martes, 5 de agosto de 2014

Maestría - Desarrollo de Habilidades Directivas - Segundo Comentario

Hola a Tod@s

Una vez que se conocen los hábitos para llevarnos a conseguir la victoria privada, S. Covey nos conduce a los 3 siguientes con la finalidad de guiarnos a la victoria pública: ganar-ganar y mentalidad de la abundancia, primero comprender para después ser comprendidos y sinergia.

Recordando que en las relaciones se trama el liderazgo hacia otros, hacia una comunidad de colaboración y respeto. Ello no es nada fácil y sus experiencias vertidas en comentarios serán de un valioso apoyo para continuar con nuestro crecimiento...

Un fuerte abrazo a tod@s

Enrique

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Araceli Jiménez Reyes
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El cuarto hábito, pensar en ganar – ganar me parece indispensable para cualquier ámbito de nuestras vidas, incluso pienso que es fundamental para que una sociedad pueda vivir en armonía, ya que si buscamos que ambas partes ganen, los dos saldremos beneficiados y evitaremos conflictos. Además, las experiencias que he adquirido en mis empleos me han hecho entender que entre más busco el beneficio para los demás, me beneficio a mí misma, porque hago más amigos y aliados dentro de la empresa.

Con respecto al quinto hábito, va totalmente de la mano con el cuarto, si no sé escuchar e interpretar las necesidades o los deseos de los demás, será difícil que pueda encontrar una situación de ganar-ganar pues no tendré las bases para lograrlo. Por lo menos para mí, este hábito no ha sido fácil, tiendo a hablar antes de escuchar y normalmente cuando hago eso, al final nunca tengo la razón y/o doy pie a un conflicto. Últimamente he trabajo especialmente en este punto, ya que cuando ascendí a una gerencia fue mi área de oportunidad más importante.

Los dos puntos anteriores, nos llevan a complementar el sexto hábito. La sinergia, trabajar en equipo, lograr una comunicación efectiva y empática con todos los integrantes del mismo y en donde cada uno de ellos obtenga el beneficio esperado. Pienso que a partir de este hábito podemos crear objetivos o metas comunes en nuestra empresa, en un equipo deportivo y en nuestra propia familia, siempre y cuando todos tengan el mismo compromiso y estén dispuestos a llevar a cabo los hábitos anteriormente mencionados, o por lo menos trabajar en ellos todos los días, porque como lo mencioné en el comentario anterior, un hábito es cuestión de disciplina. De cualquier forma, si alguien del grupo en cuestión, no estuviera dispuesta, con la hábilidad y los hábitos de nosotros, haremos una diferencia importante.

Anónimo dijo...

