece es una lucha constante por medio de nuestro entendimiento, habilidades y sobre todo corazón - sentimientos -. Nuestra Misión en la vida apoya...

Un fuerte abrazo y espero sus comentarios.

Enrique

17 comentarios:

Yessica Martinez dijo...

Séptimo Hábito:
Afile la sierra

Adicional ha lograr un equilibrio físico, mental, espiritual y social/emocional me pareció completamente cierto que “si los motivos que uno tiene son erróneos, nada puede ser correcto.” Muchas veces con el día a día resulta complicado dedicar tiempo suficiente a cada una de las dimensiones. Es cuestión de saber administrar el tiempo, tener buena organización y voluntad para hacer las cosas y este hábito es la culminación de los 6 hábitos anteriores.
En lo personal, cuando me presenté incluso mencione como algo que sé que debo de cambiar y sobretodo aprender es a aprender a administrar mi tiempo para valorar más a las personas y a disfrutar las cosas que hago. Es fundamental tener un proceso de interiorización, para detectar mis puntos débiles en las 4 dimensiones y así afrontarlos para poder cumplir mis objetivos.
Esta lectura es una lección que obliga a mirar hacia atrás y a retomar cosas importantes que no consideramos, nos invita a renovarnos constantemente. Considero que lo 7 hábitos me dejan pensar que hay que convertir las palabras en hechos/acciones.

Jorge Molina dijo...

El último de los hábitos se nombra Afilar la Sierra y nos describe un proceso con el cual debemos constantemente renovarnos, y cada vez buscar un equilibrio mayor entre cuatro dimensiones que las definen como cuerpo, mente, corazón y alma, para poder cada vez optimizar nuestras vidas; muchas veces inmersos en un mundo de presiones y éxitos, pensamos que seguir haciéndolo con ese ritmo y no midiendo los sacrificios para lograrlos nos llevara más rápido a las metas propuestas; debemos tener muy claro una ligera pausa en el camino, tener el tiempo para determinar si lo estamos haciendo bien o no y que deberíamos cambiar. La mezcla y fortalecimiento de estas 4 dimensiones de forma correcta lograrán llegar a nuestras metas teniendo una claridad y renovación de nuestro cuerpo, mediante a alimentación, ejercicio; de la mente mediante el conocimiento, el estudio; del corazón, alimentando las relaciones, las amistades, la familia y del alma con algunas cuestiones como la religión, el rezarle a un Dios. Puedo concluir que es muy fácil no darnos cuenta en que momento deber hacer una pausa para alimentar estas cuatro dimensiones, pero el no hacerlo significaría un posible fracaso como humano, ya que a esta vida venimos a vivir.

raul guevara dijo...

El séptimo hábito, Afilando la sierra y es el que nos recuerda constantemente hacer un análisis de lo que estamos haciendo el día a día. Esto solo puedo lograr cuando se tiene un balance entre las cuatro dimensiones que un ser humano puede verse influenciado; Física, Mental, Emocional y Espiritualmente. Como todo hábito al principio se necesita una gran fuerza de voluntad el comenzarlo pero lo realmente admirable es mantenerlo y hacerlo constantemente.
Este hábito agrupa los otros 6 hábitos ya que va desde la dependencia hasta la interdependencia, por ello Covey lo muestra como un ciclo, es repetitivo, siempre cambiante y a la vez adaptable para cada situación.
En lo personal este hábito es el que mas aprendizaje me deja, el poder mantener un equilibrio en los cuatro dimensiones es realmente complicado, pero una vez logrado la satisfacción y los resultados esperados para cualquier situación definitivamente serán diferentes.

JOSE SANTIAGO AYALA MATURANO dijo...

JOSE AYALA
Séptimo Hábito: Afilar la sierra
Este es el último hábito del libro, aunque después el mismo Covey hablo de la existencia de un octavo hábito; este sétimo hábito se refiere a la mejora continua, al hecho de enfocarse en la capacidad de producción y sobretodo al equilibrio en las 4 dimensiones:Cuerpo, Mente, Espiritu y Relaciones. Lo primero que me llamo la atención de éste hábito es la parte de la mejora continua como persona, el hecho de que tenemos que evolucionar, todo a nuestro alrededor va cambiando y nosotros tenemos que ser capaces de ir cambiando a la misma velocidad o mayor, pero guardando un equilibrio y en muchas ocasiones si nos adaptamos y cambiamos, pero no tenemos un equilibrio como personas, consideramos que el normal un trade off en el que mejoramos algunos aspectos a costa de otros como es somo más eficientes para resolver problemas, pero ya no convivimos con nuestra familia, en justificación de que somos más eficientes y productivos. El equilibrio se tiene que dar de acuerdo a Covey en las 4 dimensiones en el cuerpo, lo llevo en mi persona el hacer ejercicio todos los días y comer a mis horas a pesar de que tenga mucho trabajo, en la mente enfocarme en lo que realmente es prioritario para planearlo y también darme el tiempo por ejemplo con la Maestria para crecer intelectualmente, en la parte espiritual que posiblemente se la que tenga más descuidada en el sentido de también tener el tiempo para estar solo conmigo mismo y entrar en mi parte espiritual y de autoconocimiento y la parte de relaciones personales que también tendría que reforzar a fin de cultivar las amistades, mejorar la relación con subordinados e iguales dentro de la organización. Hay que encontrar el equilibrio en todas las dimensiones para que surtan real efecto los otros seis hábitos.

Daniel Martínez dijo...

Comentario del hábito 7 “Afilar el hacha”
Éste hábito me parece el más importante de todos ya que lo veo como un motor de acción y mantenimiento para seguir puliendo nuestra efectividad. Aquí quisiera decir que la fórmula de la efectividad, y como yo ahora la entiendo, es producción (P) y la capacidad de producción (CP). Es decir que no es lo mismo que produzcas mucho (o eso creas) si tu capacidad de producción es mucho mayor. O sea que depende de, hasta dónde consideres que es tu capacidad (en cierto modo cómo te ves, o la autoestima y autoconfianza que tienes).
La mejora continua es un factor esencial de este hábito. Desarrollar la cultura del esfuerzo, no conformarnos con hacer las cosas bien. Aquí podemos caer en la trampa de no ser felices con lo que tenemos y querer siempre más y más. Pero Covey menciona perfectamente que debemos estar en equilibrio físico, mental, social y espiritual.
El mito del leñador, al que se le termina el filo a su hacha, me hizo reflexionar sobre los momentos de renovación, descanso y ánimo que debemos darnos de vez en cuando para oxigenar nuestro cuerpo y dar nueva energía a nuestro cuerpo. Por supuesto que cada quién tiene una manera distinta de cargar energía y renovarse; algunos preferimos leer, meditar, descansar en una playa, alimentarnos sanamente, dormir bien, otros hacen deporte, tocan algún instrumento, van a museos, etc. etc. así que es responsabilidad de cada quien encontrar su momento.
Para mí ha sido un libro que me ha ayudado a entender y desarrollar conciencia sobre dónde estoy y hacia dónde quiero ir. Más aún, cómo quiero llegar a ese punto. Es decir, generar calidad de vida además de éxitos profesionales y personales. Ser un líder conmigo mismo. Saber decir sí o decir no, cuando sea conveniente, mejorar cada día y diferenciar mis triunfos hacia dentro y hacia afuera. Es un gran libro y lo recomendaría ampliamente.

Anónimo dijo...

Omar Juárez
Mat. A01160680

EL SÉPTIMO HÁBITO.
Creo que de todos los hábitos que hemos estudiado; este es el hábito que más me ha gustado porque nos habla de la renovación, el afilar la sierra adquiere una connotación especial al establecer que los cambios que necesitamos vienen de nosotros mismos, de nuestra voluntad y nuestro ferviente deseo de ejecutar un cambio en nuestras vidas.

Es interesante que Covey nos enseña que el “afilar la sierra” o la renovación tiene 4 dimensiones todas ellas importantes, la física nos enseña acerca de lo que debemos hacer para preservar nuestra salud al hacer ejercicio y alimentarnos bien; la mental que nos invita a prepararnos, a no dejar de leer, a aprender cosas nuevas y a disfrutar de la literatura que nos deje enseñanzas verdaderas; la espiritual que me llevó a recordar muchas cosas que hacía durante mi adolescencia al servir en la Iglesia y sentirme bien por prestar un servicio y estar confiado de estar en Paz con el creador y a reafirmar la persona que soy, los principios que me rigen y los valores que practico y trato de transmitir a mis hijos; al mismo tiempo reflexioné en gran medida en relación a nuestra misión y nuestra influencia en el entorno y darnos cuenta que algo que de verdad nos nutre como personas es el tener la capacidad de servir, de ayudar y de ser un soporte para quienes nos rodean y mejor aún, en la vida hay que dar sin esperar algo a cambio, es el simple hecho de ayudar y sentirse pleno, feliz y orgulloso de hacerlo.

Al mismo tiempo pienso que esta lectura está íntimamente relacionada con la lectura del “dilema del Balance de Vida” pues ambas lecturas nos proponen que después de leerse debemos tener la voluntad de ser diferentes con miras a un futuro deseado y al que podemos llegar si nos lo proponemos.

Anónimo dijo...

Septimo Hábito: Afilar la cierra

Nos habla de cambiar y aprovechar el activo más valioso que tenemos: Nostros mismos. Este cambio es Física, Mental, Emocional y Espiritualmente. Nadie lo puede hacer por nosotros, tenemos que ser nosotros mismos quienes iniciemos poco a poco a hacer estos cambios para que se vueltan un costumbre en nuestra vida y no nos cueste trabajo realizarlos incocientemente.

Dimensión física: Cuidar tu cuerpo
Dimensión spiritual: Proporiona liderazgo
Dimensión mental:Proviene de la educación forma
Dimensión emocional:Esta relacionado con nuestro sentido de la seguridad personal

Si bien es cierto que para tener resultados óptimos hay que realizar el cambio en las 4 dimensiones al mismo tiempo, creo que es un poco díficil realizarlo (más no imposible), ya sea por la presión en la que vivimos en esta ciudad, o en el trabajo, donde nuestro ritmo de vida exige más de nosotros en otras dimensiones. Aunque sea una ciudad problemática, podríamos empezar con cambios pequeños par air paso a paso y conforme vayamos viendo mejora podríamos ir avanzando a otros niveles.

Eric Serrano

Sergio Gonzalez dijo...

En el ultimo de los capitulos llamado Renovación y es donde contiene el ultimo habito: Afilando la sierra donde practicamente nos habla de un equilibrio en los aspectos de nuestra vida y los divide en 4
1)Fisica
2)Mental
3)Espiritual
4)Social/Emocional

Es increible la analogía que realiza en la parte fisica, y es que realmente de las 168 hrs con las que cuenta la semana, se nos hace imposible hacerle tiempo a 30 min al dia, que significa solo dedicar 3.5hrs a la semana, es aqui cuando realmente vemos que imposible no es, simplemente es cuestion de prioridades y de estar conscientes de los beneficios que nos trae el cuidar nuestro cuerpo y no sufrir en un futuro los estragos de la mala salud.
Dentro de la parte espiritual me quedo en que siempre hay que tener clara nuestra mision y vision de vida, renovarla constantemente y esclarecer los objetivos para poder tener salud y retos constantes.
En la parte mental, simplemente hay que mantenerse activos, no dejar a un lado las lecturas, tareas y nuevos aprendizajes por el simple hecho de ser adultos.
La parte emocional/social esta mas relacionada con la victoria publica, que aunque no parezca que se necesite entrenamiento o practica, realmente si se tiene que realizar y es que no hay como vivir en armonía con todo nuestro entorno ademas de con nosotros mismos.

