sábado, 8 de agosto de 2009

Cuarto comentario Maestría Liderazgo Quito - Covey (Del inicio al hábito 3)


Stephen Covey emplea una metáfora que queremos compartir con ustedes. Él considera que los seres humanos somos en gran medida como aviones con el propósito de llegar al destino planteado. Lo curioso del asunto es que aproximadamente el 90% del tiempo los aviones se encuentran fuera de la que sería la ruta ideal, más corta y más directa, porque tiene que sortear toda clase de dificultades (tormentas, corrientes de viento, tráfico aéreo, etc.) ¿Cómo es posible que el avión llegue a su destino incluso con tan adversa probabilidad si consideramos ese desvío constante de su ruta? Creemos que hay razones muy importantes, una es la claridad en el destino al que se desea llegar, otra es la oportunidad de recibir información que le permite hacer los ajustes necesarios para no desviarse definitivamente de su camino. En este sentido sería importante también considerar que el piloto del avión no puede simplemente reaccionar a una tormenta regresando al aeropuerto porque la tormenta "no desea" que pasen, tampoco sería lógico empecinarse en seguir una ruta que no respeta las rutas comerciales de aviación. El piloto debe proponer, hacer lo mejor que puede hacer frente a las circunstancias que enfrenta, utilizar todos los recursos que tenga a la mano para sortear esas dificultades y llevar a su tripulación y pasajeros a puerto seguro.

El problema es que en ocasiones no asumimos que somos nosotros los pilotos del avión y simplemente estamos esperando a que el tiempo de vuelo se acabe y lleguemos, no importa a donde sea ni como sea. Creo que esta primera parte del libro de Covey nos invita a darnos cuenta de que el rumbo de nuestra vida está en nuestras manos, empezando por cuestionar las ideas no reflexionadas que podamos tener al respecto. Lo curioso es que cuando la gente habla de liderazgo, normalmente no tienen en mente esta parte del proceso; la victoria privada queda sepultada bajo un montón de técnicas superficiales que buscan lograr que los demás hagan lo que nosotros queremos. Lo preocupante es que si no trabajamos en cuestionar y ajustar nuestros paradigmas a la realidad, en controlar nuestras reacciones haciéndonos cargo de la manera en que enfrentamos nuestra vida; si no buscamos definir el destino hacia el cual queremos conducir nuestra vida, así como ser congruentes en la definición de nuestras prioridades, esa victoria pública no tendrá fundamentos y será muy frágil y efímera.

Nuevamente el reto está en que podamos conectar con nuestra propia experiencia de vida los principios que Covey propone, de manera que podamos tomar otra vez en nuestras manos esa posibilidad de definirnos y definir el mundo en el que vivimos. Fritjof Capra elaboró un esquema en el que muestra la red de los problemas del mundo. Lo curioso es que este gran físico y estudioso de los sistemas coloca las conductas egoístas y competitivas del ser humano como origen de todas esas problemáticas. Y si en ese nivel está el origen del problema, ¿no será buena idea empezar a trabajar con los individuos? Nosotros creemos que sí porque en la medida que nos damos cuenta de que tenemos un destino común con los otros seres humanos y asumimos la responsabilidad de construirlo, nuestras conductas hacia los demás no pueden seguir siendo las mismas y probablemente eso sea el inicio de la transformación que esta humanidad espera con urgencia. ¿Qué descubres de ti mismo en estos capítulos?

38 comentarios:

Anónimo dijo...

Después de haberme abstraído por un momento al terminar esta lectura, quedé absorto en mis pensamientos de lo poco que realmente me conozco, al interiorizar todos los aspectos de mi personalidad y aceptar lo complejo que puede ser un individuo, cuanto hay que aprender, mejorar o vivir.
Aunque muy repetidas veces al menos en los últimos meses, los paradigmas han sido el tema del día, quedé sorprendido con el dibujo de la joven o de la anciana, o ambas; como algo tan simple podría tener dos resultados diferentes, ambos propicios depende de la óptica que se miren, y que la verdad muchas veces que caído en ese esquema de no apreciar otros puntos de vista ya que estaba encerrado en mi propia visión.
Debido a mi formación soy un amante de los modelos, y las cosas que se explican de una manera sistemática, pero eso solo lo asociaba a la ciencia, no me había tomado el tiempo para afiliar que el pensamiento y la forma de actuar podían encerrarse en uno, y que eso es más importante; me causó hasta gracia darme cuenta de cómo de la dependencia de nuestros padres pasamos a la independencia y creemos que este es el fin último, la capacidad de hacer cosas por nosotros mismos y quedarnos así; nunca me imaginé que había un nivel superior, la interdependencia; “el nosotros podemos”, y que para lograrlo debemos encontrarnos a nosotros mismos, para poder ser sujetos de cambio de algo más grande, algo que se llama circulo de influencia, que se resume con la oración del alcohólico, “Señor dame coraje para cambiar las cosas que puedo cambiar, la serenidad para entender las que no puedo y sobre todo la sabiduría para saber la diferencia”.
Recién en este momento pude relacionar cual era mi centro y cual debe ser ahora; tiene que estar basado en principios y no aferrado a cualquier cosa como el dinero, las posesiones, el trabajo o cualquier otra manera que en mi mente llamaría esclavitud espiritual; aunque siempre he tenido una misión personal y he tratado de apegarme a ella de la mejor manera, nunca la escribí realmente y aunque tuve intentos fallidos, creía con que este en mi cabeza, eso era lo adecuado; pero ponerla en papel abre otras perspectivas, la posibilidad de mejorarla cada día, de planificar mejor el futuro de establecer las prioridades, de darme la oportunidad de saber cual es mi rol en la vida y con las personas que me interesan, o al menos cual quiero que sea; es decir distinguir lo importante de lo urgente, en los bien llamados hábitos que solo son la voluntad para saber quiero ser y como hacerlo, administrar el camino de mi existencia, aprender a jugar con las cartas que el destino me ha entregado, reinventarme cada día visualizando a lo que quiero llegar a ser, no esperando que las cosas pasen sino haciendo que sucedan.

Wilson Gómez
EGADE

Sebastian dijo...

Realmente he disfrutado hasta el momento la lectura de S. Covey. En especial como comienza, ya que para ser una persona efectiva y que transciende en esta vida, es necesario iniciar por adentro. En el primer hábito, S. Covey enfatiza la importancia de ser proactivo, y no reactivo. Aun que, personalmente estoy en un posición “ambigua” en lo que concierne la libertad de acción del ser humano, estoy totalmente de acuerdo en que debemos responsabilizarnos de nuestro actos, y que cuando existan problemas concentrarnos en soluciones y no en quien cometió errores. Lamentablemente en mi experiencia laboral he visto como gente ha gastado tiempo, recursos y energía “acuchillando” a otras personas, en vez de encontrar una solución. En ciertas ocasiones he tenido la suerte de cambiar el enfoque de la gente, para encontrar una solución.
A pesar de que actualmente el tiempo libre me es escaso, hoy tuve amplío tiempo para reflexionar en el status de un amigo en facebook, que decía “aun no soy el ser humano que quisiera ser”. Este status ligado con el segundo hábito de covey que es establecer metas de corto y largo plazo Lo que me sorprendió mucho fueron los comentarios que recibió mi amigo por su status. Mucha gente trato de confortarlo, y algunos les parecían problemas de autoestima. Me alegre por él, ya que tiene una idea de lo que quiere ser. Aun no he definido totalmente mi norte, pero al menos tengo las bases.
Finalmente puedo decir que me tome muy personal el tercer hábito de S Covey. Realmente hay días en que siento que el día de día del trabajo me consume. Probablemente hace 8 meses estaba preocupado por un monto de puntos que eran urgentes, pero sinceramente no puedo recordar ni uno de ellos. Por lo que es vital que priorice mis actividades y que delegue actividades efectivamente.

Sebastián Espinosa A01183203

Anónimo dijo...

Para cambiar la mentalidad actual de cada uno tenemos que estar concientes que tenemos que romper los paradigmas que nos enseñaron o que nos impusieron. No tenemos que pensar en que hacemos las cosas por obligación sino porque nosotros elegimos hacerlas. Ser proactivo, para significa tratar de anticiparse a las situación y responder a ellas de una manera efectiva así esto signifique ir en contra de las reglas establecidas.

En el segundo habito habla sobre establecer metas y objetivos claros porque si no tenemos estos deambularemos por la vida sin saber que es lo realmente queremos. Algunos años atrás sabia claramente que era lo que quería (mi puesto de trabajo ideal), pero no hacia nada por conseguirlo, es decir tenia la meta pero no enfoca mis acciones a ese objetivo, por lo que muchas veces sentí frustración porque no alcanzaba lo que yo quería. Después de un tiempo hable una persona que me hizo caer en cuanta de mi error y de que como deslindaba esas responsabilidades de mí, y culpaba a otra gente de mi fracaso. La verdad es muy difícil manejar este tipo de situaciones y hasta la actualidad tengo algunos problemas ya que lo fácil es tener el objetivo, lo difícil es enfocar todas las acciones a su consecución.

El tercer habito habla sobre establecer prioridades e importancia a todas las cosas con base nuestras vidas y en los aspectos de vida. Una vivencia que tiene mucha relación con este hábito fue cuando empecé un trabajo nuevo, al primer mes tenia tantas tareas pendientes que volvía loco con tanta acumulación de trabajo. Mi error fue tratar de realizar todas las tareas pendientes al mismo tiempo, es decir, trabaja media hora en una actividad, de repente surgía algo relacionado con otra tarea y cambiaba mi actividad, al final muchas cosas de diferentes actividades pero no había resultados porque no completaba las tareas. Un mes después recibí un llamado de atención de parte de mi jefe porque no están concluidos mis trabajos y le explique la cantidad de tareas que tenia y me recomendó priorización. Luego empecé a priorizar actividades y trabajar de manera continua, es decir, concentrarme en una sola actividad hasta concluirla totalmente, esto me ha dado muchos resultados en mi trabajo y en mi vida personal, al organizar y dar prioridades a las actividades uno se convierte más eficiente y desperdicia menos su tiempo ya sea en el trabajo y en la vida personal.

Andres Cruz
A01183202

Jose Gabriel Garcia Falconi dijo...