Emma Velasco
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Covey en sus primeras páginas del cuarto hábito dice que "ganar-ganar" no es una técnica; es una filosofía total de interacción humana". Es cierto, es un tema de actitud, de madurez interna y de comportamiento con el resto de las personas. El hábito de ganar-ganar es uno de los más difíciles de aplicar. Combinar tus sentimientos y pensamientos con los demás es un tema que implica valor y dejar un lado nuestro egoísmo. Por principio debemos de aprender a CONFIAR en nosotros y en los demás, de estar muy seguros de nosotros mismos y de mucho coraje. Como jefe he tenido experiencias increíbles cuando le otorgas mayor libertad a la gente. Actúas como un mentor o como un coach. Las personas te ven como un recurso y no como un mal necesario. Los pones a trabajar en favor de ambos intereses. La confianza ha sido primordial. A mi me ha funcionado partir de la primicia de que todas las personas son buenas si fueron asignadas conmigo y a partir de ahí continúan ganando puntos o perdiendo. La responsabilidad es de ellos. Compiten contra ellos mismos y cooperan conmigo y con el resto del grupo. El guiarlos es mi responsabilidad. Se abre un canal de comunicación orientado a la ayuda y a la contribución. Este hábito es principio de como relacionarnos sanamente para crecer juntos.
Primero comprender. Esto si me falla. Promuevo un ambiente de confianza y puedo llegar a entender a la otra persona pero me toma más tiempo interviniendo y ya se perdió algo en el camino. Es clave utilizar el cerebro derecho como el izquierdo: percibiendo, intuyendo y sintiendo. Esto es muy acertado. Como dice Covey, "es importante ser comprendido, afirmado, valorado, apreciado." y así incrementar las cuentas bancarias emocionales de las personas. Yo tiendo a juzgar con rapidez. Debo esforzarme por callar y escuchar con empatía , sin embargo muchas veces no permito que la persona llegue al problema y a la solución con su propio ritmo e intervengo. Un ejemplo que se me viene a la mente es cuando uno de mis primeros gerente decidió renunciar. En cuanto comenzó con la conversación yo intervine y le dí mil razones por la que no debería de hacerlo. Este gerente de nivel uno, hoy es un director en una empresa de logística (proveedor de P&G) El después me explicó que la razón de dejar P&G era que su corazón estaba en la logística (un interés diferente). Yo no lo comprendí hasta años después, nunca "aborde el tema profundamente". Tal vez un cambio de carrera al área de logística le hubiera sido atractiva. Ahora que soy madre tengo que aplicar esto mucho, me cuesta trabajo porque son pequeños sin embargo debo crear este hábito para que en un futuro sigamos estando cercanos basados en la apertura y mucha comunicación.
Finalmente, Covey comienza por decir que "la esencia de la sinergia consiste en valorar las diferencias: respetarlas, compensar las debilidades, construir sobre las fuerzas". La sinergia se basa en la apertura y para esto se necesita una seguridad y un espíritu de aventura enormes. Al final de una experiencia sinérgica nuestra perspectiva se amplia y crecimos un poco más. La sinergia implica integrar el resto de los hábitos para sacar lo mejor de ti mismo y de los demás. Donde 1+1 sea mucho más que tres. Implementando un proyecto con otra área tuve la oportunidad de sistematizar la colocación y el cierre de las órdenes de compras de servicios. Esto no es un tema fácil ya que la mayor parte de las compras no se pueden catalogar, ya que no son recurrentes. Sin embargo, trabajando con una contraparte madura, con un buen equipo, confiando y con mucha mucha comunicación lo logramos después de algún tiempo. Rompimos un paradigma en cuanto a la automatización dentro de esta área y fue un benchmark a nivel global. Nosotros fuimos el piloto, hoy todas las subsidiarias siguen este proceso.

Anónimo dijo...

Arturo Hernández A00437105
Comentando del cuarto hábito ganar/ganar llevarlo a cabo en la vida personal y laboral es muy complicado, como lo menciona la lectura normalmente buscamos de forma natural ganar/perder y el llegar a un punto de equilibrio donde exista al menos la sensación de no que no se perdió es difícil. En lo personal creo que no siempre se debe pensar en el ganar siempre, sino en lo que más puede llegar a convenir a las partes y viendo una posibilidad que cedes (no pierdes) pero que posteriormente puedes llegar a ganar y con esto es la sensación que menciono en el enunciado pasado. Algo que considero muy importante que se menciona dentro de Acuerdos, para mi el factor más importante es el de confianza, mientras no exista confianza entre las partes, no se dará la relación, empatía, etc para el concepto ganar/ganar.
En el quinto hábito, es una parte esencial el escuchar realmente a las personas, que debemos aprender a comprender lo que nos dicen, ser empático, entender su posición y posteriormente hacer que a uno lo comprendan de igual forma. Algo que me quedó muy grabado en lo personal que una forma de comprender lo que alguien te quiere decir, es hacer forma de preguntas para que realmente se comprenda y se entienda lo que la otra parte quiere decir, y también creo importante que a medida que exista confianza o se genere esa confianza durante la escucha esto generará una mayor apertura y con ello mayor empatía o comprensión.
Del sexto hábito, la sinergia, completamente de acuerdo que puede existir sinergia positiva o negativa, pero que sin embargo buscamos la positiva, y a medida que vayamos obteniendo esa sinergia definitivamente salen cosas, razonamientos, respuestas creativas y con ello hasta soluciones novedosas, y considero que el factor confianza vuelve a jugar un factor importante en la sinergia también, porque a medida que nosotros mostremos como realmente somos ante los demás obtenemos la confianza y con ello se provoca sinergia.

LUIS dijo...

