martes, 13 de octubre de 2009

Tercer Comentario Liderazgo Maestría Morelia (Covey)


“El fermento en management continuará hasta que construyamos organizaciones que guarden mayor coherencia con las aspiraciones humanas…”

Bill O'Brien


Sus comentarios sobre dominio personal, modelos mentales, aprendizaje en equipo, organizaciones inteligentes y pensamiento sistémico han sido excelentes.

Algunos párrafos o frases me parece sintetizan algo de sus distintos y enriquecedores razonamientos:



  • "el concepto es más de personas que de organizaciones, porque empieza por las primeras

  • nada es individual

  • la habilidad para aprender en equipo es algo poco común

  • "metanoia" como desplazamiento mental o cambio de enfoque

  • me parece que una forma de aprender es capitalizar nuestra experiencia, principalmente aprendiendo de nuestros errores y tener la capacidad de reconocer que en algunos aspectos podemos mejorar, inclusive cuando la crítica venga del exterior

  • sino de los líderes de la empresa carecen de capacidad para construir modelos mentales y visión (aunque aquí valdría la pena si los modelos mentales los construyen otros o nosotros los construimos personalmente, tal vez adoptemos los de otros, pero...)

  • no siempre la barrera está en la persona como ente individual sino que en la organización (la estructura, la estructura...)

  • no me convence del todo lo que comenta la lectura respecto a que no es necesario enseñar a los niños nada, pues ellos son aprendices hábiles que aprenden cosas por su cuenta, sin embargo, considero que si bien no es del todo bueno decirles como hacer las cosas, si es necesario que alguien los guíe en el proceso de aprendizaje, o tal vez más que guiarlos, motivarlos a mejorar su capacidad

  • de la tarea principal de un directivo, en este sentido, quiero compartirles algo que me cambió totalmente la perspectiva respecto a este tema; la semana pasado tuve la clase de Procesos Humanos en la Dirección con la Dra. Consuelo Hilario Reyes y me impacto el hecho de que la dirección tradicional se debe a los modelos mentales que las organizaciones crean, y que por hacer exitosas a esa empresas, otras empresas comienzan a copiar esos modelos, sin analizar si son válidos para su empresa, y en muchas ocasiones el modelo que llevó a una empresa al éxito, a otra la lleva a la quiebra

  • Sin embargo, las ganas de seguir aprendiendo dependen de cada persona

  • ¿Por qué si sabemos que con la expansión de aptitudes en todos los niveles jerárquicos de una organización es posible lograr un crecimiento exponencial, no llevamos a cabo prácticas que fomenten dicha expansión?

  • un sistema tributario e impositivo muy distinto, mucho más sencillo, una legislación que permitiera desenvolverse libremente en el mercado

  • Lo dicho por Fernando Parrado (Tragedia en los Andes)

  • También creo que para ser un buen líder la lista de requisitos y virtudes es inmensa pero para creer en los demás debemos creer en nosotros mismos

  • Tengo amigos que viven sus días con temor pensando que harán si los despiden. Se olvida la esencia del porqué y el significado real del trabajo que plantea Senge..."

Creo que con ello vemos un poquito más hacia donde vamos.


Bien, espero sus comentarios a la primera parte del libro de S. Covey de los 7 hábitos, del inicio de este libro hasta el hábito 3 (inclusive). Espero esta lectura también les guste, aún cuando a algunas personas les parece sencilla o incluso como receta, creo que si profundizamos e interiorizamos será de su agrado y sobre todo de mucha utilidad.


Muchos saludos


Chary y Enrique


13 comentarios:

Anónimo dijo...

Reflexión: Covey de inicio del libro hasta hábito 3.

Creo que este es uno de los mejores libros que he leído y ni siquiera lo he terminado de leer. Aunque el tema de los paradigmas es un tema del que se ha venido hablando desde hace ya muchos años, no deja tener vigencia, principalmente en estos días. Quizá el paradigma más grande en mi vida sea el creer que no puedo responder a las grandes interrogantes que sé que pueden estar afectando negativamente mi vida. Seguramente esto es una cuestión de hábitos, ya que los hábitos se adquieren únicamente con la práctica. Quiero comentar que hace mucho no escuchaba hablar de la Fábula de Esopo y me impresionó darme cuenta de la vigencia que también esta tiene en nuestros días. Es increíble como nos deshacemos de la gallina de los huevos de oro, aún sabiendo lo mal que hacemos, porque siempre lo sabemos y no hacemos nada por no hacerlo.

También es cierto que los grandes problemas de una organización normalmente empiezan por los altos niveles de la misma. Lo único malo, es que las personas que están en esos niveles normalmente no asumen que ellos son los culpables y terminan descargando la culpa en los niveles medios y bajos; esto es algo muy común en nuestra cultura. El libro menciona cosas elementales como el ser amable, honesto, cumplir nuestras promesas, ser leales, aprender a decir “lo siento”, cosas que a simple vista son muy sencillas de llevar a la práctica y que sin embargo vemos muy poco en nuestra sociedad y dentro de las organizaciones… o mejor dicho, llevamos muy poco a la práctica. Nuestra cuenta de banco emocional seguramente ya fue enviada a cobranza judicial…

En alguna otra de las reflexiones anteriores, toqué el tema de la madurez con la que considero que debemos aplicar nuestros conocimientos en este curso. Covey hace una referencia exacta de lo que yo esperaba de este tema al hablar de la independencia y la interdependencia, lo que entiendo algo así como el estadio máximo del trabajo en equipo y el bienestar dentro de la sociedad. Creo que debemos dejar de ser dependientes de nuestros miedos y problemas, de nuestra sociedad, de nuestros gobernantes…

La proactividad de la que habla el hábito 1, el comenzar con el fin en la mente del hábito 2 y el poner primero lo primero del hábito 3, son temas bastante difíciles de abordar. Como ya se ha comentado, dentro de una sociedad opresora, que no permite el libre crecimiento del otro únicamente por no dejar que sea superior a nosotros, vuelve muy difícil el que podamos llevarlos a cabo. Sin embargo, creo que es una excelente técnica anotar en un papel claramente nuestra misión en la vida y para la vida, algo que pocas personas llevan a cabo. El meollo del asunto es ¿por dónde empezar, cómo deshacernos de los determinismos genéticos, psicológicos y ambientales que nos aquejan día con día, cómo dejar de culpar a las circunstancias y a las condiciones en las que vivimos? Me impresionó mucho aquello de que “administramos cosas pero somos líderes de personas”.

Seguramente, iremos aclarando la manera de poner en práctica los 7 hábitos de las personas altamente efectivas conforme vayamos leyendo y practicando lo que menciona el libro.

Saludos a todos.

Carlos Ávila Beltrán.

Anónimo dijo...

Covey hasta el hábito 3

Me ha resultado verdaderamente sorprendente darme cuenta de las herramientas que tengo a mi alrededor y que no aplico en mi vida familiar, profesional y social. Lo mejor del caso es que son conceptos donde el sentido común me dice: “ es obvio!!” Pero que al momento de vivir el día a día no enfoco mi atención en el círculo de la influencia sino en el problema en sí, dejándome llevar por el problema mismo y reaccionando de manera irresponsable. Hay tantos ejemplos diarios que podría escribir que únicamente mencionaré el primer problema de la mañana: “Mi hijo de dos años quiere seguir durmiendo y no deja que lo cambie para llevarlo a su guardería, el tiempo pasa y no lo puedo vestir. Todos nos ponemos de mal humor por culpa del niño”. Este es un problema de control indirecto por lo que debo cambiar mi método de influencia.

Definitivamente debo llevar a cabo un gran cambio en la forma de analizar mi vida comenzando con los tres primeros hábitos del libro. Resulta muy alentador leer que tanto a Covey como a miles de personas, el manejo correcto de los principios, les ha cambiado la forma en que caminan por la vida. La información es mucha aunque la podríamos resumir como dice Covey: “en el primer hábito Yo soy el programador, en el segundo hábito Yo formulo el programa y en el tercer hábito Yo vivo el programa“. Creo que lo más importante en adelante será el poder redactar mi propia meta.

Por otro lado que fácil me resulta decir que SI a todo sin dar una explicación concreta y sencilla del porque no se puede hacer todo y obviamente caigo en un nivel total de incompetencia en todo, en asuntos familiares, sociales, profesionales, etc. Y más adelante para el colmo no delego responsabilidades como debe ser ya que yo soy de los que delegan en recaderos. Estoy convencido que tengo muchos paradigmas que debo cambiar para poder ser un gran líder en mi vida.


CARLOS SAAVEDRA SADA

Anónimo dijo...

Como tal vez varios compañeros ya se han dado cuenta, la mayoría de mis reflexiones son referentes a mis vivencias como parte de un grupo estudiantil, y esto se debe a que no tengo experiencia laboral, o al menos ninguna que valga la pena comentar.
El hábito de ser proactivo es uno de los 3 que yo considero más importantes dentro de los 7 hábitos que propone Covey en su libro, a pesar de que como Covey lo comenta, somos proactivos por naturaleza, en mi caso, no había escuchado el término hasta que inicié mis estudios de profesional, tal vez esto sea extraño pues para muchas personas el término “proactivo” y su significado resulte ser muy familiar desde niños. Recuerdo que la primera vez que escuche esa palabra fue en una reunión convocada por Dirección de Asuntos Estudiantiles del Campus Morelia, en la que se invitó a alumnos interesados en formara un grupo estudiantil o una planilla para representar cada una de las carreras. A partir de ese momento, se generó una gran curiosidad por el tema, lo que me llevó a investigar un poco al respecto; dicho término se convirtió en parte clave de mi desarrollo estudiantil. En Octubre de 2006 tuve la oportunidad de dirigir una mesa de trabajo llamada “Redes de Apoyo Local” en el marco de la IV Convención Internacional de Líderes Estudiantiles” en la ciudad de Cuernavaca, en dicha mesa de trabajo se trabajó sobre cómo aprovechar los recursos humanos y materiales de los que disponemos (para la realización de eventos estudiantiles de impacto y de calidad) y que en muchas ocasiones pasamos por alto porque creemos no nos aportan nada o se nos olvida que están ahí; y buscamos obtener los recursos que ya tenemos de otras personas, por ejemplo, patrocinios; pues bien para no hacer esto tan largo, una de las conclusiones a las que se llegó en esa mesa de trabajo es que uno de los factores clave para la realización de eventos de impacto y calidad es imprescindible buscar las cosas que se requieren en el lugar indicado, pero previo a eso es necesario identificar correctamente lo que se requiere y con que ya se cuenta. En contexto con el ser proactivo, considero que esto tiene mucho que ver con lo que se concluyo en esa mesa de trabajo, pues a final de cuentas es un hábito que de hacerlo propio, con seguridad se tendrán resultados exitosos, en mi caso, en la realización de eventos estudiantiles. En este mismo sentido, algo que afecta continuamente el éxito de los eventos estudiantiles que se organizan en el Tec, incluyendo aquellos de los que fui parte es el no tener claro el porqué o para qué del evento, dicho en palabras de Covey, no se inicia la planeación y organización del evento con un fin claro en la mente, hábito que para mi es el más importante dentro de los 7 que se plantean (a diferencia de lo que dice Covey), pues considero que los otros 6 son como una consecuencia de éste pues es como la pauta para adquirir los otros de manera más sencilla. En el caso de las empresas, considero que este hábito se refleja en su misión y visión, ya que al representar su razón de ser y hacia donde van, requieren de tener un fin en mente para poder redactar sus enunciados de misión y visión, hay empresas que cambian continuamente tanto su misión como su visión, algunas para adaptarse al entorno y a su realidad y otras por no tener claro el fin en mente de la empresa. El tercer hábito que se trata, como parte de la victoria personal, es el de establecer prioridades y hacer las cosas en el orden que se tengan que hacer, ni antes ni después; a pesar de que para mí no es uno de los 3 más importantes, en mi experiencia es uno de los más complejos y difícil de adquirir, esto debido a lo complicado que es identificar el orden óptimo en el que se deben realizar las cosas, por otro lado es más desgastante en términos mentales, o al menos eso creo, debido a que se centra en la urgencia e importancia que le damos a las cosas y como consecuencia genera presión para la obtención de resultados.

Gabriel Yahbi García Bravo

Anónimo dijo...

Aportación Covey, los primeros tres hábitos.

Tener un balance en todas las actividades que realizamos diariamente es el gran reto para que una persona se sienta totalmente realizada, debido a que en muchas ocasiones somos un gran jefe en nuestro trabajo pero en nuestra persona somos un desastre, es decir no llevamos una congruencia con lo que predicamos en su casa, no le ponemos atención a nuestros hijos, pareja y entonces descuidamos todo lo que nos rodea. En una ocasión me tocó conocer a un padre de familia que era excelente en su trabajo y todos sus subordinados e iguales lo respetaban en su trabajo, sin embargo él no ponía un mínimo de atención a su familia solo llegaba y comenzaba a dar órdenes, pero esto no era lo mejor que podía hacer, entonces después de muchos años vio que eso no era lo correcto y que debía de estar mejor con su familia comenzó a cambiar su forma de ser; sin embargo ya no recibió la respuesta que él quería y tuvo prácticamente comenzar desde el inicio para poder volver a ganarse su confianza. Como nos dice Covey primero debemos de aprender a vernos a nosotros mismos a poder interpretar y cambiar nuestros paradigmas y luego influir en los demás.
Algo muy interesante del primer hábito referente a ser proactivo es que nosotros mismos tenemos la capacidad de transformar alguna actividad en lo que realmente queremos hacer, pues con nuestra capacidad de elección proyectamos lo que va a suceder, en muchas de la ocasiones estos resultados no son los que esperamos porque no sabemos lo que queremos, conocernos es fundamental para poder saber cuál es la decisión que se va a tomar; además de que otros influyen en las decisiones que tomamos, para poder lograr ser una persona auténtica debemos de si tomar aquello que nos dicen los demás sin embargo debemos de tener la capacidad de evaluar objetivamente y luego entonces tomar la mejor decisión, conforme a los valores y principios que poseemos. Pero no vamos a poder ser una persona proactiva si es que no tenemos un objetivo el cual tengamos que cumplir, es por esto que es bien necesario saber qué es lo que queremos lograr con aquella decisión que vayamos a tomar, porque sería incoherente si tomamos un camino que nos vaya a ayudar a cumplir el objetivo planteado. Es necesario que antes de vernos reflejados con las demás personas saber ¿qué es lo que quiero como persona? ¿qué es lo principal en mi vida? ¿cómo lo voy a lograr? Y el porqué de lo que voy hacer. Pero ya sabiendo lo que se va a realizar y el cómo tenemos que ordenar planificar lo que tenemos que hacer para lograrlo. Debemos de hacer un tipo de lista de priorización, pero eso no significa que lo que hagamos al final es menos importante sino que debemos de ir paso a paso para poder lograrlo correctamente y sin dejar lagunas en medio de su realización.
Un ejemplo puntual es cuando queremos por ejemplo ser parte de un equipo de básquetbol primero debemos de tener la iniciativa de asistir constantemente y proporcionar al equipo aquello que les haga falta y todo lo que uno como jugador y persona pueda aportar, luego esta lo que dentro de ese equipo se tiene una meta tanto individual como en conjunto pues individual es porque tenemos que aprender a saber mover los pies, dar pases, jugadas mover el balón y en equipo cuando ya estamos jugando un partido saber identificar las capacidades de cada uno de los integrantes para poder lograr la meta común que es ganarlo y ser el mejor equipo. Además se debe de hacer una priorización empezando de entrenar e ir paso a paso logrando primero aprender los fundamentos y luego ya comenzar con cosas más complicadas que es la sinergia del equipo en conjunto, así pues se tiene que realizar algo que es necesario al instante y que eso nos va ayudar para realizar algo con mayor complejidad. Este mismo análisis lo podemos hacer para una organización o como lo venía haciendo para una persona.

Marilú Saray Soliz Ortiz

Anónimo dijo...

Me encantó que el libro nos ponga ejercicios que nos hagan cambiar de paradigmas. En un par de ejercicios el autor nos sorprende, como cuando tuvimos que distinguir entre una joven y una anciana en el dibujo. Honestamente, antes de ver la ilustración de la página 57, simplemente no encontraba similitud alguna entre el dibujo y una anciana. Me parece que es un método muy astuto para mostrarnos como es que las personas nos resistimos a cambiar de paradigmas y cuál importante es el condicionamiento y programación previa que cargamos en nuestra manera de pensar día con día.
Me gustaría (respetando los derechos de autor, por supuesto) hacer una amplificación de la imagen y hacer el experimento de la joven y la anciana en la empresa donde actualmente laboro. En los últimos días he tenido muchas dificultades para ponerme de acuerdo con ellos, mi objetivo es aplicar el sistema just in time pero se ha generado una gran polémica, mis coleas no entienden el sistema de tarjetas y han estado muy renuentes al cambio. Un ejercicio como éste sería muy interesante.
El ejemplo que el texto menciona acerca del señor y sus niños en el metro me pareció una excepcional ilustración de la intolerancia que a veces tenemos a otras personas sin comprender de fondo sus motivos. En lo personal, la narración fue una especie de flashback, un deja vú, de las cientos de veces que he criticado a otros por acciones que en ese momento yo consideré inadecuadas e inaceptables, formas de pensar que juzgué retrógradas o actitudes que repudié. Gracias a este libro voy a cambiar, desde ahora, realmente voy a evitar precipitarme en críticas y tratar de comprender a las personas, a “ponerme en los zapatos del otro”. Creo que es una enseñanza my útil en mi vida diaria, en la convivencia con los demás. Ser paciente con las personas es algo que en lo personal considero importantísimo y que es algo en lo que me falta trabajar mucho. Esta lectura sin duda es una poderosa herramienta para cumplir mi objetivo.
De los tres primeros hábitos en esta etapa de mi vida el más útil para mí es el primero. Últimamente me he llenado de tantos compromisos laborales y económicos que en verdad me he sentido ahogado, no he podido tener siquiera un domingo de descanso. Trabajo los 7 días de la semana entre 8 y 10 horas diarias y una serie de eventos desafortunados me han llevado a tener más gastos de los que tenía contemplado. En un principio pensaba en trabajar más para ganar más dinero. Actualmente estoy ganando más pero teniendo muchos menos satisfactores que antes, y los ingresos que contemplé como un superávits, ahora resultan flujos imprescindibles e inclusive pienso que a fin de este más terminaré con un déficit. Ayer hice un experimento, estaba muy estresado y por mi cabeza rondaban todo tipo de pensamientos negativos. Salí al aire libre, respiré hondo y pensando en la lectura, me dije: “debo de tranquilizarme, todo está en el cristal con que se mire. Con una buena actitud, se pueden salir de estos problemas y más. Lo importante es no cerrarte el mundo”. Esta lectura me ayudó a recobrar la calma y el optimismo por salir adelante. Dicen que por algo suceden las cosas, creo que tomar este curso fue un gran acierto en este preciso momento de mi vida.
Ing. Gustavo Carreón Gutiérrez
A01060143

Anónimo dijo...

Leer a Covey ha sido revelador y todo un deleite. La cantidad y profundidad de conceptos que maneja es realmente enriquecedora y los explica de manera muy clara. Durante mi lectura realicé varias pausas para pensar acerca de los párrafos que acababa de leer. Covey me ha hecho reflexionar acerca de mi vida, mis paradigmas y lo que es importante para mí, o tal vez, más bien de lo que debiera ser importante para mí.

Uno de los puntos que me llama la atención de la lectura es la importancia de ponerse en los zapatos del otro para poder generar una verdadera comprensión entre las personas. Me di cuenta que lo básico para comprender a alguien es conocer como piensa y percibe las cosas, o tal como lo plantea Covey, identificar los paradigmas que dirigen su actuar. Para ello debemos mejorar nuestra capacidad de escuchar a los demás y no prejuzgar, el ejemplo del metro es muy elocuente a este respecto. Aunque parece fácil decirlo, en la práctica es complejo de realizar ya que en general todos tenemos ciertos prejuicios y paradigmas que nos impiden ver las cosas con la claridad necesaria para comprender al prójimo. Escuchar implica interesarse realmente en la contraparte y dedicar tiempo a ello, y esto es precisamente de lo que generalmente se carece: de tiempo para compartir y vivir con los demás, trátese de familia, amigos, compañeros de trabajo o simplemente de las personas que están a nuestro alrededor y forman parte de nuestro diario vivir. Es precisamente en este punto donde resulta relevante para mi el tercer hábito planteado por Covey: “Primero lo primero”. En el corto plazo elegir algo significa siempre renunciar a otra cosa y considero que es precisamente en la selección de objetivos de corto plazo donde se debe ser especialmente cauteloso, porque es aquí donde, desde mi punto de vista, tiende a perderse la perspectiva de balance y buen equilibrio en el mediano y largo plazos entre los tres tipos de bienes que menciona Covey: los físicos, los económicos y los humanos.

Finalmente, me gustaría compartir una pregunta que siempre me ha inquietado ¿De dónde obtienen realmente su fortaleza las personas felices y de éxito, llámese líder, empresario, intelectual etc.? Entiendo que es algo que brota o vive en el interior de la persona, y cada autor tiene respuestas que van en ese sentido, pero me llama mucho la atención la forma en que a mi manera de entender responde Covey: afirma creer en Dios y que de él emanan ciertos principios que son la fuente de las cosas positivas que buscamos en la vida. Mas adelante dice que los principios que plantea son universales y se pueden identificar en las principales religiones, sistemas éticos o filosofías sociales. Entiendo pues, que para ser feliz es necesario creer en algo. En mi experiencia puedo asegurar que las personas de éxito sostenido que conozco efectivamente tienen un encuadre de valores que con frecuencia es fácil asociar con algún un tipo de creencia ético - religiosa.

Saludos. Jesús Vivanco.

Anónimo dijo...

Hola Jesús,
me parece muy interesante tu pregunta acerca de los líderes porque muchas veces queremos tener todo en nuestra vida profesional y personal y no lo logramos y esto nos lleva a decepcionarnos de nosotros mismos. Pero también es bien cierto lo que dices que debemos de creer en algo para poder serlo, para lo poquito que he experimentado he visto que todo lo que una persona realiza en su vida es para lograr una meta, y no solo lo hace porque si, sino que está convencido de algo que quiere hacer realidad poniendo en marcha su capacidad de liderazgo con los demásm, con lo que poner los valores que posee y sus creencias principales.
Saludos, Saray.

Anónimo dijo...

En sayo de “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” de Franklin Covey (I)
Este libro nos permite conocer mejor aspectos de nuestra personalidad que están profundamente arraigados dentro de nosotros y definen nuestra percepción de la vida y las decisiones que tomamos a diario. Del mismo modo podemos aprender que si queremos podemos dejar de ser víctimas de las circunstancias y para cambiar una situación, debemos cambiar nosotros mismos.
Dentro de los aspectos interesantes que he encontrado en la primera parte del libro está el análisis de nuestra personalidad y nuestro carácter y la diferencia que existe entre estos dos aspectos. La manera en la que estamos acostumbrados a visualizar los problemas y a darles una solución está basada a menudo en un enfoque hacia nuestra personalidad y debido a ese enfoque no atacamos el problema de raíz, por lo que el autor nos habla de “parches o aspirinas” como remedios rápidos pero que no tienen un efecto positivo a largo plazo.
De alguna manera se nos invita a conocernos mejor a nosotros mismos y a desarrollar la habilidad de escuchar a nuestro instinto.
Estoy de acuerdo en que para lograr un cambio que sea favorable y a largo plazo, debemos dedicar tiempo y esfuerzo, y me parece positivo que se proponga además de ese esfuerzo, adquirir ese compromiso acompañado de integridad y honestidad de nuestra parte, para ser capaces de reconocer que nos llevará tiempo ver un cambio en nuestra vida.
El autor nos dice que “si no tenemos fuerza en nuestro carácter, los desafíos de la vida sacan a la superficie los verdaderos motivos, y el fracaso de las relaciones humanas reemplaza al éxito a corto plazo” . Pienso que esta frase es muy cierta y que si no somos honestos con nosotros mismos no podremos aportar algo positivo a nuestra vida ni a la de los demás, ya que en las cosas que hacemos se refleja nuestra personalidad y si no somos auténticos, tarde o temprano terminaremos por reflejar la verdadera cara que tratamos de ocultar.
El libro nos muestra el poder de los paradigmas y de cómo estas formas de percepción condicionan nuestra manera de ver la vida y además nos permite ver que un verdadero cambio no se da solo con actitud y buenas intenciones, sino que debemos reconocer la diferencia entre la realidad y nuestra percepción de la misma. Asimismo se manifiesta el poder que tienen los paradigmas para condicionar nuestras percepciones y la forma en la que nuestro entorno influye en nuestra vida, como la familia, la escuela, la Iglesia, el trabajo y los amigos. Si logramos ver la vida con objetividad, comprenderemos que cada quien tiene su propio punto de vista y eso nos permite relacionarnos mejor con nuestro entorno.
Me parece muy interesante una de las frases que utiliza el autor para describir los paradigmas: “cuando abrimos la boca para describir lo que vemos, en realidad nos describimos a nosotros mismos, a nuestras percepciones, a nuestros paradigmas”. Creo que es cierto y podemos aprovecharlo para conocernos mejor a nosotros mismos.
Esteban Peralta

Anónimo dijo...

Para ver un cambio en nuestra vida, debemos empezar por aceptar que tal vez debamos de romper uno o más paradigmas y eso es según el autor como romper con una tradición, ya que nuestros paradigmas ya sean correctos o incorrectos, definen nuestras relaciones con los demás; y solo si conocemos la raíz de nuestros paradigmas podremos cambiarlos.
Mientras no veamos las cosas de otro modo no podremos generar cambios en nosotros mismos. Los paradigmas son inseparables del carácter. La dimensión humana es “ser y ver” , y lo que vemos está estrechamente relacionado con lo que somos. El cambio de un paradigma implica un esfuerzo considerable que puede ser rápido o lento.
Un cambio de paradigma implica también la elección de un paradigma correcto, el cual debe estar basado en principios que componen la realidad objetiva. Tales principios son la rectitud, la integridad y honestidad, que generan confianza, lo que contribuye al desarrollo personal. Otro principio es el de la dignidad humana, que tiene que ver con el derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. También se nos mencionan los principios del servicio y la calidad.
Cuando valoramos los principios correctos, tenemos la verdad, un conocimiento de las cosas como son.
El autor nos dice que cuando tenemos la percepción correcta, influye de manera más efectiva en nuestra persona que cualquier esfuerzo en un cambio de actitud y conducta.
El proceso de cambio requiere de tiempo, así como de la comprensión de que debemos seguir cada paso en ese proceso, ya que de lo contrario, e nuestro afán de lograr un resultado rápido corremos el riesgo de no completar dicho proceso, y el primer paso es admitir que nuestra visión de las cosas es limitada. Asimismo necesitamos de paciencia y voluntad para saber escuchar a los demás y comprender que el utilizar la fuerza para obtener lo que queremos, demuestra debilidad e inseguridad en nosotros mismos.
El enfoque que le damos a nuestros problemas es determinante para que los podamos resolver y a menudo los paradigmas influyen de manera significativa en las situaciones que enfrentamos día con día. Si logramos plantear de manera distinta dicho enfoque podremos ver mejores alternativas que nos permitan encontrar una solución a largo plazo.
Esteban Peralta (CII)

Anónimo dijo...