REFLEXIÓN 4
PARTE I


LOS 7 HÁBITOS DEBEN FUNCIONAR EN SINERGIA. PROACTIVIDAD, EMPEZAR CON UN FIN EN MENTE, ESTABLECER PRIMERO LO PRIMERO. TRES PRIMEROS HÁBITOS DE COVEY. UNO APRENDE A CAMINAR, CAMINANDO. SE TRATA DE AFIRMARTE EN EL MUNDO, PARA EXPLOTAR TUS CUALIDADES, ENCONTRAR TU LLAMADO Y COMPARTIRLO CON LA SOCIEDAD. SI TÚ DISFRUTAS LO QUE HACES, ENTONCES PODRÁS MULTIPLICARLO. “BUSCA TU PROPIO CORAZÓN CON DILIGENCIA PUES DE ÉL FLUYEN LAS FUENTES DE LA VIDA”. UNA VEZ IDENTIFICADOS TUS TALENTOS, DEBES PULIRLOS Y ADEMÁS DEFENDER PRINCIPIOS Y FORJARLOS PARA QUE SEAN INDESTRUCTIBLES. “SI QUEREMOS LOGRAR REALMENTE EL DOMINIO DE LAS MATERIAS O DESARROLLAR UNA MENTE CULTA, LO QUE HAY QUE HACER ES ESFORAZRSE HONESTAMENTE DÍA A DÍA”. CADA DÍA UNO ASIMILA CANTIDADES DE INFORMACIÓN, TODAS LAS INFLUENCIAS QUE HEMOS RECIBIDO, SILENCIOSAMENTE HAN FORMADO MARCOS DE REFERENCIA, LOS CUALES NOS LLEVAN A PRECIBIR EL MUNDO DE CIERTA MANERA QUE PUEDE SER MUY DISITINTA A LA DE OTRAS PERSONAS. OBVIAMENTE EXISTIRÁN GRAVES ENFRENTEMIENTOS A NIVEL PSICOLÓGICO, PRECISAMENTE POR LA INFORMACIÓN GRABADA COMO HECHOS EN TU CEREBRO. ES NECESARIO MANTENER TUS PRINCIPIOS Y ESTAR DISPUESTO A ESCUCHAR NUEVAS Y DIFERENTES OPINIONES, PODRÍAMOS ESTAR ERRADOS. DE ACUERDO A LOS PARADIGMAS, CADA UNO VE EL MUNDO DE UNA MANERA DISTINTA; EN OCASIONES, SE COMPARTEN LAS PERCEPCIONES. SIEMPRE EXISTIRÁN CHOQUES DE PARADIGMAS, PUES CADA PERSONA ES UN MUNDO DISTINTO. PARA LLEGAR A UNA SOLUCIÓN SATISFACTORIA O IMPULSAR NUESTRAS IDEAS, DEBEMOS SER CAPACES DE IR DE ADENTRO HACIA AFUERA, PARA ASÍ ATACAR EL PROBLEMA DE RAÍZ. UTILIZANDO LOS SIEITE HÁBITOS IREMOS VIENDO LOS PASOS DE LA DEPENDENCIA A LA INDEPENDENCIA Y FINALMENTE LA INTERDEPENDENCIA. SI HEMOS HALLADO UNA GALLINA QUE PRODUCE HUEVOS DE ORO DEBEMOS SABER COMO MANTENER LA CAPACIDAD DE PRODUCCIÓN SANA, ADEMÁS DE UTILIZAR LOS FRUTOS EFECTIVAMENTE.

LA VICTORIA PRIVADA SE FORMA POR LOS TRES PRIMEROS HÁBITOS. AL HABLAR DE SER PROACTIVO, Y RECORDANDO LA VIDA DE VICTOR FRANKL, UN JUDÍO PRISIONERO NAZI, VEMOS QUE LA FUERZA INTERIOR TE PERMITE SEGUIR ADELANTE Y ASUMIR RESPONSABILIDAD DE TU VIDA. “NUESTRA CONDUCTA ES UNA FUNCIÓN DE NUESTRAS DECISIONES, NO DE NUESTRAS CONDICIONES”. MANTENER UNA MENTE POSITIVA NOS AYUDA A DESTRUÍR BARRERAS QUE NOS PONEMOS EN LA MENTE, EL SIMPLE HECHO DE PONER LA FRASE: NO PODRÉ LOGRARLO, NOS CONDICIONA Y EFECTIVAMENTE NO PODEMOS OBTENER RESULTADOS. DEBEMOS PENSAR EN QUE SÍ PODEMOS LOGRARLO, Y CAMBIAR EL PARAFRASEO DE LAS IDEAS PARA SEGUIR ADELANTE. HAY QUE SER PROACTIVO EN VEZ DE REACTIVO. ES IMPORTANTE IMPULSAR EL CÍRCULO DE INFLUENCIA Y DISMINUIR EL DE PREOCUPACIÓN. EN VARIAS OCASIONES ME HE ENCONTRADO CON TRABAJOS LABORALES Y ESTUDIANTILES QUE CUMPLIR, PARECERÍA QUE SON IMPOSIBLES A SIMPLE VISTA. SE ESTUDIA Y CREA UN MAPA VISUAL DEL PROBLEMA, SE ATACA DESDE LA RAÍZ, VIENDO QUÉ OBJETIVO DEBO CUMPLIR Y RESULTA INCREÍBLEMENTE FÁCIL LA RESOLUCIÓN DEL MISMO; LOS PASOS COMIENZAN A DARSE NATURALMENTE Y CUANDO REGRESO A VER, EL PROBLEMA SE TORNÓ MUY PEQUEÑO Y DOY EL SIGUIENTE PASO.


JOSÉ GABRIEL GARCÍA
1183618

Jose Gabriel Garcia Falconi dijo...

REFLEXIÓN 4
PARTE II


PARA SABER QUE PASOS DEBO SEGUIR, ES BÁSICO UN PLAN DE VUELO, UNA RUTA DE VIAJE, UN ESQUEMA DONDE LAS IDEAS SE PLASMAN PRIMERO, PARA LUEGO SER EJECUTADAS. ES PRECISAMENTE EL HÁBITO 2: COMENZAR CON EL OBJETIVO EN MENTE. EN OCASIONES NO CONTAMOS CON EL MAPA, PERO SÍ CON LAS HERRAMIENTAS PARA ALCANZAR LOS OBJETIVOS. EL LIDERAZGO VIENE PRIMERO Y LE SIGUE LA ADMINISTRACIÓN. “EL VERDADERO ÉXITO ES EL ÉXITO QUE SE OBTIENE CON UNO MISMO. NO CONSISTE EN TENER COSAS, SINO EN EL AUTODOMINIO, EN LA VICOTRIA SOBRE SÍ”. EL PROFUNDIZAR Y TRATAR DE ENTENDERSE FORTALECE EL AUTOCONOCIMIENTO, ESTUDIAS TUS CUALIDADES Y DEFICIENCIAS, APRENDES A UTILIZAR EFECTIVAMENTE TUS CAPACIDADES Y A DELEGAR O SOLICITAR APOYO PARA CORREGIR CARENCIAS. AL CAMINAR POR LA VIDA CREAS UN EQUILIBRIO ENTRE TUS PARADIGMAS, VALORES Y PRINCIPIOS, PARA QUE SEAN CONGRUENTES. “CUANDO ESOS CUATRO FACTORES (SEGURIDAD, GUÍA, SABIDURÍA Y PODER) ESTÁN PRESENTES JUNTOS, ARMONIZÁNDOSE Y VIVIFICÁNDOSE ENTRE SÍ, DAN ORIGEN A LA GRAN FUERZA DE UNA PERSONALIDAD NOBLE, UN CARÁCTER EQUILIBRADO, UN INDIVIDUO HERMOSAMENTE INTEGRADO”. EL SECRETO ES IDENTIFICAR EL CENTRO DE UNO PARA DE AHÍ MOVERSE EFECTIVAMENTE HACIA AFUERA. UNO LOGRA CON EL TIEMPO IDENTIFICAR SU MISIÓN EN LA VIDA Y PUEDE ENTONCES CONCENTRARSE EN LOS OBJETIVOS QUE DESEA LOGRAR. LA META QUE OBTENEMOS ES TAN IMPORTANTE COMO TODO EL PROCESO QUE RECORRIMOS PARA LLEGAR A ELLA, CADA UNA DE SUS PARTES NOS AYUDARON A OBTENER EL PREMIO. INDIVIDUALMENTE PODEMOS LLEGAR AL TRIUNFO, PERO AL UNIR FUERZAS EN UN GRUPO, PODEMOS MULTIPLICAR ESE TRIUNFO. PARA INVOLUCRAR A TODOS, CADA UNO DEBE PARTICIPAR PARA SENTIR COMPROMISO. LA GENTE ENTONCES PUEDE MOVERSE EN UNIDAD PORQUE HAN SIDO SINCRONIZADOS.

PRIMERO LO PRIMERO, CERRANDO LO QUE SE REFIERE A DEPENDENCIA, VICTORIA PRIVADA. “EL PRIMERO Y SEGUNDO HÁBITOS SON ABSOLUTAMENTE ESENCIALES Y PRERREQUISITOS DEL TERCERO”. TENEMOS LA FUERZA PARA ALCANZAR NUESTROS OBJETIVOS, DEBEMOS AHORA SEGUIR UNA SECUENCIA LÓGICA, DONDE LAS PRIORIDADES SERÁN CUMPLIDAS EN ORDEN. EL TIEMPO ES FINITO EN NUESTRA VIDA Y POR TANTO SE DEBE SABER QUÉ HACER PARA MAXIMIZAR SU UTILIZACIÓN. DE ACUERDO A COVEY TENEMOS CUATRO CUADRANTES EN UNA MATRIZ PARA LA ADMINISTRACIÓN DEL TIEMPO, SE TRATA DE UNA REFERENCIA. EL ORDEN, LOS PRINCIPIOS, UNA ESTRUCTURA, SON ALGUNAS PAUTAS PARA HACER MÁS EFECTIVO TU TIEMPO, ESA ES LA IDEA. VEMOS QUE EL CUADRANTE II NOS PERMITE UNA AUTOADMINISTRACIÓN EFECTIVA, ADEMÁS DE QUE LOS SIETE HÁBITOS PERTENECEN A ESTE CUADRANTE. A MÍ ME RESULTA SUMAMENTE ÚTIL ESCRIBIR LO QUE NECESITO CUMPLIR EN MI AGENDA, CREO ASÍ UN MAPA DE LO QUE DEBO SEGUIR. CADA DÍA DE LA AGENDA CONTIENE UNA META, CON VARIACIÓN DE IMPORTANCIA. LO FUNDAMENTAL TRATO DE CUMPLIR PRIMERO Y ASÍ CONTINÚO AL SIGUIENTE DÍA. VARIAS VECES LOS PASOS SE CONCATENAN Y CADA MISIÓN FORMA PARTE DEL OBJETIVO FINAL; PUES SE HA PLANIFICADO UNA SEMANA ENTERA, EN OCASIONES METAS EN FUTUROS MESES, MANTENIENDO SIEMPRE CIERTA FLEXIBILIDAD PARA ADAPTARSE A LAS CIRCUNSTANCIAS. A TRAVÉS DE LA DELEGACIÓN EFECTIVA, PODEMOS AUMENTAR EL PRODUCTO; DESPUÉS DE INGRESAR NUESTRA ENTRADA, SE MUEVE EL PIVOTE DE LA PALANCA Y COSECHAMOS MAYORES FRUTOS.


JOSÉ GABRIEL GARCÍA
1183618

JUAN PABLO SARZOSA dijo...

“El modo en que vemos el problema es el problema” es una frase muy profunda que nos ayuda a poner en el tapete nuestras limitaciones como seres humanos al momento de buscar una solución o adoptar una postura frente a cualquier inconveniente que se nos presente, y es justamente los paradigmas que tenemos incorporados y en base a los cuales actuamos y filtramos la información recibida. Aunque el paradigma es muy difícil de romper, debemos adoptar otras posturas que contribuyan a romper el paradigma o al menos cambiar de mentalidad, ya que este cambio es el punto de partida para ser proactivos

El primer hábito que habla sobre la proactividad, me impacta mucho el ver como una actitud proactiva o reactiva influye directamente en el desempeño de una persona, así como en su motivación y felicidad. En mi caso cuando recién comencé a trabajar, no tenía experiencia alguna en el campo laboral, reconozco que mi actitud inicial fue completamente reactiva, misma que me traía problemas a diario porque esto afectaba en las relaciones interpersonales con el resto de mis compañeros de trabajo. Pero al pasar los primeros meses y tener un poco de experiencia y confianza en mí mismo, pasé de ser una persona reactiva a una proactiva, postura que contribuyó a mejorar mis relaciones de tipo personal y laboral dentro del trabajo, y a la vez me produjo una alta motivación dentro de la organización, puesto que el desempeño alcanzado fue destacado por mis superiores, logrando de esta forma reconocimiento y empoderamiento dentro de la organización.

El segundo hábito relacionado con el fin en mente, me llama mucho la atención, en especial al contrarrestar mis actividades laborales cotidianas, en las cuales paso gran parte de mi tiempo planificando y creando objetivos empresariales para la consecución de las estrategias planteadas, y me cuestiono a mi mismo, cómo puede ser posible que haga esto para algo ajeno a mí, como es la empresa, y no le dedique el suficiente tiempo e importancia a mi vida para planificar de manera adecuada mi plan de vida y mi futuro deseado. Esta enseñanza permitirá de hoy en adelante que mi vida encuentre una razón de ser, es decir dedicar tiempo para reformular mi vida y replantear aquellos aspectos en los que tengo falencias con el fin de trazar una ruta hacia el horizonte planteado de mi vida. De la misma forma saber que todo tiene un principio y un fin, y que si no sabemos cuál es el fin, preferiblemente no deberíamos empezar.

El tercer hábito, primero es lo primero, no es nuevo para mí, lo trabajo constantemente ya que no me gusta ser una presa de los apuros, o al menos de aquellos que sí los puedo controlar. Afortunadamente puedo planificar y programar mis actividades laborales en el segundo cuadrante “no urgente e importante”, teniendo una administración laboral proactiva. Por otro lado, no puedo decir lo mismo de mi vida personal, creo que ahí estoy operando en los cuadrantes “urgente e importante” y a veces “urgente y no importante”, por cuanto, creo que este capítulo me empuja a dedicar más tiempo a mí mismo, olvidar así sea por un instante el trabajo, y priorizar mis actividades personales, aprender a diferenciar entre lo urgente y lo importante en mi vida personal, con el fin de lograr una administración proactiva en el ámbito personal.

JUAN PABLO SARZOSA

Anónimo dijo...

Durante nuestras vidas tenemos un sinnúmero de experiencias que nos indican la forma en que funcionan las cosas, así por ejemplo un niño de 6 años al momento de entrar a la escuela tiene una imagen confusa del objetivo real de hacerlo, su función principal y su interacción con los demás niños. Conforme pasa el tiempo sus percepciones se van formando y de acuerdo a sus compañeros, profesores y no se diga los padres, el niño va captando la idea del sentido de las cosas de acuerdo a lo aprendido. Y es así que para un niño que escucha de sus compañeros que es importante para un niño lastimar a golpes al resto para ser respectado, entonces el niño actuará de esa manera cumpliendo las expectativas formadas por el grupo al que él pertenece. Existirán otros niños que según sus principios aprendidos la búsqueda del conocimiento y la investigación será el objetivo principal, y de acuerdo a eso actúan. Personalmente creo que desde que uno es pequeño va formando sus ideas y conceptos de lo que está bien o mal según el entorno en que se vive y es por eso que estoy muy de acuerdo con que no existe la verdad absoluta, sino una interpretación de la percepción obtenida en un momento determinado. Por lo tanto, una solución para no tener malas percepciones de la realidad es la obtención de un conocimiento general y aceptado por la mayoría, el cual sea balanceado y no haga daño a las demás personas. Para esto podemos seguir los mejores paradigmas o ejemplos que tenemos a nuestro alrededor.

Sin embargo, como personas reflexivas no podemos estar condicionados a esperar que los hechos sucedan durante nuestras vidas. Por el contrario la proactividad nos permite actuar y no que otros actúen sobre nosotros. La libertad nos permite ejercer la opción de tomar decisiones en nuestras vidas de acuerdo a un criterio basado en valores y principios, lo cual nos permite anticiparnos a varios hechos previo a varias reflexiones y de esta forma arriesgarnos a tomar un camino determinado. El arriesgarse a considerar una forma de ver las cosas nos hará enfrentar muchas veces aciertos o fracasos, que serán celebrados o enfrentados por nosotros mismos. Actualmente creo que muchos de nosotros estudiantes de maestría y trabajadores en relación de dependencia, nos vemos limitados a observar los acontecimientos económicos de nuestro país, trabajamos para compañías privadas y tenemos temor a crear empresas o trabajo para los demás, por pensar negativamente en el fracaso. Es posible que si nos arriesgamos fracasemos pero en realidad existe la otra opción que es el triunfo si tenemos la certeza y la seguridad de que vamos a luchar por lo que deseamos. Debemos considerar que al ser proactivos podemos eliminar las barreras a nuestro alrededor y pensar en el éxito si no es en el corto plazo puede ser en el largo plazo, pero la constancia, la ambición, voluntad, conciencia, entre otros aspectos nos ayudarán a tomar los riesgos como los grandes hombres lo han hecho en el pasado.

Gandy Enríquez

Anónimo dijo...

Para empezar podemos tener una visión de lo que queremos ser, lo que deseamos alcanzar. Si ahora estamos haciendo esfuerzos por tener una mayor cantidad de conocimientos de acuerdo a la experiencia de personas de éxito, podemos concluir que nuestro futuro tiene una certeza de que las actuaciones nuestras en relación con los negocios tendrá una base adecuada para alcanzar el éxito. Sin embargo, si tenemos únicamente el conocimiento y la experiencia, difícilmente tendremos éxito si no lo complementamos con la actitud de tomar riesgos y enfrentarlos. Yo personalmente me veo en el futuro como un gran empresario que comenzó desde el inicio poco a poco y supo superar los obstáculos y celebrar los aciertos. Quiero que la sociedad, mi familia, mis amigos y conocidos me recuerden como una persona que trabajó mucho por sus objetivos, por los demás, por el país, a pesar de las crisis y dificultades; quiero que me recuerden como la persona que supo ver oportunidades envés de dificultades. Para todo esto se que tengo que aprender y es por eso que estoy en esa etapa, haciendo algo que es importante y que tal vez no sea urgente.

Gandy Enríquez

Anónimo dijo...

Esta lectura habla sobre siete hábitos básicos para tener felicidad y éxito duradero, uno de los pilares fundamentales esta en saber romper paradigmas vemos el mundo a través de nuestras percepciones, vemos lo que queremos ver más no como son las cosas. El proceso esta en ver “De adentro hacia afuera”, en mi caso he tenido logros profesionales y me parece muy bien pero a veces me pongo a pensar en mi vida en que si estoy haciendo lo correcto dedicar mas mi tiempo a crecer profesionalmente pero mi vida personal donde queda, que he hecho por ella.

Nos cita un ejemplo de padres demasiados protectores que no quieren que el hijo sufra pero talvez el objetivo de la vida es que uno experimente por si solo no siempre van a estar nuestros padres cuidándonos, algún día ya no estarán y el mundo seguirá su curso y si somos independientes pues sobremos tomar las mejores decisiones, muchos de los errores de los padres es actualmente crear hijos inseguros. Otro punto fundamental y que me pareció muy interesante porque no había visto del punto de vista de ser interdependiente en verdad el mundo necesita que todos luchemos por nuestros ideales pero no siendo individualistas sino aprendiendo a trabajar en equipo.

Dentro del primer hábito tenemos la proactividad que significa ser responsables de nuestras propias vidas, no es siempre tomar la iniciativa como típicamente se ha mal entendido este término ni tampoco ser reactivos, sino centrarnos en nuestro esfuerzo de influencias. El segundo hábito “Empezar con un fin en mente” significa tener una visión de lo que quiero esto ayudará a luchar por el objetivo deseado, el tercer hábito es “Primero lo mas importante” debemos saber planificar ver lo que en nuestro trabajo es lo mas necesario y urgente para poder realizar nuestras actividades.

Gabriela Meneses
1183592

Anónimo dijo...

Los hábitos de Covey para alcanzar alta efectividad se enfocan en romper paradigmas tanto individuales como al establecer relaciones interpersonales o enfrentar dificultades de diferente índole. Esto es muy prioritario al momento de solucionar problemas ya que estamos acostumbramos a analizar los mismos dentro de los límites de nuestro pensamiento; y no nos arriesgamos a buscar otras perspectivas. Considero que los primeros tres hábitos que se relacionan a los cambios internos de cada persona, son los pilares para alcanzar el éxito, puesto que se enfocan en el desarrollo integral individual y ayudan a pasar de la dependencia a la independencia. Es decir, abrir nuestro pensamiento a diferentes estímulos y formas de ver el mundo.

En relación al hábito de proactividad nos indica que uno deber ser responsable de su vida de manera activa; es decir, haciendo eficientemente las cosas e incluso adelantarnos a las circunstancias. No obstante, se debe asumir la responsabilidad no sólo de las situaciones positivas sino también de nuestras equivocaciones. De igual manera, habla de las actitudes reactivas que en su mayoría nos llevan a tomar decisiones precipitadas. Personalmente, ha sido difícil para mí aceptar que he tomado decisiones incorrectas porque me dejé llevar por el momento; sin embargo, he aprendido de estos errores y ahora analizó mucho mejor una situación antes de actuar.

El segundo hábito se relaciona con “Empezar con un fin en mente”, lo cual es determinante para las decisiones que tomemos en nuestra vida. Es importante trazarnos una misión personal que nos permita llegar a la auto-realización. Considero que a veces establecer un único fin para nuestra vida es utópico, porque uno tiene muchos deseos de experimentar y posee mucha ansiedad de encontrar lo que realmente nos hace felices. Esto implica equivocarnos y comenzar de nuevo. De todas maneras, pienso que esto es real ya que deberíamos tener objetivos alcanzables en nuestra vida para que todos nuestros esfuerzos sean coherentes con esos fines.

En cuanto al tercer hábito de “Primero lo Primero”, se ajusta a lo que vivimos a diario en nuestra vida personal y laboral. Usualmente siempre pienso que no tengo tiempo para nada; sin embargo, creo que esto se debe a que me falta planificación en mi vida. Es decir, es necesario que priorice lo importante y no limitarme a solucionar lo urgente (a apagar incendios). La organización en nuestra vida es esencial para poder vivirla con calidad y realizar nuestras actividades diarias más a gusto.

María Elisa Guevara
A01183208

Sofia dijo...

Leer a Covey me pareció realmente emocionante, éste es un libro que nos lleva a pensar mientras leemos, no solamente leer, sino que meditar, ejercitarnos y visualizarnos en el futuro.
En el primer hábito “Sea proactivo” me sentí muy identificada con el hecho que para ser proactivo hay que tomar la iniciativa. En nuestros trabajos en muy común encontrarnos con personas que su iniciativa propia es muy limitada, y siempre están esperando que les digan qué hacer, a donde ir, y pedirles al pie de la letra un reporte, etc., etc. Eso realmente me ha causado problemas porque me tiendo a enervar y mis reclamos van justamente a que si no son capaces de usar su iniciativa.
Otra parte que me impactó en esta lectura es la referente a “Los tener y los ser”, es la forma cómo vemos nuestra vida y siempre todo lo que aspiramos “tener” y creo que casi siempre es en aspectos materiales. Este punto me llevó a total reflexión con el hecho de qué es lo que yo quiero “ser” con un enfoque espiritual y con enfoque de carácter, y me di cuenta que aún no tengo claro que quiero ser en esos aspectos.

En el segundo hábito “Empiece con un fin en la mente” me llamó muchísimo la atención el tema de que el liderazgo no es administración. Definitivamente por la presión que tenemos día a día en nuestros trabajos, hogares, estudios, etc., muchas veces me siento perdida porque siento que todo lo que hago y hacemos es más con enfoque mecánico. Es verdad que día a día solo nos concentramos a resolver los puntos que se nos plantean más no visualizamos la brújula que nos llevará al sitio donde queremos estar y los planes de acción que debemos seguir para conseguirlo, esto solo lo conseguimos dejando la administración y concentrándonos en liderar.

Sofia Vallejo
A01183220

Ch@rly dijo...

Para dar una definición sencilla y rápida sobre la proactividad y lo que ser proactivo encierra, diré que es una actitud personal te permite adelantarte a los problemas antes de que éstos sucedan, para tener ensayadas las soluciones antes de que sea tarde, incluso antes de que se las soliciten. En mi empresa familiar un empleado proactivo enfrenta y resuelve con éxito cualquier problema y soporta las presiones de los superiores inmediatos con un gran sonrisa y demostrando que se trata de un desafío y no un problema; y que tiene el deseo y la capacidad de lograr que las cosas mejoren. Todo, en poco tiempo.


Cuando decidieron mis abuelos comenzar con su pequeña ferretería, tuvieron una visión, sin saber que las futuras generaciones y me incluyo en una de ellas creceríamos y construiríamos ese sueño, ese fin, que se basa en que las cosas se crean dos veces: la creación mental y la creación física.
La primera generación, sin saber formó su hogar con todos los detalles basados en valores bien sembrados en las acciones que cada uno aplica en su vida profesional y personal. Para mí este principio se resume en tener una visión a futuro, soñar y vivir, es nuestra regla de oro.


Lograr un verdadero equilibrio personal, familiar, empresarial y social, es un verdadero reto. Los valores familiares, como el respeto, la honradez, humildad y pasión por lo que haces, se extienden desde nuestro núcleo familiar hasta nuestra empresa y lo social.
Desde pequeño aprendí a valorar lo que tengo y a luchar por lo que quiero y aún no lo he conseguido.


Carlos Trujillo

Anónimo dijo...

Los hábitos de covey nos enseñan a como ser felices y exitosos, que aprendamos a mirar el mundo sin paradigmas que es el resultado de nuestras actitudes y conducta, de la forma en cómo lo interpretamos y como entendemos nuestro rol y si tenemos un mejor paradigma, un mejor nivel de pensamiento, estaremos en la ruta a un mejoramiento significativo.

Los tres primeros hábitos nos enfocan al autocontrol y la autodisciplina para lograr la independencia para irse preparando hacia la interdependencia para construir relaciones interpersonales que sean ricas, duraderas y productivas.

La proactividad es una característica de la gente efectiva, que siempre busca una respuesta y no un responsable, cualidad que debe ser complementada con el conocimiento, la experticia, pericia, actitud y la constancia para alcanzar las metas que se proponga, una gota de agua puede romper una piedra, si constantemente la golpea. La conducta proactiva es el producto de nuestras propias decisiones, basadas en valores. La conducta Reactiva nos lleva a culpar a otros, por las circunstancias de nuestros propios males, muchas veces es difícil enfrentar el resultado de una decisión precipitada, lo importante es aprender de las experiencias y no volver a cometer los mismos errores.

Covey también nos recomienda que comencemos hoy con una visión de cómo se quisiéramos ver el final de nuestra vida, como quisiera que nos vieran, como quisiéramos ser recordados, y qué obra nos gustaría dejar, porque la creación física sigue a la creación mental, que no vivamos de historias pasadas, anclémonos a nuestro potencial con sentido de orientación y de dirección en la vida, que la visión esté escrita en nuestros corazones con principios y valores para que trasciendan día a día. Focalicemos en nuestros objetivos y luchemos por alcanzarlos.

En el tercer habito nos hace referencia a cómo debemos administrar nuestro tiempo, “lo primero es lo primero”. Aprender a identificar y a colocar cada situación en el cuadrante que le corresponde, diferenciando entre lo urgente y lo importante, lo importante es lo que debemos hacer (nuestras metas, visiones), lo urgente es lo que nos presiona para que lo hagamos. En lo personal tengo que aprender a planificar mejor mi tiempo para poder cumplir con todas mis actividades y tenga más tiempo para dedicarle a mi familia.

Mayra Rodas

Anónimo dijo...

Muchas veces mi paradigma de lo que está bien o está mal, me lleva a rechazar muchas cosas que efectivamente daban una mejor opción a la que yo pensé que estaba correcto, pienso que justamente estos paradigmas han hecho que pierda muchas oportunidades en mi vida, ya sea a nivel personal como profesional. Hay momentos en que creo que yo soy la que tengo razón en ciertos temas cuando muchas veces yo soy la equivocada, pero justo en estos momentos en que me ha tocado encontrarme con una buena amiga en que me aterriza y me hace ver que mi verdad no es la que en realidad es.
Muchas veces peco y efectivamente excuso algún mal resultado por el trabajo de los demás, esto desde luego a nivel profesional cuando mi área depende de los buenos resultados de la anterior, he tratado de resolver este inconveniente pero muchas veces no escucho y me centro en lo que es importante para mí que hasta cierto punto puede sonar a egoísta, sin pensar que tal vez yo pude haber ayudado a que dicha área logre mejores resultados que a la final afectan a la mía.
Tomando como referencia el primer hábito que menciona el libro, puedo decir que luego de muchas vivencias personales dolorosas que sin duda alguna han afectado mi carácter esto no ha hecho que me paralice ante la vida sino todo lo contrario me ha dado fortaleza para tomar mis propias decisiones, ser independiente y no culpar a la vida de las malas situaciones pasadas o por los errores que luego han venido por una mala decisión. Creo que todo en la vida es aprendizaje y de todo lo malo se debe ver lo bueno para poder crecer como persona.
Respecto al segundo hábito efectivamente lo he pensado un par de veces, que me gustaría poder ver que dice la gente de mi y tal vez darme cuenta quien en realidad me aprecio; sin embargo tampoco he hecho mucho al respecto y me refiero al hecho de trabajar en todos los aspectos de mi vida, esto es algo que si me llamó a reflexionar pues en una tarea si visualizo un final pero en mi vida misma no. Cuando Covey menciona el tercer hábito sin duda alguna es lo que todos los días me pasa en mi trabajo, pongo lo urgente y no importante por encima de lo importante pero no urgente y me ha pasado que por estar apagando incendios descuido otros aspectos importante y me lleva al mismo círculo, creo que vale la pena practicar el hecho de discernir entre las dos cosas para ser más efectivos en todos los aspectos de la vida y que hasta el momento no lo he realizado eficazmente.


Zhasmin Moscoso

MSBB dijo...

Este libro realmente me ha sorprendido porque gran parte de anécdotas y casos los he vivido.

Los paradigmas definitivamente nos atan y limitan. Influye en nuestras labores cotidianas y nos dice cómo actuar, cuándo hacerlo, o por qué, condicionándonos a ver el mundo de una manera. Debemos romper estos paradigmas y estar atentos y dispuestos a ver y vivir en nuevos escenarios.

Por otro lado, escuchar es un arte y requiere que desarrollemos paciencia, deseo de comprender y mente abierta. En mi caso, considero que tengo mucha paciencia pero no puedo negar que ha habido ocasiones en las que tengo un par de cosas por resolver y no presto la atención debida.

Por lo general uno piensa que de la dependencia total de los padres, pasamos a ser independientes al vivir solos, tener nuestros trabajos, estabilidad económica, etc. Sin embargo la interdependencia habla de un “nosotros”, de ser parte de un engranaje, en el que cada uno es bueno pero en conjunto somos mejores. Esto nos lo pueden repetir constantemente en el trabajo o en la maestría, pero el éxito está en practicarlo, vivirlo.

El punto de vista de C y CP es práctico, sencillo y hasta de sentido común. Sin embargo somos mal acostumbrados y lo hacemos todo al revés, preferimos no darnos el tiempo para el mantenimiento y cuando nos toca volver a adquirir algo nos duele (bienes físicos); no le damos la suficiente dedicación a nuestros empleados y por ende a nuestros clientes.

Del primer hábito es interesante descubrir los rasgos de una persona proactiva, y ver qué nos hace falta para dejar de ser reactivos. De igual manera al hablar de la transferencia de responsabilidad es algo que se presenta en todos los campos, todos los días. Debemos ser conscientes de nuestras acciones y comprometidos con lo que nos proponemos, con nuestros ideales.

Del segundo hábito me impresionó la actividad de imaginar tu propio entierro. Me hizo reflexionar y darme cuenta que no quiero ser una persona más que pasó por el mundo sin dejar huella. Para ello sé que debo tener un fin en mente, crear dos veces utilizando mi imaginación y luego haciéndola realidad.

Del tercer hábito concuerdo que sin voluntad no se puede lograr nada y para alcanzar nuestros objetivos debemos establecer prioridades y lapsos de tiempo. En realidad discernir entre qué es importante y urgente tiene su grado de dificultad y se lo va logrando con la práctica. Como se mencionó en el inicio del libro, se debe aprender de los errores.

Finalmente puedo decir, que nosotros somos los dueños únicos del cambio, por más que escuchemos magistrales conferencias, nada ni nadie nos convencerá si el cambio no es realmente parte de nuestras convicciones.


Soledad Barrera
Ecuador

Jacobo dijo...

Empezar a leer el libro de Covey me ha parecido muy interesante ya que cada uno de los hábitos lo relacione con mi vida personal y supe en donde tengo que mejorar y me puse a reflexionar como puedo hacerlo. En primer lugar la definición de habito que nos da el libro es muy interesante ya que es la combinación entre conocimiento, habilidad y actitud, además me impacto que para llegar a ser interdependientes tenemos que en primer lugar ser independientes por lo que se requiere tener una madurez emocional superior a la de las personas promedio. En los hábitos de esta lectura nos enfocamos en primer lugar en los hábitos del carácter que dan la posibilidad de trasladarse de la dependencia a la independencia. En el primer habito que es “ser proactivo” lo que más me gusto fue que la gente reactiva tiende a culpar a las demás personas por lo que sucede mientras que la gente proactiva sabe que lo que sucede a su alrededor es producto de sus decisiones, en este punto me sentí bastante identificado porque muchas veces tiendo a culpar a otra gente por cosas que suelen salir mal en lugar de encontrar como puedo corregir los errores para que no vuelvan a suceder. El segundo habito “Comience con el objetivo en mente” me pareció bastante interesante ya que como hemos ido aprendiendo en algunos de los cursos de estrategia empresarial siempre hay que tener un objetivo al cual llegar, pero en realidad nunca lo había visto de manera personal como se podría aplicar a la vida personal y en este punto lo que podría concluir es que al igual que en estrategia empresarial se puede llegar a tener una estrategia de vida con un fin al cual que queremos llegar. El 3er habito también me pareció muy interesante ya que se ha aplicado mucho en mi vida últimamente ya que he estado atendiendo principalmente lo urgente dejando de lado muchas cosas que realmente son importantes, por lo que voy a empezar a organizar mi tiempo de manera más adecuada para atender las cosas que realmente son importantes.

Anónimo dijo...

Covey (del inicio hasta hábito 3)

En los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva, Stephen Covey, define adecuadamente los hábitos usados de forma consistente por la gente que logra los resultados deseados y triunfa en su vida. Este libro nos permite identificar como estamos manejando nuestra vida personal y profesional, analizar áreas de mejora y como dedicar nuestro tiempo y esfuerzo a las cosas que son realmente importantes y que nos permitirán alcanzar las metas definidas en nuestra vida.

Los hábitos son modelos de conducta compuestos el conocimiento, la habilidad y la actitud. Los hábitos se pueden aprender en cualquier momento de la vida, siempre y cuando la persona quiera hacerlo.

Los tres primeros son hábitos de carácter; lo ayudarán a lograr la independencia.

El hábito número uno se enfoca en la proactividad, tomar responsabilidad de nuestras vidas y que las decisiones que tomamos dependen totalmente de nosotros y no de factores externos como creen muchas personas.

El hábito número dos busca que las personas tengamos un objetivo en mente, un plan y visión para el futuro, para ello es saber nuestra realidad en este momento nuestras fortalezas, capacidades, cosas que mejorar y como definimos acciones claras para alcanzar nuestro plan futuro.

El hábito número tres define que debemos hacer primero lo más importante organizar nuestro plan y ejecutar sus acciones según su prioridad, no enfocarse en los problemas sino en las oportunidades.

Fernando Lopez
Agosto 2009

Pame dijo...

Es impresionante cómo antes de conocernos a nosotros mismos, creemos ser capaces de entender o conocer a otros. Corvey, nos muestra la importancia de entendernos cómo somos, del cómo actuamos, sobre qué nos basamos, para dar una respuesta que conlleve nuestra responsabilidad. Además que las cosas que hacemos, sean convertidas en hábitos basadas en el conocimiento que poseemos, la capacidad para llevarlas a cabo así como la motivación requerida. El empeño y el esfuerzo que empleamos son importantes, de manera que cuando estemos frente a obstáculos en el camino, nuestra actitud puede determinar una diferencia real.
En todos los ámbitos de nuestra vida nos relacionamos con varias personas y muchas de ellas representan la diversificación de pensamiento, cultura, religión, entre otras, pero para lograr relacionarnos efectivamente, debemos aprender a escuchar y esto requiere de fuerza emocional, para lo cual debemos desarrollar cualidades de carácter cómo son: la paciencia, el estar abiertos a nuevos criterios y desear comprender.
¿Cómo quisiéramos que nos recordarán después de muertos?, obviamente todos queremos que hablen aspectos positivos de nosotros, pero hay que ponerse a pensar que estamos haciendo hoy para cuando llegue ese día. En cada acción que tomamos, que de beneficios conlleva, me hago responsable de mis actos, ejecuto lo importante o lo urgente; cuando tenemos una clara visión de hacia dónde queremos ir, decidiremos cuáles son las cosas correctas que debemos hacer y los ejecutaremos de manera correcta y efectiva.

Pamela Arias

Anónimo dijo...

Stephen Covey nos presenta siete principios y nos menciona que si los convertimos en hábitos nos convertirán en gente altamente efectiva. Voy a analizar este libro desde dos puntos de vista: uno crítico y otro pragmático.

Mi forma crítica de ver el libro me dice que en esta sociedad occidental tan competitiva todos queremos ser “altamente efectivos”. Una frase popular muy conocida nos dice que “el tiempo es dinero” y obviamente no podemos darnos el lujo de perderlo. Covey es norteamericano (la sociedad más individualista y competitiva del mundo) y es un mormón devoto (sus creencias son muy rígidas) por lo que no me sorprenden sus enseñanzas que también se ven un poco rígidas pero al parecer caen como anillo al dedo para las culturas de occidente (más de 15 millones de libros vendidos legalmente). Lo que quiero decir es que a pesar que este es uno de los más grandes best-sellers de autoayuda no tenemos que perder de vista que se lo podría considerar el reflejo de una cultura absorbente que nos empuja hacia la eficiencia y a tomarnos todo lo que hacemos con una seriedad absoluta, fría y calculadora.

Ahora, mi parte pragmática me dice que Covey nos presenta principios sumamente útiles para las personas que vivimos en este mundo en búsqueda de efectividad. Su primer principio nos dice que tenemos que ser proactivos, es decir no ser simples espectadores de lo que pasa sino actuar y tener conciencia de que podemos iniciar cambios. El siguiente principio nos dice que cada actividad que hacemos la debemos empezar teniendo un fin en mente, de esta manera si nuestro rumbo cambia por algún motivo, el hecho de tener el objetivo final claro hará que volvamos a reencontrar el rumbo correcto y lleguemos a nuestro objetivo. Finalmente, Covey nos presenta un hábito relacionado con el manejo del tiempo y los conceptos de actividades urgentes e importantes, con un ejemplo de 4 cuadrantes. En el aspecto laboral, este hábito es indispensable de cultivarlo.

Personalmente no me gusta la rigidez en la vida; aunque muchas veces soy proactivo, a veces me gusta ser un espectador y disfruto de eso. Otras veces me gusta navegar por momentos a la deriva, sin un rumbo fijo, justamente para disfrutar de las sorpresas que se me pueden ofrecer en el camino. Para mi vida personal, me quedo con las enseñanzas de Da Vinci. Para la vida laboral, los hábitos de Covey se adaptan bastante bien por el momento.

Sebastián León
1183591

Anónimo dijo...

El primer hábito nos enseña cómo asumir una actitud proactiva y no pasiva frente a la vida. Es interesante cómo el autor afirma que al asumir la responsabilidad de nuestras acciones, lograremos un control de las mismas. Este control nos permitirá encontrar felicidad, pues no nos amargaremos por las cosas que suceden o las que no, pues estas no serán fortunitas sino nosotros seremos los responsables de los resultados obtenidos. Siempre he creido que los logros que consigamos como inviduos no depende de la suerte, sino depende de nuestras propias acciones. El destino ya determinado no existe, nosotros construimos nuestro propio destino y para ello debemos ser proactivos, pero siempre con base en nuestros valores.
El segundo hábito nos habla sobre establecer metas a corto y largo plazo. A la mayoría de personas, y me incluyo en este grupo muy pocas veces nos tomamos un tiempo para planificar nuestra vida. Creo que esta es una actitud super cómoda frente a la vida, pues si no sale las cosas que "queremos" siempre culparemos a otros o a nuestra suerte. Sin embargo, si tenemos clara las metas los únicos responsables de esos logros o fracasos seremos nosotros mismos. Por último, el tercer hábito nos enseña a priorizar las metas que debemos establecernos, pues si queremos cumplir todo al mismo tiempo, nunca lo lograremos. El concepto de "nos perdemos en las cosas urgente y dejamos las cosas importantes" ya lo había escuchado a un profesor en una clase anterior en la maestría y esa frase desde ese momento estado siempre rodeando mi cabeza, porque me parece que vivimos enfrascados en las cosas urgentes y dejamos tantas cosas de nuestra vida que son las realmente importantes para nosotros y para nuestra felicidad.

Gabriela Camacho

Anónimo dijo...

Hábito 1: Ser Proactivo
Este primer hábito nos describe la necesidad de las personas de empezar a entender su entorno. En principio las personas no somos buenas para identificar claramente las cosas que hacemos y las cosas que queremos hacer. Es muy complicado identificar caminos para mejorar. Sin embargo, este primer hábito nos da un enfoque más claro y muy correcto de hacia dónde enfocarnos. En general, ser proactivo quiere decir dejar de esperar y empezar a actuar, pero el empezar a actuar requiere primero de definir qué cosas puedo yo controlar directamente. En ese sentido, Covey nos estimula a pensar en aquellas cosas sobre las que tenemos control. Por supuesto la principal de ellas es la misma persona, es decir, tenemos que empezar a controlar todos nuestros actos, enfocándonos en aquellas cosas que no nos están haciendo ningún bien. En general, Covey lo que nos dice es que seamos hábiles para responder (“response –able”) ante los estímulos y oportunidades que se presentan y que adicionalmente podamos crear esos estímulos y oportunidades, basados en nuestra convicción de ser mejores y de crecer constantemente. El cambio de paradigma mental que debemos lograr es empezar a pensar siempre positivamente, yo puedo, lo haré, etc., de forma que implantemos en nuestro día a día una actitud diferente a la vida en la que tomamos las actividades con toda la seriedad del caso y hacemos que las cosas ocurran, no esperamos que pasen por coincidencia. El éxito no es coincidencia, requiere que estemos mentalizados en lograrlo y que día a día trabajemos por ello estimulando todo aquello sobre lo que tenemos el control para que sea sustancialmente mejor y que finalmente nos permita ir más allá de lo que nosotros mismos esperamos. Personalmente creo que esta es la forma correcta de enfrentar la vida, de generarse retos y de ir más allá de ellos para poder mantenerse constantemente en esta autocompetencia por ser mejor y desarrollar al máximo nuestras capacidades.