Como administradores, nos pagan para ser mejores en el alcance de las metas, no tanto por realizar una sola tarea aún si es central. Para esto hay personas mucho más técnicamente capacitadas y enfocadas en las que se delegan esas responsabilidades. A pesar de que delegar es algo que todos quisiéramos hacer con toda tranquilidad, no es lo mismo que abdicar, pues requiere de supervisión periódica para asegurarse que no se desvía el rumbo.

Mantener los compromisos da una imagen de confianza y si a alguien ha de dársele poder, debe confiarse en él o ella para tener una idea de qué puede esperarse, de lo contrario sería riesgoso. Aunque la integridad es sumamente importante en las relaciones, la gente miente para proteger lo que considera suyo o para mantener alguna ventaja, y entonces las condiciones establecen un “mentir por omisión” lo que hace que los demás generen más mentiras y que cada quién tenga que ser congruente con esta “verdad alternativa” y seguir creciendo la cantidad de mentiras. Muy desgastante desde mi punto de vista, debe romperse el ciclo.

Las diferentes combinaciones de ganar/ganar son muy complejas aplicadas a los negocios, pues siempre lo mejor es tratar de mantener la buena relación, sobre todo el largo plazo y evaluando el pasado. Algo que también es fundamental es evaluar de acuerdo a la reputación de la contraparte para minimizar riesgos, pues previo a una negociación se platean escenarios con conceptos no negociables e incluso durante la negociación lo que se estaba dispuesto a ofrecer/ceder puede verse modificado de manera dinámica.

Escuché hace poco el concepto de “no buscar más de lo que necesitas”. Me parece que parte de una posición conformista, la ambición es buena aunque—lejos de la connotación negativa que a veces se le da—no está peleada con ofrecer con igual dimensión y ahínco, pues el mundo es tan grande que hay suficiente para todos, pero también es tan grande que la “carrera” no es solo con los que están a un lado tuyo. Vale más jugar a ganar/ganar.

Al comprender primero, ya sea que hablemos de escucha o de cualquier otra actividad, facilita mucho las cosas pues si entiendes cuál es la situación que se enfrenta, es más fácil llegar a alternativas de solución de raíz para prever futuros problemas y desarrollar planes de contingencia que nos preparen contra los “bomberazos”.

La familia juega un papel fundamental en el inicio de la vida del individuo pues ellos son los primeros modelos q imitamos y nos hacen entender de manera inconsciente la importancia de la unión. Un individuo solo, necesita del exterior que lo complemente si es que quiere alcanzar mayores cosas, incluso una máquina cuando se pretende que “cree” y dé resultados aleatorios por si misma necesita algún dato del exterior.

La sinergia es algo que logran todos en conjunto principalmente cuando se tiene confianza y cooperación, uno se relaja para dar un mejor desempeño, con menor estrés o como su significado en inglés: esfuerzo (stress). Cuando tenemos cooperación nos interesamos por el bienestar de la otra persona y se le comprende y el “tercer camino”, es más fácil identificarlo pues se llega más fácil al “abstracto”: ¿Qué es lo que estamos buscando? ¿Cuál es el objetivo último?

Todo está relacionado con todo, no hay necesidad de separar las cosas, así como la naturaleza es un caos de elementos, no por eso funciona peor, mientras que el hombre trata de separar y organizar todo a su alrededor y no así, funciona mejor. La sinergia debe buscar complemento, de ser así los objetivos en las empresas serían más fácilmente alcanzados y no se perdería tanto tiempo luchando por defender “lo propio” pues todos serían propietarios y responsables de todo.

— Luis

Anónimo dijo...

Una competencia necesaria para todo aquel que trabaje con más gente es negociar. Conseguir aliados no es fácil si pensamos que muchos de esos aliados en algún momento de nuestras vidas pueden tener "algo" que no nos gusta o que sus intereses choquen con los nuestros. Sin embargo, aquellas personas que pueden administrar los conflictos y hacer sentir a todas las partes que salieron victoriosas, son los verdaderos ganadores. Para ello lo primero que hay que aprender es ser empático, es decir, ponernos en los zapatos de los demás. Y no es fácil porque por naturaleza competitiva somos egoístas y pensamos que tenemos la única verdad, entonces... ¿Por qué tendríamos que tomarnos la molestia de ponernos en los zapatos del otro y tratar de entender sus motivaciones y necesidades? Eso sería un garrafal error. No lograr dominar nuestro ego puede ser nuestra tumba. Los hábitos 4 al 6 van muy relacionados con este tema. El último hábito me recuerda una excelente parte de una de mis novelas favoritas y voy a contar brevemente la historia: Cuando los romanos estaban en tierras fronterizas, era común que no vieran "actividad" durante largos periodos de tiempo. Los mejores generales sabían perfectamente que en esos fuertes fronterizos se requería tener líderes que tuvieran la visión de siempre tener la espada afilada. Si los soldados dejaban de alistarse para la guerra en tiempos de paz, cuando llegara la guerra, estarían gordos, lentos, las armas oxidadas y los músculos flácidos. Los líderes exitosos saben que los tiempos de paz equivalen a tiempos de preparación para la guerra. Atte. Sergio Matula

