viernes, 30 de julio de 2010

Primer Comentario Maestría Peru - Goleman + Senge


Daniel Goleman nos motiva e influye a pensar en las emociones, su desarrollo, su manejo y cauce hacia relaciones duraderas y maduras. Nos conduce a pensar dentro de un mundo de organizaciones analíticas y dedicadas en gran medida a la generación de utilidades como fin casi único, a la reflexión de un mundo de relaciones distintas de objetivos diferentes y de un desarrollo integral por medio de sentir, de vivir, de comprender de una manera distinta. ¿Podremos?

En 1990 un profesor y consultor del Massachusetts Institute of Technology (MIT)prestigiosa Universidad de la Ivy League de Estados Unidos publicó un libro que ha cambiado en mucho la forma de ver a las organizaciones, a las personas y a un mundo donde el pensamiento sistémico debe ser parte de nuestro razonamiento diario.

En las organizaciones el aprendizaje y la valía de las diferencias, en las personas las 5 disciplinas, en nuestro diario vivir atacar los problemas con una visión holística donde A no necesariamente produce a B de manera inmediata y por medio de una relación causal directa sino a través de un conjunto enorme de diferentes variables.

¿Cómo analizar al mundo que nos rodea con una percepción distinta? Metanoia...

¿En que nos afecta al Liderazgo para un desarrollo sostenible?

Les deseo una lectura muy energizante, agradable y que nos incite a compartir muchas ideas y comentarios para comenzar un curso realmente interesante y valioso. para todos.

Muchos saludos de Luis Gerardo y Enrique desde un lluviosa Toluca.

Un abrazo para todos

42 comentarios:

Anónimo dijo...

* El ser una estrella empresarial no está relacionado al hecho de haber estudiado en una prestigiosa entidad educativa, ni mucho menos con el obtener las mejores calificaciones. El éxito es aquello que logran personas que sin perder la humildad, ni olvidar sus raíces ni su pasado, se empeñan por salir adelante empujados por el afán de concretar sus ideas y creer firmemente en lo que están realizando, utilizando eficiente los recursos con los que cuentan, y de existir dificultades, son capaces de compartir su objetivo con quienes los rodean, y lograr que se enamoren de su visión. Un ejemplo de líder es el humilde cafetero peruano que, situado en la selva de Puno, con el apoyo de sus vecinos, ha logrado sacar por un camino asentado, por un trayecto mayor a 8 horas, un café que ha sido premiado a nivel mundial por su calidad. Esta persona tuvo la iniciativa de dar a conocer su cosecha y se arriesgó a competir. Tuvo que pedir apoyo a sus vecinos, a los cuales les contagió su optimismo y entre todos, vencieron las barreras de no contar con vías de comunicación adecuadas y sacaron a flote su esfuerzo.
Esto, en mi opinión, no hace más que demostrar que el éxito no lo podemos medir en victorias, sino en el legado que dejamos con nuestros actos y en cómo nos adaptamos a situaciones adversas.


** Un comportamiento que he visto en varias oportunidades, lamentablemente, es que cuando salen a la luz problemas graves, lo inmediato de algunas personas es ver si su área o equipo tienen alguna responsabilidad, y si hay una pequeña posibilidad de que sean señalados como “causantes” del traspié, son los primeros en deslindar su participación o involucramiento en él. Al tener esta actitud de “lavarse las manos”, no promueven soluciones, o siquiera, dan ideas de cómo podrían participar en ayudar a solucionar el problema. Con esto, demuestran que no están orientados ni concientizados en que forman parte de un gran sistema, ni hacen propio un reto que enfrenta su organización, y al que están llamados a resolver. Su actitud cortoplacista de no enfrentar problemas ni ser quienes promuevan el cambio, no les deja ver que es en sus reacciones y actos donde demuestran que su foco no está fomentar el crecimiento en su organización, sino en ser simples reactores ante situaciones adversas.

*** “Los hombres pasan por las empresas, pero sus hechos quedan”. Considero que esta frase describe de una forma sencilla lo que para mí Senge nos transmite en su lectura. Son los pequeños y grandes actos los que pueden lograr modificaciones en nuestras estructuras organizacionales, pero el impacto que pueden generar, producen mejoras grandes y duraderas. Me siento orgullosa de conocer a alguien que logró, a lo largo de su vida profesional, esta frase que señalo al inicio de este párrafo, y que al comprometerse con su trabajo, más allá de sus obligaciones señaladas en su organigrama, logró inculcar en el equipo que lideraba, el sentirse miembros activos partícipes del éxito de la organización, generadores y responsables del cambio, sin que pierdan de vista su responsabilidad y presencia en sus familias.

Rocio Samatelo

Anónimo dijo...

Durante años escuche decir que tener un CI elevado era el éxito asegurado. Es común escuchar a una madre preguntar por el CI de su hijo, o que en los colegios tomen tests de CI para orientar vocacionalmente a sus alumnos.
Goleman indica que una persona con alto CI podría tener un rendimiento laboral pobre y que más bien el éxito depende de la inteligencia emocional. Estoy de acuerdo con el autor ya que en la empresa donde trabajo veo compañeros que realmente tienen un coeficiente intelectual súper elevado pero no destacan sobre el resto y no llegan a ser líderes ya que les falta desarrollar habilidades y aptitudes personales y sociales que son claves para lograr el éxito. