sábado, 25 de abril de 2009

No he tenido ganas de escribir...


Desde hace ya un buen tiempo la tenacidad y la perseverancia necesarias en todo escritor que se precie de serlo, se me acabaron. Tal vez sean las epócas de crisis o de pandemias o de bioritmos o de andropausias o que se yo. El chiste es que "no había tenido tiempo" y como diría nuestro buen maestro y guru del Liderazgo, Stephen Covey pues eso es un mero lenguaje reactivo donde no se pone a trabajar nuestra voluntad proactiva. ¡Ah! Pero que cierto que en ocasiones la melancolía o el grito interno de nuestro ser que se vuelve a preguntar ¿Quién realmente soy yo? ¿Cuál es mi misión en esta vida? ¿Realmente estoy haciendo lo que quiero?

No cabe duda que hasta los que nos creemos maestros y aprendices del liderazgo también sufrimos de nuestras inmersiones a las profundidades de nuestro yo íntimo y aún más allá intentamos llegar a lo más hondo de nuestro subconsciente. No sé si lo logre, pero hoy por fin he vuelto a escribir y como diría Facundo Cabral sólo estaba un poco distraído...