Anónimo dijo...

Con las enseñanzas de los primeros tres hábitos de Covey, nos convertimos en personas conscientes de nosotros mismos, con autodominio y autodisciplina. Esto se convierte en la base para que ayudados de los hábitos 4, 5 y 6 podamos mejorar nuestras relaciones con los demás, mostrarnos como personas altamente confiables y con un nivel superior de comunicación con las personas que nos rodean. Derivado de lo anterior, me quedo con los siguientes aprendizajes y reflexiones:
- Al conocernos plenamente, adoptamos una postura de confianza sobre nosotros mismos y sobre los demás, lo que facilita que pensemos “fuera de la caja” y dejemos de competir con otros para pasar a buscar alternativas que nos permitan un beneficio mutuo. En mi experiencia laboral he tenido la oportunidad de formar parte de varios equipos de trabajo en los que debido principalmente a una comunicación abierta y honesta entre los integrantes, se han logrado generar alternativas de solución a problemas que han superado ampliamente las expectativas de la organización, lo que me demuestra que al entender y conocer a tus demás compañeros y alinear los objetivos que todos tenemos hacia una meta común, el resultado puede llegar a ser extraordinario y benéfico para el grupo e incluso para toda la organización.
- El mantener una escucha activa con los demás es una de las claves para poder generar empatía en ambos sentidos de una relación, lo que a su vez propicia que ambas partes confíen y se habrán verdaderamente para mostrar sus verdaderas motivaciones y sentimientos. Esto último nos permite fortalecer la confianza, dejar de lado el egoísmo y adoptar una actitud humilde para comprender que no únicamente existe “nuestra verdad” sobre las cosas.
- Como un proceso natural, al adoptar una postura de confianza y respeto propio y por los demás, es más fácil potenciar las habilidades de los miembros de un equipo para sacar su máximo desempeño. Por explicarlo de otra forma, mis debilidades son compensadas por las fortalezas de mis compañeros y viceversa, lo que nos convierte en un todo más fuerte que trae beneficios mayores para quienes lo conforman.

Daniel Romero Suárez
A0116029

Anónimo dijo...

- Piense en ganar/ganar

Ganar/ganar es un tema que había revisado hace ya varios años en clases de Negociación y Resolución de Conflictos. Sin embargo, no recuerdo haber visto en éstas el concepto de mentalidad de abundancia, el cual es básico para poder pensar en ganar/ganar. Lo anterior me hizo reflexionar y reafirmar que en general carecemos de un sistema que impulse esta filosofía “ganar/ganar”, ya que siempre se habla de la escasez, del número uno, en fin. Considero que el factor clave para quebrantar los paradigmas que giran en torno a no se pueda ganar/ganar está en centrarse en los principios y adquiriendo madurez. De hecho, creo que para tener ese mundo mejor que anhelamos esto va más allá, y pensar en ganar/ganar no debe ser un hábito sino un principio de vida, un valor fundamental en las personas.

-Procura primero comprender… antes de ser comprendido

Hace poco tiempo tomé el primer curso de una Certificación de Coaching Co-activo en el cual profundizamos mucho en el tema de aprender a escuchar al otro, por lo cual me hizo mucho sentido este capítulo. En dicho curso pude tomar consciencia de la tendencia que tenemos las personas a precipitarnos y dar consejos sobre cómo actuaríamos nosotros si estuviéramos en tal situación o cómo hemos reaccionado antes. De hecho, una de las tareas que tuvimos en ese momento fue analizar nuestras conversaciones futuras y en la gran mayoría la escucha activa o empática no se daba y todo giraba en el primer nivel de escucha, que en términos de Covey sería el ser comprendido. A partir de ese curso, he tratado de cambiar dicho mal hábito y verdaderamente he visto los buenos resultados de aprender a escuchar y comprender a las personas. Sin embargo, ha sido y es un reto, porque se trata de romper con un paradigma que ha estado arraigado desde la infancia y el cual ha estado presente en muchas de las relaciones interpersonales.