Alonso I.
1183210

Anónimo dijo...

Habito 2: Comience con un fin en mente
Personalmente creo que este hábito debería ser el primero. Lo que quiero decir es que en la gran mayoría de los casos, empezamos con la proactividad pero no sabemos a dónde queremos ir. Por ello me parece que es muy importante para cada persona, primero entender qué es lo que quiere y a dónde quiere llegar. Como dice Covey, la mente tiene un poder extraordinario que muchas veces no lo utilizamos. Es muy importante ser capaz de visualizar lo que queremos de la vida y lo que esperamos que suceda en los próximos años, con la convicción clara de que eso es lo que queremos lograr y que lograr dicho objetivo nos permitirá autorealizarnos al haber alcanzado ese objetivo de valor (el cual nunca debería ser por sí solo tener dinero). La clave está en concentrar nuestros esfuerzos y enfocar nuestra mente hacia ese objetivo, de forma que, casi inconscientemente trabajemos día a día en ello y que siempre sea parte de nuestras decisiones. Es muy importante entender que cada paso que damos debe acercarnos más a lo que queremos y no alejarnos. Lo difícil está en no dejar que la consecución de otros tipos de éxito nos descarrile y nos trate de llevar, lentamente, hacia un camino que nunca fue el que nosotros esperábamos de nosotros mismos. De cualquier manera, debemos también saber aprovechar aquellos momentos buenos que, aunque no necesariamente estén totalmente alineados con la misión personal, siempre serán un incentivo para lograr mejorar y estar en constante aprendizaje, porque si bien uno trata de aprender lo que le gusta y conviene, muchas de las experiencias que vivimos son totalmente desagradables, otras no, pero todas tienen en común que nos enseñan algo nuevo y que forman cada vez más nuestra personalidad.
Alonso I
1183210

Anónimo dijo...

Hábito 3: Poner primero, lo primero.
Creo que el poder diferenciar entre las cosas importantes y las cosas triviales, al mismo tiempo diferenciando lo que es urgente y lo que no es la clave para una vida más tranquila. Personalmente soy una persona que no suele dejarse atrapar por las crisis y las cosas extremadamente urgentes. En general, no de nada algo urgente, es decir, prefiero tomarme mi tiempo para entender qué es mejor hacer y en qué momento. Obviamente, existen responsabilidades importantes que tomar en cuenta, sin embargo, no dejo que todo se vuelva una responsabilidad inmediata pues trato de mantener un equilibrio en mi vida. Varias veces tengo que decidir entre hacer o dejar de hacer y una gran parte de las veces prefiero no hacerlo, por dos razones: para poder hacerlo bien y para sentir que lo estoy haciendo cuando es correcto, pues hacer al apuro no asegura oportunidad y calidad. En este sentido, estas decisiones las he tomado cada día para asegurar mantener mi vida tranquila, pues hace un par de años tuve un momento en que el estrés era el problema en mi vida y me estaba ahogando en un vaso de agua. Sin embargo, creo que las actividades de recreación que no se consideran urgentes o importantes, son al menos importantes a pesar de no ser urgentes. Lo que quiero decir es que las cosas que hacen de la vida un momento interesante no son necesariamente lo único que hace de la vida algo lindo, pues los momentos de vagancia o entretenimiento hacen que la mente se despeje y podamos pensar con mayor claridad y recuperar fuerzas para enfrentar nuevos retos y el estrés del día a día. A pesar de todo esto, lo más difícil para mí es la palabra NO. Cuando gente que aprecio me pide algo muy puntual y realmente lo necesita, es imposible que no lo ayude. Sin embargo, con otras personas puedo ser muy rudo y el NO puede ser bastante fácil e innecesario.
En general estos tres hábitos me parece que son claves en la organización del día a día y del mediano plazo. Es decir, cada persona puede a partir de esto, desarrollar un objetivo claro de la vida entendiendo qué actitud debe tener, que camino quiere seguir y qué tareas deben realizarse priorizada mente para alcanzar estos objetivos.

Anónimo dijo...

Lo que màs me llamo la atención es como centra la eficiencia en la parte interna de una persona o ética de carácter, justo en la anterior materia a esta hicimos un trabajo de Asesoria de Imagen y la tendencia ahora es que solo el 25 % de la imagen es Imagen Interna Covey me esclarecio y pude ordenar de mejor manera todo lo que aprendí de imagen ya que las raices o lo interno, trabajar en esto es lo más importante importancia de ser proactivo, y no reactivo. Aun que, personalme
En la segunda parte nos habla de Objetivos, de ser proactivos , de que nuestro comportamiento resulta de acciones tomadas, yo creo que esto se aplica en la vida personal como en la empresarial, ahora muy de moda la visualización y la ley de la atracción y que las fuerzas del universo convergen para que logres lo que quires. Pienso que esto tiene mucho de razón pero si no seguimos con templanza a objetivos trazados con acciones definidas siempre perderemos la brujula, y el trabajo, los estudios y la correr de la vida muchas veces no te deja tiempo para mirar tus objetivos y cuando te das cuenta ya te estas desviando. Entonces el tercer capítulo nos cae como anillo al dedo primero lo primero, tenemos que gestionar para que siempre lo más importante este siempre en primer lugar, el organizar y ejecutar según la prioridad es la gestión personal que debemos realizar para ser eficientes.

JAIME RAMOS

Mayra Flores dijo...

El primer hábito ser proactivo, es responsabilizarse de las decisiones tomadas, es tener la habilidad de no culpar a otros por lo que nos pasa. De manera personal siempre veo las cosas positivas que se presentan en mi vida, creo que todo tiene un propósito, si es algo malo estoy segura que aprenderé de ello, si es algo bueno es porque hice algo bien, tengo siempre la buena voluntad de aprender de experimentar y si en el camino me equivoco no temo disculparme o corregir, si es necesario, me gusta mucho conocer a las personas que están a mi alrededor y siempre aprendo algo nuevo de ellas.

El segundo habito comenzar con el final en mente, la gente efectiva concientiza que las cosas son creadas mentalmente antes de ser creadas físicamente, describe una visión personal, Desde muy pequeña siempre ha sabido que quiero de la vida, y con el paso del tiempo he logrado algunos de mis objetivos, creo que son los que me hacen más feliz. Ahora tengo unos nuevos que son muy retadores.

El tercer habito ponga primero lo primero, indica administrar el tiempo alrededor de las prioridades, personalmente la estructura del la dirección de la institución donde trabajo, permite que día a día estemos apagando incendios, todo el tiempo estamos trabajando con las cosas urgentes no con las importantes.

Anónimo dijo...

El libro empieza describiendo el primer habito “La proactividad” describiendola como una actitud activa y creadora frente al desarrollo personal. Se enfoca en indicarnos como debemos aceptarnos como ser humano y que somos responsables de nuestra propia vida, y que el desarrollo personal es una consecuencia de nuestras propias decisiones.

William Tapia
El ser proactivo, entonces, implica comportarse según una decisión consciente basado en los valores propios de un individuo, mas no en las condiciones en las que se encuentra, ni como fue criado, ni en su carga genética.

El segundo hábito es descrito como el de liderazgo personal, el mismo que muestra la necesidad de comenzar el día con un claro entendimiento de la dirección y el destino que deseamos. El pensar dos veces se evidencia la primera vez cuando uno se enfoca en su objetivo y la segunda vez cuando trata de enfocarse en como llegar a ese objetivo. Esto se refleja entonces en la diferencia entre liderazgo y gerencia. El liderazgo deberia ir primero, y es la primera pregunta a pensar: “¿qué quiero lograr?”, a diferencia de la gerencia que se basa en “¿cuál es la mejor forma de lograr lo que quiero?”.

En el tercer hábito practicamente nos indica como nos debemos enfocar a la ejecucion para llegar a obtener lo que queremos: organizando, estableciendo prioridades y ejecutandolas de acuerdo a las prioridades. La planificacion debe partir de las actividades e irlas trabajando basandose en la importancia y urgencias de las mismas, lo que nos lleva a tener dos tipos de actividades diferentes: Las que recaen en acción y las que contribuyen a la misión. Las actividades importantes y urgentes son problemas críticos, hay pocos y se identifican con facilidad porque están fuera de control.

Anónimo dijo...

Gonzalo García
Con su libro, Covey nos invita a ser mejores seres humanos, a trascender en la vida, a valorar lo que ralamente es importante, a cuestionarnos como hemos vivido nuestra vida hasta ahora, y como la queremos vivir de ahora en adelante. Es un reto personal por tratar de hacer las cosas de una mejor manera, o darnos cuenta de que lo que estamos haciendo ahora esta bien o mal.
Lo que más me gustó de la primera parte del libro, es la importancia en que se pone a los valores. Ellos son la parte principal que va a interactuar en cada uno de los hábitos tanto en los internos como en los externos.
El trabajo hacia adentro es necesario hacerlo a diario, para que se forme un hábito y luego, todos nuestros comportamientos estén alineados a estos valores que ya son parte de ti.
Lo que eres en este momento es gracias a tus acciones, y lo que serás lo será también gracias a tus acciones, ser proactivo, tomar iniciativas, y lo principal tener la responsabilidad sobre esas acciones es la parte fundamental del hábito uno.
El segundo hábito nos invita a definir hacia dónde vamos, nos invita a replantear nuestra forma de vida, de acuerdo a donde queremos llegar o lo que queremos llegar a ser. Siempre alineado a nuestros valores que como repito van a acompañarnos a lo largo de nuestras vidas y van a ser el único camino que nos permitan ser coherente entre lo que hacemos y lo que queremos hacer.
Para triunfar en la vida es necesario saber priorizar, analizar que es importante, que es urgente, cuáles son las actividades que consumen nuestra vida y si me voy a considerar un bombero mas; es decir un apagador de incendios. Es necesario planificar, dedicar tiempo y esfuerzos a lo que en realidad nos va a contribuir a crecer como seres humanos. Este hábito es de mucha utilidad en el ámbito laboral, yo trabaje muchos años en una corporación, en donde todas las actividades eran urgentes, donde el día a día se convertía en resolver las cosas que te pedían supuestamente urgentes y las que no alcanzaste quedaban para el día siguiente, y así sucesivamente. Nunca se tuvo un espacio para detenerse y reflexionar sobre a donde o que es lo que queremos hacer como empresa, y claro el resultado final cuando te dedicas a resolver cosas urgentes importantes y no importantes es el cierre de la empresa. Es por esto que hay que dedicarle especial atención a todos los cuadrantes, en especial al de planificación para poder saber a dónde queremos ir.

Anónimo dijo...