Una vez que estamos conscientes del cambio que queremos realizar, debemos estar preparados para saber cómo llevar a cabo ese cambio y eso significa, de acuerdo al autor, tener un enfoque “de adentro hacia afuera” que nos permita construir los cimientos nuestros nuevos paradigmas, los cuales serán sólidos y efectivos a largo plazo.
Los hábitos presentados por el autor como pautas conscientes e inconscientes expresan nuestro carácter y como tales poseen una fuerte atracción, por lo que son muy difíciles de cambiar, pero una vez que se ha logrado ese cambio se puede obtener la fuerza de unión y orden necesario para tener una vida mejor.
El autor define el hábito como una intersección de conocimiento, capacidad y deseo.
Estos tres elementos deben combinarse continuamente para poder crear buenos hábitos en nuestras vidas y romper con los viejos paradigmas
El libro nos presenta los siete hábitos como un conjunto de partes independientes pero relacionadas una con la otra y parte de esa relación tiene que ver con la madurez que necesitamos para ser personas interdependientes, lo que significa que tal vez en algunos aspectos de nuestra vida seamos dependientes física, emocional o intelectualmente hablando; por lo que podemos aprender a madurar en el sentido de no depender de las circunstancias ni de otras personas, y al mismo tiempo reconocer que podemos brindar lo mejor de nosotros mismos a los demás y reconocer que podemos alcanzar mejores resultados con la colaboración e interacción de otros.
Es muy importante tener en cuenta que debe haber un equilibrio entre los resultados que esperamos obtener y los recursos que tenemos para alcanzar dichos resultados. El autor nos habla de ese equilibrio a través de la fórmula P/CP “Producción/Capacidad de Producción” y nos explica cómo debemos cuidar nuestros recursos tanto económicos como humanos para producir, y obtener buenos resultados sin que la falta de cuidado de cada uno de estos aspectos afecte en el largo plazo a los dos.
Con el enfoque de este libro podemos aprender a definirnos a nosotros mismos desde adentro y no a través de las opiniones de la gente o de la comparación con los demás, ya que como dice el autor, lo correcto y lo incorrecto tiene poco que ver con ser juzgado.
A través de este material se nos presenta la ventaja de descubrir entre otras cosas que cuanto menos nos preocupemos por lo que otros piensan de nosotros, mas nos preocuparemos por lo que otros piensan de sí mismos, así como dejar de basar nuestra vida emocional en las debilidades de otras personas
Finalmente creo que la primera parte de este libro me deja un sentimiento de renovación y creo que los tres primeros hábitos me hacen pensar en la confianza de ser proactivo y dejar de ser víctima de las circunstancias y la opinión de los demás; el segundo hábito me ayuda a definir mis objetivos y el tercero me permite definir mis prioridades.
ESTEBAN SERVANDO PERALTA ROMERO.
Parte final III

Anónimo dijo...

Paradigmas:

Me parece que entre los paradigmas que me rodean se encuentran el de no intentar buscar a una persona que formo parte fundamental en mi vida sentimental, ya que por los prejuicios y la moral en turno, se “supone” no debería volver a buscarlos por los términos en los que terminó la relación que teníamos, y aún no he logrado romper ese paradigma y dejar a un lado toda la cuestión moral y de sociedad que impera en mi vida. Creo que las barreras mentales que me impiden romper dicho paradigma son la educación que recibí a lo largo de mi crecimiento y los comentarios de conocidos y familiares. En alguna medida me da temor llegar a romper esas “reglas no escritas” para quizá lograr mi felicidad.

Hábitos

Proactividad

Creo que en estos tiempos tan difíciles por los que estamos pasando, la tan amarga crisis, la éste hábito es imprescindible, pues me parece que es precisamente una forma de crear la imagen de “indispensable”, pues si cualquier empleado demuestra iniciativa propia, acomedimiento y sobre todo, capacidad de adaptación ante las diferentes situaciones que se presentan en el día a día.
Por el contrario, si hay empleados en una organización que se reusan a realizar cualquier tarea y carecen de iniciativa propia, creo que serían las primeras personas consideradas para un despido en situaciones como las que actualmente vivimos.

Me viene una vivencia a la mente, con una compañera de trabajo, que se limitaba al 100% a lo que llamaba “sus deberes” sin importarle si alguien necesitaba ayuda, si podría diseñar algún plan o estrategia para mejorar la calidad en el servicio que ofrecía la institución para la cual laboraba, ó simplemente aportar ideas en alguna junta o sesión de trabajo. Lamentablemente, era muy marcada y notoria su actitud, y hace poco tiempo, fue despedida, seguida de una lista de empleados con algunas actitudes similares.

Programación, formulación del programa y vivir el mismo

En cuanto a la programación, formulación del programa y vivir el mismo, me parece que es muy parecido a lo que últimamente se ha manejado por muchos autores, y que está en boga en los últimos tiempos, lo cual relaciono fácilmente con otro libro que estoy leyendo , el tan famoso, “Secreto”, que no es más que lo mismo, la auto programación mental para visualizar algún objetivo que sea deseado por nosotros, y como se menciona en este libro, crear un programa o estrategia para el alcance del mismo y como último, disfrutar del proceso, es decir, vivirlo.
Quiero compartir que desde que inicié mi carrera profesional tenía un pensamiento muy recurrente en mi cabeza, éste era precisamente cursar una maestría en el ITESM, como prestación laboral de la organización a la que entraba a trabajar una vez graduada, y trabajé en dicho pensamiento, idee mi estrategia para lograrlo y un poco antes de graduarme tuve dicho ofrecimiento, lo cual me lleva de gran orgullo, pues trabajé arduamente en aquella idea que alguna vez a mis compañeros o familia les pareció descabellada o muy lejana y hoy en día vivo felizmente dicha situación.

Ethel :)

Anónimo dijo...

Inicio hasta Hábito 3

Hace algún tiempo ya había tenido la oportunidad de leer este libro y también ya había iniciado con la puesta en práctica de los hábitos pero no de manera consistente. Ahora que lo he vuelto a leer me he dado cuenta que no he logrado superar o modificar algunos de los paradigmas que afectan mi actuar día a día. El hacer concientes los paradigmas que tenemos considero que es la plataforma de salida de la carrera de la transformación interior.

El ser el creador y responsable de lo que emprendamos tienen que llegar hasta la reflexión de las consecuencias ó beneficios que conlleve la decisión, hoy día el explotar nuestra capacidad creativa nos debe ayudar a encontrar mejores oportunidades de desarrollo tanto dentro de las empresas, en nuestros negocios o donde nos desenvolvamos laboralmente y trasladar esa actitud a nuestras familias.

El año pasado cursé un diplomado en recursos humanos y en el módulo de liderazgo nos compartieron una técnica para elaborar el plan de vida y carrera y déjenme compartirles que cuando lo hice inicialmente fue de manera individual y resultó muy enriquecedor el que lo volví a hacer con mi esposa y resultaron cosas muy interesantes ya que pudimos dejar muy clara muestra misión y visión como pareja e individual. Gracias a ello reforcé la decisión de cursar la maestría.

El haber establecido la misión y visión personal y de pareja ayudó mucho para la designación de las prioridades, el tiempo que tenemos que dedicar a cada actividad y la forma en la que participamos para ir cumpliendo las metas que nos trazamos.

Coincido con Covey que los hábitos 1 y 2 son fundamentales para que podamos seguir avanzando con la adopción del resto de los hábitos y lo he podido comprobar ya que me tuve que regresar a reflexionar sobre cómo los he estado aplicando y creo que no del todo efectivamente. No es tarde para corregir.

Víctor Hugo Jácome Ibarra

Erick Bladimir dijo...

Leyendo estos tres hábitos encontré muy buenos consejos y reflexiones de carácter personal que me servirán como pilares para lograr una exitosa vida familiar, social y profesional.
A medida que iba progresando me fui dando cuenta de factores dañinos que hacían parte de mi vida diaria y que eran obstáculos que me estaban ocasionando esfuerzos adicionales y lo mas preocupante es que no los había puntualizado y aunque lograba superarlos temporalmente con el paso del tiempo volvían a repetirse sin que fuera capaz de ignorarlos causándome momentos de angustia, infelicidad y que desconfiara de mis decisiones.
Nombrare solamente dos para no extenderme en mi reflexión, el primero de ellos fue descubrir que en ocasiones me convierto mas en un administrador que en líder de mi propia vida, afectando con esto no solo mis metas sino también la paz y armonía de mi matrimonio y gracias a esta lectura estoy ahora conciente y se que debo ser líder para disfrutar de mis decisiones, compartirlas con mi esposa y que juntos estemos a gusto con los resultados.
El segundo fue el relacionado con los impulsos a los que les doy mucha importancia convirtiéndome en su subordinado en lugar de ser su director. En esta ocasión me enfoco más hacia los impulsos agresivos contra los que lucho fuerte para controlarlos y aunque algunas veces no los dejo aflorar ahí están latentes, esperando a que sean nuevamente despertados. A partir de este análisis comprendo que ellos son mis subordinados y que soy yo el único que puede permitirles existir que debo trabajar para ser alguien que no se deja dominar por ellos, alguien que decide que hacer con su vida, como alcanzar sus metas, alguien que obtiene victorias diarias y sobre quien hace que las personas cercanas se sientan felices de tenerme a su lado.
Pero no todo fueron malas noticias para mi modo de vida, también encontré hábitos positivos que reforzaban valores que día a día llevo como por ejemplo me gusta cumplir las promesas y no rendirme ante los obstáculos ni mucho menos dejarme derrotar, quizás permitirme tropezar y hasta caer pero levantarme siempre con la frente en alto, también que me gusta llevar mi vida sin mentiras y fomentar a que las personas actúen honestamente,
Para finalizar quisiera agregar una frase muy cotidiana en mi vida personal y familiar y que me sirve de aliento en los momentos difíciles:
“perder por aprender no es perder”
Inicialmente a mi esposa le causo un poco de incertidumbre pero llegamos a la conclusión que cada error o fracaso son simplemente nuevas oportunidades y que la vida es un continuo juego donde día a día le apostamos a ganar y si no lo logramos debemos tener la seguridad que aprendimos y si nos volviera a suceder en esta nueva oportunidad saldríamos victoriosos.

Erick Monterrosa