De las partes que mas me llaman la atencion del libro es la sinergia y la aspiral ascendente ya que estoy consiente de que realmente funciona, hace tiempo tuve oportunidad de participar en una empresa de venta directa donde la base del negocio era la capacitacion, con estos conceptos, realmente empeze a darme cuenta como afecta estos pequeños cambios en las personas , particularmente en amigos muy cercanos, a ver que uno ejerce liderazgo y por lo tanto poniendo el ejemplo con acciones, las personas cercanas empiezan a transformarse y a crear sinergia , algo maravilloso.

Este libro en lo personal es un manual muy util para recordarnos que es lo que estamos dejando de ser para llegar a aquellas metas que queremos, no lo llamaría de motivacion, pero si un reloj despertador que se tiene que leer cada vez que quieres retomar el rumbo y establecer los habitos como una forma de superación personal y profesional.

Alejandro Vega dijo...

Este último hábito el de “afilar la sierra” es una constante mejora de uno mismo, podría decir que también es parte de reinventarse.
Las cuatro dimensiones que plantea Covey son muy importantes por que giran en torno de la persona, aunque muchas veces uno las descuida (en mi caso sí las he descuidado) y no se da cuenta de su importancia. Bien dicen que mente sana en cuerpo sano, esto enfocaría la dimensión física y mental, es importante mantenerse activo y tratar de ejercitarse lo más posible para que así tengamos un buen rendimiento en el trabajo y eliminemos la flojera que a veces tenemos. Si mantenemos en buen estado la dimensión física podemos crear una disciplina, esto nos ayudará a que seamos más organizados en el trabajo o en la familia.
Leer un libro o escribir nos ayuda en la dimensión mental, hay que estar abierto todos los días ha aprender cosas nuevas uno nunca sabe cuando podemos aplicar algo que hemos aprendido en el pasado, dándonos un futuro bienestar pensando en el ganar / ganar. Hay que ser honestos con uno mismo y no siempre estar encasillados en que uno tiene la razón hay que darnos la libertad de creer y aprender.
La dimensión emocional/social es una a la cual le prestamos mucha atención, el convivir con nuestros amigos y familia lo cual crea una seguridad en nuestra persona y fortalece nuestro liderazgo.
Para mi la dimensión que tengo más descuidada es la espiritual, tengo una educación católica por parte de mis padres y abuelos dándome una solida base de valores y respeto hacia los demás pero con el paso del tiempo me he alejado de esa dimensión y no he tomado en cuenta todo lo que he perdido al no fortalecer esta dimensión.
Hace poco leí en Facebook un comentario que no se si sea 100% cierto, pero en teoría era un discurso de despedida del presidente de Coca-Cola, resumiendo menciona que en la vida nos encontramos como malabaristas y tenemos 5 pelotas: Trabajo, Familia, Salud, Amigos y Vida espiritual; la pelota del trabajo es de goma y si la dejamos caer esta rebotará y no sufrirá mucho daño, en cambio las otras 4 pelotas son de cristal y se podrían dañar o romper. Y nos aconseja que vivamos y cuidemos las 4 pelotas de cristal ya que son irremplazables.
Todo esto podríamos ligarlo a los 7 hábitos y el equilibrio que debe de haber en nuestra vida.
Los 7 hábitos son muy útiles siempre y cuando empecemos rompiendo nuestro paradigma de la proactividad para poner en práctica todo lo leído ya que no vale la pena leer todo esto si no se pone en práctica ya que no habrá un verdadero aprendizaje.

miguel martinez dijo...

Este último habito ayuda a consolidar el resto, es decir, a través de los que llama Afilar la Sierra (refiriéndose a la anécdota de un leñador), es imposible crearse un hábito sin una reflexión. El pasar por los primeros 3 hábitos del ámbito privado y luego convertirlos en un aspecto publico con los otros 3 hábitos sería imposible si no nos detenemos a cada una de las tareas que realzamos a diario para validar si realmente estos 6 “hábitos”, realmente están siendo hábitos, y aun mas si realmente estamos comprometidos a alcanzarlos.

Afilar la Sierra se refiere a una renovación, que en mi opinión se convierte también una evaluación de nosotros mismos, que nos permite darnos un respiro, ver como vamos, e intentar mejorar, de forma que podamos cumplir nuestros objetivos de mejor forma, incluso mas fácilmente.

Para lograr esto Covey nos oriente a través de 4 dimensiones de renovación:
1) Física: esta se relaciona a su vez con la proactividad, el estar bien en un estado físico, muchas veces requiere de tener sólido el habito 1, ya que regularmente ponemos pretextos para nos ver por nosotros mismos.
2) Espiritual: relacionándolo con el segundo habito, en este punto es esencial tener una Misión y evaluarla constantemente para saber que estamos alineados a ella.
3) Mental: relacionado con el habito 3, primero lo primero, eso implica darle importancia a nuestra capacidad intelectual valorando en que cosas ponemos atención, leer y escribir como una fuente de renovación son esenciales.
4) Finalmente social y emocional, que relaciona al resto de los hábitos estar bien con las personas, tratarlas bien, tener un postura de servicio a los demás.

Finalmente Covey nos recuerda que estas 4 dimensiones deben estar equilibradas ya que están fuertemente relacionadas y el no tener una bien puede afectar al resto.

Un punto muy importante es Programando a los demás, que se traduce en optimismo hacia la gente que te rodea, porque cuando tu estés abajo alguien como tu puede ayudarte a levantarte.

Alberto Corona dijo...

Este hábito de auto-renovación es fundamental, es un tipo de mantenimiento necesario que nos ayuda a seguir utilizando los otros 6 hábitos funcionando correctamente.

Es dar un balance sistémico entre las dimensiones físicas, espirituales, mentales y social emocional, como ejemplo de una planta de producción, pocas veces se quiere parar la producción por que pareciera que dar mantenimientos (Afilar la sierra) no genera ganancias, sin embargo como todo, si esto no se hace y solo nos enfocamos en producir, en el largo plazo tendremos problemas ya que la maquinaria se desgasta y puede costarnos muchísimo y generar perdidas grandes, en cambio si tenemos un mantenimiento y balance adecuado entre lo que producimos y en mantener de manera correcta y vigilada lo que nos ayuda y hace producir, sin duda tendremos un impacto positivo que hará un efecto domino en todos nuestros hábitos, a pesar de ser algo que nos tomará tiempo y esfuerzo llevar a cabo este hábito junto con los 6 anteriores nos ayudará a lograr el éxito, y aunque esto no es exclusivo de nadie y todo el mundo podría hacerlo, no todos lo hacen y es la diferencia muchas veces entre la gente exitosa y la que no lo es.
Debemos también tratar de sembrar esta semilla de positivismo y compartir estos conocimientos con las personas que nos rodean, ya que será de suma importancia ser éxitoso en una sociedad que también lo sea, ya que en nuestros momentos difíciles, esa gente a quien aportamos algo, seguramente podrá contribuir con nosotros en los momentos que lo necesitemos.

Alfredo Romero dijo...

El séptimo hábito, Afilar la Sierra, nos habla de una constante renovación de nuestro ser, tanto en la parte espiritual, como en la parte emocional. Personalmente creo que Covey nos describe de una manera muy buena el cómo una persona puede llegar a tener todas las aptitudes y las ganas de hacer algo, y puede que en un principio lo pueda hacer muy bien y empiece a tener resultados, sin embargo estos tiempos nos requieren de cambios constantes en la manera de manejar, percibir y enfrentar las cosas, por lo que si no tomamos en cuenta esos cambios, las personas tienden a quedarse en el tiempo y no renovarse. Este ejemplo lo podríamos ver hasta en una empresa, como lo fué el caso de Kodak, la cual hace algunos años todavía era considerada el gran amarillo, debido a que dominaba el mundo de la fotografía. Sin embargo, al empezar a existir una nueva tecnología de fotografía digital, ellos optaron por no entrar a ese mercado, ya que no les parecía un nicho interesante, por lo que no invirtieron en ese segmento y años después se encuentran en bancarrota, debido a que nunca innovaron, nunca afilaron la sierra y se reinventaron como compañía.
El equilibrio es muy importante para Covey, por lo que tener un equilibrio entre Cuerpo, Mente, Espiritu y Relaciones es muy importante para poder llegar a ser una persona completa. Pienso que nuestra vida está llena de retos, y uno de ellos, uno de los más grandes a mi entender es buscar la manera en la cuál la persona pueda llegar a un estado de felicidad úlitma, en el cuál seguramente se encontrará con el equilibrio del cuál nos habla el autor. El afilar la sierra nos servirá para estar preparados para cualquier cambio que venga en un futuro y poder enfrentarlo como si fuera la primera vez, preparados para todo.