Covey nos lleva a reflexionar de todos los aspectos de nuestra vida, tanto personal como profesional.
Al leer el segundo habito, me cuestione mucho acerca de la visión y la dirección que mi vida esta tomando con respecto a esta. Yo creía tener muy claro a donde iba y estaba segura de lo que quería en mi vida, sin embargo con algunos acontecimientos por los que he pasado los últimos meses he aprendido que a veces planeamos mucho pero la vida nos trae sorpresas, sorpresas que no hacen meditar acerca de nuestra visión. No creo que esto implique que uno no es responsable de su destino, creo que uno lo es, sin embargo uno debe tomar en cuenta que las cosas no siempre se dan como uno planea, y uno debe tener la flexibilidad para cambiar y adaptar la visión.
Al leer acerca del tercer habito, acerca de saber priorizar, creo que ha sido un gran reto en estos meses. Cuando uno tiene su visión supuestamente clara, es fácil priorizar acorde a los objetivos que uno debe cumplir para cumplir esta, sin embargo cuando se cuestiona la visión es más difícil saber priorizar.
Espero en los días del taller seguir reflexionando acerca de estos temas para decidir si mi visión es la correcta y la que debo seguir.
Maria Leonor Aguilar

Anónimo dijo...

Muchas veces las personas necesitamos mejorar en los hábitos que tenemos en nuestra vida laboral para mejorar nuestra calidad de vida por lo cual es necesario mejorar los hábitos que tenemos en nuestra vida diaria y los hábitos que se nos presenta en nuestra lectura es muy importante para mejorar en los aspectos que podemos estar fallando.
Una de las primeras cosas que hay que hacer antes de poner en práctica cualquier proyecto es tener una imagen que nos pueda dar una pauta o visión de lo que queremos lograr y esto se logra principalmente siendo proactivo, ya que esta característica incentiva a que las cosas que tenemos como visión sucedan buscando la manera de que se logren las cosas que se buscan con las circunstancias adecuadas de una manera ética y moral.
La mayoría de las personas no se dan cuenta que la principal forma para obtener una mejor calidad de vida lo podemos lograr motivar a nuestra mente, ya que todas las personas que la saben utilizar saben obtener todo lo que deseen; pero las personas que no conocen este secreto se les hace muy difícil conseguir lo que desean. Es muy importante tener ideas exactas de lo que realmente necesitan o quieren y piensan que no lo pueden lograr por ello es importa conocer el poder de la mente y saber cómo utilizarlo. La mente es algo tan fuerte que tan solo con pensar en algo que queramos podemos obtenerlo, sepamos tener fe, podemos conseguirlo, fíjate en un objetivo y nunca lo dejes ir hasta obtenerlo, es muy importante tomar en cuenta que el hemisferio derecho nos ayuda mucho en lo que es proponernos deseos, metas, sueños mientras que el hemisferio izquierdo también es muy importante porque con este llegamos a un tiempo definido en el que queremos que se cumplan nuestros sueños.
Como en todos los aspectos de la vida, siempre hay que establecer prioridades clasificándolas según su importancia o urgencia con las que hay que realizar las actividades, sin embargo no hay como descuidar los dos primeros hábitos que son la base para establecer realmente que es lo primero en nuestras vidas. Muchas veces las personas tenemos problemas para poder organizar nuestro tiempo habiendo una demanda muy grande en lo que a capacitaciones para la administración se refiere, por eso es muy importante tratar de desarrollar este habito.
Gabriela Briones
1183619

COMPORTAMIENTO HUMANO dijo...
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COMPORTAMIENTO HUMANO dijo...

Todo radica en poner las prioridades respectivas para decidir qué es más importante y cómo llevar a cabo lo importante uniendo adecuadamente conocimiento, pericia y actitud. Pero las analogías que aparecen en el camino del éxito y de la felicidad son incomprensibles muchas veces, por ejemplo entender que tras el éxito laboral hay una vida personal vacía, o que el excelente y reconocido gerente no tiene contacto con su familia y la esta perdiendo. Esto sucede y personalmente creo que justo a tiempo estoy aprendiendo cosas sorprendentes sobre el ser persona y luego ser jefe, pues si yo no reconozco mis paradigmas, no puedo emprender una mejoría. Es difícil verse al espejo pero no es imposible, hay que poner énfasis en ser personas efectivas que hacen las cosas correctas y alejarse de ser frías personas eficientes que se preocupan por hacer correctamente las cosas. Es necesario mirar de adentro hacia afuera, es decir un acercamiento a uno mismo analizando nuestro carácter, paradigmas, motivos y costumbres.Los tres primeros hábitos que determinan el carácter, lo que nos lleva a progresar de la dependencia a la independencia, dejando atrás los paradigmas.
Así el primer hábito SER PROACTIVO, es un compromiso personal en tener la responsabilidad de escoger la respuesta justa, en el tiempo justo, en la magnitud justa, basándose en función de valores claros y definidos que constituyen un punto de referencia.
Es la búsqueda constante pero cercana de ser una persona altamente efectiva, capaz de dirigir la vida, o la empresa con autocrontrol, teniendo en mente que la decisión que tomamos reflejará aquellos valores desarrollados y fijados. Ser proactivo no marca que la decisión siempre sea la correcta más lo que si marca la diferencia es la actitud de ampliar el círculo de influencia y ponerlo en ultimo plano al circulo de preocupación…Como alguien me dijo alguna vez, en vez de PREocuparte, OCUPÁTE, lo demás son pretextos de la gente que tiene mucho tiempo libre, quienes queremos cambiar de alguna forma el mundo o al menos el sentido de nuestras vidas no tenemos tiempo para PREocuparnos.
El segundo habito EMPIECE CON UN FIN EN LA MENTE, es el mentalizarse primero para llegar al objetivo, sería como el plano de un edificio, si el diseño esta bien realizado durante la construcción no habrá mayores problemas. Es muy importante en la vida personal y profesional tener clara una visión como marco de referencia para tomar las acciones adecuadas. Siendo tan importante este hábito no deja de ser común que mucha veces no sabemos que queremos, hacia dónde vamos, por lo tanto nos conformamos con “vivir la vida” sin hacer mayor esfuerzo para poder corregir o modificar errores o redireccionar acciones que nos llevaran alcanzar nuestros sueños. Sin embargo lo que me marcó en este hábito es que tengo que alcanzar la satisfacción íntima valorando mis logros, que las metas a donde quiero llegar sean de superación personal y no de cosas materiales o vanas. Así que, me puso a redireccionar mi ruta de vida, tengo ideas, sueños y esperanzas que quiero cristalizarla en mi futuro.ESTABLEZCA LO PRIMERO LO PRIMERO
Un vez que se hace la creación mental, viene la creación física, siguiendo al ejemplo anterior sería la construcción del edificio. El tercer hábito marca la etapa dentro de la construcción donde se miden los tiempos y las acciones que conlleven, y encontrar el verdadero equilibrio para que las actividades no acumulen causándose conflictos, por eso saber decidir entre lo que es importante pero no necesariamente urgentes, y dejar a un lado lo que es urgente pero menos importante. El ser flexibles es una de las características más importantes del éxito personal, al tener totalmente claros los objetivos y valores, podremos conocer hasta que punto podemos ser flexibles para poder lidiar con las circunstancias imprevistas que se presentan en la vida.
Verónica Peña
882400

Anónimo dijo...

Covey nos deja profundas enseñanzas con su libro. Entender la importancia que tiene el hacernos cargo de nuestros actos, ser responsables de nuestras acciones y sus consecuencias nos permite tener una visión mucho más amplia de las cosas que hacemos que sucedan. En lo personal hacerme la pregunta sobre mi visión personal, hacía donde quiero llegar me ha servido para ratificar la importancia de la Proactividad y no pasar a ser parte de las consecuencias de las acciones, si no mas bien a ser el artífice de mi propio destino. Con el paso del tiempo creo haber desarrollado la habilidad de ser proactivo y no paralizarme por las coas que suceden o hago que suceden, me siento mucho más cómodo cuando hago que las cosas sucedan y poder asumir el 100% del resultado y sus consecuencias.
El tener un claro norte y tener objetivos en mente es fundamental para la construcción de nuestra felicidad tanto profesional como personal, y puedo ser un testigo fiel de que cuando uno tiene un objetivo claro en mente uno tiene más facilidad para identificar que estrategias y planes de acción puede llevar a cabo para cumplir con esos objetivos, y estoy seguro de que ni las personas u otras distracciones que se puedan presentar en el camino serán los suficientemente fuertes para desviarnos del camino y poder lograr los objetivos basados en nuestros valores y convicciones. Tuve la experiencia personal de hacer algo que en un principio parecía imposible de lograrlo pero gracias a poder visualizar el sentimiento de satisfacción que me producía el lograr la meta propuesta me llevo cumplirla, no puedo decir que fue con facilidad pero definitivamente hizo que las acciones y sacrificios se disfruten a lo largo del camino y no solamente el momento de alcanzar el objetivo. “debemos disfrutar el camino”.
Identificar que actividades deben ser hechas desde la percepción de lo importante y no lo urgente nos invita a hacer varios análisis que van de desde la perspectiva profesional y personal, en mi caso me hecho reflexionar sobre la prioridad de definir las cosas que realmente necesitan de mi tiempo y de la prioridad que deben tener las mismas. En muchas ocasiones puedo dar urgencia a las cosas que no necesariamente tendrán un impacto positivo sobre conseguir los objetivos planteados. Creo que esto va de la mano con la perspectiva que podamos tener sobre nuestra vida, definir que es importante y que es urgente puede hacer una gran diferencia en nuestro trabajo y nuestra familia.

Anónimo dijo...

Con el hábito que nos habla sobre la importancia de establecer relaciones de ganar-ganar, es importante acotar que lastimosamente este punto es uno de los que más nos cuesta que podría legar a convertirse en realidad ya que lastimosamente estamos programados a pensar que para poder ganar alguipen debe perder, y eso hace un daño directo a la confianza de las personas que nos rodean, teniendo como consecuencia una permanente intención de llevarnos la mayor parte de de beneficios sin importarnos mucho lo que al resto le pueda suceder, que beneficios pueda tener ellos.
Escuchar pareciera ser una de las cosas que los seres humanos hacemos con mucha eficiencia, creemos saber con anticipación lo que las personas nos van a decir o peor aún creemos saber lo que las personas necesitan y no tomamos en cuenta la empatía que debemos tener hacia todas las personas que tengan algún tipo de relación con nosotros. Desarrollar la habilidad de escuchar y entender a los demás la califico como una competencia que he desarrollado tratando de primero escuchar a las personas, entender y comprender que no es lo mismo. Además respetar o mantener tolerancia sobre lo que otras personas puedan ver o interpretar sobre un tema específico creo que es la base de este principio.
Desarrollar las habilidades cooperación sincera o trabajo en equipo es indispensable para poder alcanzar los objetivos que hemos planteado, hacer que las cosas funcionen con mayor fluidez y sinergia es un reto muy grande para las empresas actualmente si tomamos en cuenta que muchas veces ni si quiera hemos desarrollado la actitud de trabajo en equipo, peor aún una actitud de cooperación y trabajo en equipo.
Afilar nuestra simbólicamente hace que nos encontremos en constante preocupación en nuestro ser como un todo, como un conjunto de áreas que necesitamos revisar periódicamente con el fin de identificar puntos que podamos mejorar basado en un proyecto de vida, actualizándolos permanentemente.
Tener la capacidad de desarrollar estos hábitos nos permitirá ser mejores personas y por consecuencia alcanzar con mayor facilidad todos lo objetivos que como seres humanos podemos hacernos, desafiar las cosas conocidas por cosas desconocidas nos permitirá tener un pensamiento fuera de la caja.
Juan Francisco Caicedo

Satiro dijo...