-Sinergice

Una de las frases que más me impactó en este capítulo fue “la esencia de la sinergia está en valorar las diferencias”. Sin duda, estoy de acuerdo con esta idea de Covey. En efecto, lo he podido vivir en muchas ocasiones y con diferentes personas. Incluso lo experimenté en el curso de Coaching que mencioné previamente. Allí todos los miembros del grupo éramos de diferentes edades, orígenes, profesiones; pero formamos un equipo donde se presenció una sinergia transformadora, en la cual todos crecimos como personas. Los únicos aspectos comunes que teníamos eran una menta abierta, la disposición a aprender y colaborar, y el compromiso de ser mejores.

Anita Pincay

Anónimo dijo...

El cuarto hábito, nos habla de la mentalidad ganar-ganar para procurar el beneficio mutuo en todas las interacciones. Considero que a largo plazo sino ganan ambas partes puede perderse el interés en negociar. Por tanto ganar-ganar rendirá sus frutos en tanto suponga un aprendizaje recíproco con beneficios compartidos para lo cual se requiere que ambas partes desarrollen los tres primeros hábitos para mejorar sus relaciones con los demás. Romper el paradigma de que todo es una competencia y fomentar la cooperación mediante acuerdos equitativos evitando el enfoque autoritario de gano/pierdes.
El quinto hábito, procure primero comprender y después ser comprendido como clave de la comunicación interpersonal efectiva. La capacidad de escucha empática, no es fácil, y no todas las personas tenemos esa habilidad. Con frecuencia se juzga antes de siquiera comprender lo que le pasa y/o siente la otra persona. Algo que me llamó la atención es que el autor no sólo se enfoca en escuchar sino en comprender y la influencia que éste tiene en el control. Comprender para realmente alcanzar soluciones ganar/ganar que estén dentro de nuestro control con empatía. De todos los hábitos que hemos leído hasta el momento es quizá el más difícil de practicar. Creemos que las cosas sólo pueden ser de la manera en que cada uno lo vemos y que se escucha para contestar no para comprender.
El sexto hábito, la sinergia. Pone a prueba todos los hábitos. Si aplicamos este conocimiento a la empresa lo veo como la búsqueda de opciones alternas. Dadas las diferencias entre las personas que conforman los equipos, la sinergia nos da la oportunidad de buscar una tercera opción para que las personas se consideren parte del equipo, no se sientan manipulados y se procure construir sobre las diferencias y se compensen las debilidades. Fomentar la confianza y comunicación alineadas a la visión-misión de la organización.

-- Lourdes Charles.

Eduardo Arambula dijo...

De esta parte de la lectura me quedo con lo siguiente: alta consideración y alto coraje se traduce en ganar-ganar. Tanto en el ámbito profesional como en el personal resulta difícil priorizar las necesidades del “otro” cuando se está tratando de llegar a un acuerdo o simplemente en la relación día a día. Por eso es importante procurar primero la compresión del fondo de lo que la otra parte nos quiere decir antes de si quiera evaluar la situación. La conversación del padre y el hijo sobre dejar la escuela, me dejó bastante clara la idea que el autor expone, el cambio de postura del joven ante la escucha empática del padre se tornó radicalmente.

El otro lado de la moneda nos exige ser comprendido. Este punto conlleva cierto grado de dificultad cuando no se tienen los argumentos necesarios para rebatir y muchas personas pese a que cuentan con dichos argumentos, carecen de la aptitud para exponerlos adecuadamente, lo que los lleva a una situación de pierdo-ganas.

Finalmente, a mayor confianza y mayor cooperación, mayor sinergia. La suma de una actitud ganar-ganar y una buena comunicación nos permitirá obtener mejores resultados que los esperados, como el de uno más uno es igual a tres o más.