Oscar Figueroa dijo...

Para mi afilar la sierra se refiere a mantener la misma pasión por la vida en todos sus ámbitos de manera constante, no por imposición sino por convicción, pensando como lo establece Covey en lo que el llama las cuatro dimensiones de la renovación.
La dimensión física, en la medida que seamos conscientes que nuestro cuerpo debe mantenerse en condiciones óptimas y ser tratado con respeto por nosotros mismos para que sea capaz de envejecer en la mejor condición posible con el fin de llevar ua vida plena conforme avanza nuestra edad.
La dimensión espiritual, donde yo lo entiendo como el concepto de buscar reforzar nuestros valores no solo en el plano teórico sino práctico, por ejemplo si pensamos en que la ecología y el medio ambiente requieren que cambiemos nuestros habitos de consumo de energéticos, que apoyemos en actividades como la reforestación por ejemplo, pues pongamos manos en acción y seamos participes del cambio. Si nos molesta la corrupción en nuestro país hagamos algo para combatirla activamente.
En el aspecto mental, es más que evidente y sin embargo un punto que algunas veces dejamos del lado debido al compromiso y disciplina que exige tomar el compromiso con nosotros mismos de buscar desarrollar nuevas habilidades, así como aumentar nuestros conocimientos en materias que se encuentran más allá de nuestro ámbito de acción inmediato. El dedicar tiempo para aprender algo nuevo es como una inversión bancaria a largo plazo no vamos a ver rendimientos importantes en el corto plazo y sin embargo al pasar de los años nos daremos cuenta cuan valioso fue el tiempo dedicado a aprender.
Por último en lo que toca a nuestra vida social y emocional, como se menciona en algunos pasajes del libro, no podemos dejar este elemento del lado, o habríua que sopesar que tanto es válido el éxito respecto a las demás dimensiones a costa de cualquiera de las demás, hablando específicamente del nuestra vida social y emocional que tan válido es dejar del lado un matrimonio por ejemplo por obtener un ascenso o un mejor empleo si no hay con quien compartir los éxitos.
En fin me parece claro que somos seres complejos y sin embargo la mayoría coincidimos en buscar la felicidad en nuestras vidas y es justo señalar que si no nos sentimos cómodos y contentos con nuestro estado actual en cualquiera de las dimensiones, debemos tomar acciones para buscar un equilibrio, y que aunque existen y existirán fluctuaciones debemos ser capaces de ajustar conforme sea necesario.

Ivan Miranda dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ivan Miranda dijo...

Después de haber recorrido cada uno de los 6 hábitos que Covey propone y viajado de la dependencia hacia la independencia y después a la interdependencia, el séptimo paso que propone es la renovación, llamado “afilar la sierra” que es posible considerar como una mejora continua o superación personal en todas las áreas de nuestra personalidad (dimensión física, mental, emocional y espiritual). Como lo había comentado en clase anteriormente, el ritmo de vida que llevo inmerso en la “carrera de las ratas” en la que giramos y avanzamos sin avanzar, sin muchas veces reflexionar en el sentido de la vida, en el establecimiento de una visión y misión personal, más bien vivir por vivir y seguir adelante por que hay que seguir, este hábito me reafirma que tomarse un tiempo para renovarse, para estar con uno mismo y para recordar la misión y visión personal, me permite re direccionar acciones o modificar estrategias para seguir por el camino a lograr esa misión y visión. Englobando el modelo de Covey puedo darme cuenta que poniendo en práctica los 7 hábitos, es posible en efecto, ser una persona altamente efectiva tanto en la vida profesional como en la vida personal.
P.D. son las 11:35 pm

Roberto González dijo...