Los 7 hábitos de Covey un libro, una guía que se basa en formarse uno mismo como mejor persona para poder enfrentar la vida con valentía y aprovechar cada momento que pasamos, muchas veces nos enfocamos en vivir sin un sentido y al mirar atrás vemos que todo ha pasado como una película que nadie ha visto ni ha comentado ni se ha beneficiado de su contenido. Por qué dejar una historia con subidas y bajadas??? Porque de esa manera uno valora el día a día, y se va comprometiendo con el resto de la gente, evitando los paradigmas o críticas perjudiciales.
Los primeros hábitos forman el carácter de la persona, los lleva a ser independientes , pasar del tu haces por mi, tu culpa es, a ser independiente es decir aplicar el Yo soy responsable de esto, el yo seré quien saca adelante este proyecto. Estos son:
EL ser proactivo no tiene que ver con siempre tomar la iniciativa. Es desarrollar la capacidad de comprometerse a tomar la decisión en el momento que se necesita, tratando que la aplicación sea homogénea sobre los implicados.
El autocontrol es la base de ser proactivo, donde la mente esta conectada con los valores y se actúa en base a ellos y en base a al experiencia que han dejado.
Empezar con un fin en la mente, es la gasolina de la vida. Pues todo nace en mentalizarte haciendo tal o cual acción, o disfrutando de tal o cual lugar. La visualización debe ser clara y real, ya que serán las orillas del camino, manteniéndonos enrumbados en lo que hemos decidido hacer en el camino de la vida.
Establecer primero, lo primero, es decir, establecer prioridades es de los hábitos más complicados de aprender el día a dio, Una vez me dijeron que aprende a decir que no y desde ese día serás feliz. Al empezar la ejecución de nuestra visión, tenemos que estar conscientes de que tenemos que ser flexibles pero no alejarnos de todo lo que somos y queremos. Por lo que es necesario ser organizados y medir tiempos que se tomará para llevarse a cabo el tan anhelado logro, identificando lo que es importante de lo que es urgente, que nuestras urgencias no hagan obviar lo importante.

Galo Vásquez
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Anónimo dijo...

Los tres primeros hábitos le permiten a uno forjar el caracter, utilizando el autocontrol, la voluntad y la autodisciplina. Es atraves de los 4 ejes, que uno se maneja, ya sea centrado en uno solo o con una mezcla de los 4, el gran objetivo de estos 3 habitos es lograr ser independiente. Se trata de ser proactivo, eso significa que debemos movernos por un eje interno, cambiar de adentro hacia afuera, en el ser y no en el tener. El parte de ser proactivo y aprender a serlo radica en que cuando uno comete errores los admite, y es asi cuando empezamos a cambiar no solo nosotros sino que estamos listos para ser interdependientes. El siguiente habito habla de comenzaar con un fin en mente, el mismo es realmente importante, porque si no visualizamos lo que queremos, desde el ultimo detalle de como finalizara una situacion, entonces no podremos fijarnos metas. Es realmente importante empezar con una clara comprension del destino. Ademas se enfoca en que el verdadero exito, el mismo que se obtiene con uno mismo y consiste en el autodominio. Es muy importante en este habito, cultivar la autoconciencia, la imaginacion y la conciencia moral.
El siguiente habito habla de lo importante vs lo urgente, y es aqui donde quiero enfatizar que solamente cuando definimos en nuestro rol personal que es lo esencial, hacia donde queremos ir, y si esa idea nuestra de importante va alienada con eso entonces, debemos seguir ese rumbo y de esa manera daremos prioridadess y manejaremos de mejor manera nuestro tiempo.
Como experiencia personal, puedo decir que me ayudaron mucho estos tres primero habitos, en la parte laboral te hace mucho enfocar en el visualizarte que tu puedes obtener los resultados que esperas, tu puedes visualizar conversaciones y efectos de mas mismas, por ejemplo, puedes saber de antemano que pasa si en una reunion sacas algo a relucir que tal vez no debias..y las consecuencias...nosotros somos dueños de ellas, porque vienen con la responsabilidad de asumirlas, esto como experiencia personal.

Anabelle Apolo G.
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Anónimo dijo...

Los tres primeros hábitos nos enseñan a como liderar nuestra vida. La conducta Proactiva es el producto de nuestras propias decisiones, basadas en valores. La conducta Reactiva nos lleva a culpar a otros, o las circunstancias de nuestros propios males. En mi caso siempre pienso que los resultados que obtengo son fruto de las decisiones o acciones que he tomado en el pasado y no el resultado de las acciones de otros.

Sobre el segundo hábito, muchas veces nos ponemos objetivos en el ámbito empresarial y en el ámbito personal, pero no luchamos por conseguirlos. En mi caso ahora estoy enfocado en buscar lo que quiero y lucharé por conseguirlo.
En el tercer hábito, es muy común que nos enfoquemos en lo no importante y no urgente. Como líderes de organizaciones o en nuestra vida personal, debemos dedicar tiempo a lo importante y delegar lo no importante. Nuestro tiempo y esfuerzo debe enfocarse hacia construir el camino por el cual llevaremos a la organización o nuestras vidas y no dedicarlo a apagar incendios.

PABLO RODRIGO ALBUJA ESPINOSA

VERONICA dijo...

COVEY PARTE I
Un tema importante al momento de hablar de los hábitos son los paradigmas que nos limitan a ver más allá, su cambio es fundamental para poder transformar nuestra conducta y actitudes. Se plantea como primer hábito ser proactivo, esta palabra que es muy usada en el léxico empresarial está ligada a la responsabilidad y a la libertad de autocontrolarnos y obrar independientemente de la fuerza del entorno. Uno de los aspectos más importantes, como bien se señala en este libro, es la actitud. Las personas proactivas tienen en su interior la enorme fortaleza de contar con valores claros y definidos que constituyen en todo momento su referente. Por el contrario, las personas reactivas se tornan en espejos de todo su entorno, se vuelven dependientes y no contribuyen a crear, adoptando una actitud cómoda.
Debemos tener en cuenta que si partimos desde el fin que queremos lograr será más fácil hacerlo realidad, ya que con un fin en mente, no vamos a dejar que otros factores desvíen nuestra atención y seremos más efectivos en nuestros propósitos. Lamentablemente, no siempre se tiene claro qué deseamos alcanzar, muchas veces esta idea difusa está dominada por nuestra percepción de lo que los demás piensan de nosotros; el liderazgo personal empieza y termina con la redacción de un enunciado de la misión personal, manteniendo en mente la visión y los valores y organizando nuestras vidas para ser congruentes con lo que decimos y con lo que hacemos.
El tercer hábito, es la realización práctica de lo antes mencionado. La administración de la vida y el tiempo es pieza fundamental, ya que si hacemos un cronograma de las tareas que debemos realizar y cuándo debemos hacerlas podremos manejar los eventos inesperados. La claridad en los objetivos y fundamentalmente nuestros valores, permitirán que manejemos con flexibilidad todos los imprevistos y finalmente avanzar hacia nuestra visión. Es importante hacer que nuestras vidas se concentren en lo importante y lograr que lo urgente se minimice. El tener una clara misión personal nos brindará paz y satisfacción con nosotros mismos y conciencia del tiempo que nosotros estipulamos para alcanzarlo.
Verónica Ayala

Anónimo dijo...

REFLEXIONES SOBRE LOS PRIMEROS TRES HÁBITOS

Resumir el camino al éxito personal en 7 hábitos parece ser una tarea muy complicada y de aplicación muy sencilla, lastimosamente ni creo que se limite a cumplir con los siete hábitos ni es sencillo.

Más allá de esa reflexión, considero que la metodología es sumamente útil para analizar si aplicamos esos hábitos en nuestro diario vivir y en cada una de las fases de nuestra vida.

Ser proactivo, entendido como decidir la respuesta que tengamos ante cada estímulo del medio ambiente en el que nos desenvolvemos, es decir ser libres ejecutores de nuestra conducta, responsables en nuestras acciones respecto de nuestros principios y valores, es una tarea muy difícil de lograr. Construir nuestro propio universo en base de las decisiones que adoptemos dejando de lado la reacción emocional para racionalizar todo en función de principios y valores, conlleva controlar el carácter y temperamento en todo momento. Un hábito muy importante de cultivar, requiere de conocerse a sí mismo con mucha profundidad, de controlar el simio que llevamos dentro y dejar que actúe el homo sapiens. Es un tema que estimo que con el paso del tiempo, las experiencias y la madurez propia de avanzar en edad, se logran siempre que se haya puesto esmero y dedicación. Ser proactivo siempre un deber ante nosotros mismo, la sociedad y nuestro entorno familiar y laboral.

Empezar con un fin en mente debería ser el método que todos debemos aplicar para guiar nuestros actos, coincido plenamente con el autor; sin embargo, es necesario hacer un plan de vida a tan temprana edad para que tenga éxito? La sociedad nos exige escoger qué queremos ser cuando ni siquiera sabemos para qué sirve, ni cuáles son todas las opciones. Quedamos a la deriva del entorno. Cuando tomamos el control de nuestra propia vida, quizá ya es tarde, pero independientemente, hay que cultivar el hábito de definir el fin para decidir cómo alcanzarlo y que sea realmente gratificante. Creo que esa es una tarea que tengo pendiente.

Priorizar lo importante a lo urgente, me parece un hábito sabio, de aplicación óptima y en todo momento, pero el entorno usualmente nos mantiene apagando incendios, ver más allá del inmediatismo para focalizarse en lo esencial, es una tarea de mucha organización y coraje. Una lucha personal diaria, especialmente en la vida laboral, la personal es más fácil, especialmente cuando la vida te ha puesto a prueba en cuanto a las prioridades de la vida.

En esencia, el control total de la vida privada un requisito esencial para lograr efectividad y éxito. El reto de conseguirlo requiere de paciencia y constancia, no desmayar aunque a veces se pierda la batalla.

Bolívar Estrella Jaramillo
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