Roberto González

Siempre he pensado que el tiempo es el recurso más valioso de todos. En una de mis películas favoritas comentan que “el tiempo es el activo más preciado de todos” y tienen razón. En este último hábito Covey nos habla del equilibrio de las cuatro dimensiones, las cuales son: Cuerpo, Mente, Espíritu y Relaciones. Como se comenta en la lectura con base en una mejora continua (habito en cuestión) podemos evolucionar nuestros actos y formas de pensar, con el fin de adaptarnos al ambiente que constantemente cambia, ya sea por edad, país, trabajo, etc. Nuestra capacidad de adaptarnos, conlleva una mejora en nosotros. Sin embargo, debe existir un equilibrio entre los cuadrantes y nuestra evolución. La mejora en un solo cuadrante, “Espíritu” por ejemplo, tendría como consecuencia un desequilibrio ya sea emocional, intelectual o físico. Por eso en ocasiones debemos hacer pausas en la vida y evaluar que tan equilibrados están nuestros cuadrantes. “Afilar la sierra” es una gran metáfora utilizada para demostrar que debemos tomar pausas en la vida, evaluar nuestros actos y evolución, el entorno, así como, definir nuevos objetivos con el correcto equilibrio. Es aquí donde entra el activo tan preciado del que hablo, el tiempo. Porque muchas personas creen que no lo tienen, y lo que pasa en realidad es un desequilibrio en sus prioridades del día a día. En lo personal considero que es exhaustivo vivir todos los días con solo tres actividades en el día, que son: dormir, trabajar y comer (enfatizo una mala nutrición). En cambio una persona con una agenda ordenada, priorizada y con objetivos alcanzables, se levanta por las mañanas, lee el periódico, trabaja, convive con los compañeros de la oficina, revisa pendientes personales, hace ejercicio, se cultiva de forma intelectual, convive con la familia y tiene una alimentación sansa y en sus horas. Siempre he tratado de conducirme así y me ha funcionado hasta ahora. Este equilibrio en definitiva se encuentra desarrollando dos habilidades fundamentales, eficiencia y efectividad.

Alfredo Leal dijo...

Séptimo Hábito


Afile la Sierra

Principios de autorrenovación equilibrada

Los seis hábitos se refuerzan por medio de este último hábito, el cual aunque parece sonar redundante impulsa la idea de la preservación de la persona como tal. Por otro lado la renovación de las cuatro dimensiones de la naturaleza: la física, espiritual, la mental y la social/emocional.

De lo anterior me parece muy importante destacar que las cuatro dimensiones realmente representan, desde mi punto de vista, las dimensiones que definen a una persona y el como se pueda sentir consigo misma, que resultados pueda tener.

Afilar la sierra se refiere a ejercer las cuatro dimensiones, hacerlo requiere proactividad, tenemos que ser conscientes que los resultados obtenidos dependen de nosotros, y nosotros nos podemos activar en pro de conducirnos como personas eficientes o podemos mantenernos inactivos y no serlo.

La dimensión fisica implica disciplina para ejercitarse y comer. Cuidar nuestro cuerpo en general y la integridad física. Me parece importante mencionar que toda persona sin importar la edad debe realizarse exámenes médicos periódicamente, estos indicadores nos llevarán de la mano para mantenernos alerta de lo que físicamente requerimos.

La dimensión espiritual es algo muy privado pero fundamental, ya que en gran parte se refiere a la base de nuestra persona, al centro, a los que nos define.

La dimensión mental que requerimos ejercitar y cultivar continuamente, en lo particular, estudiar una maestría es parte de mi formación mental y espero seguir cultivando con libros, idiomas, etc.

Por ultimo la dimensión social/emocional es la realidad que vivimos y donde nos desarrollamos, van ligadas ya que nos desenvolvemos en la sociedad y gran parte de nuestras emociones son consecuencia de lo que sucede en nuestras relaciones.

Se requiere de sinergía en la renovación ya que las dimensiones se relacionan entre sí y estas a su vez se relacionan con los hábitos anteriores.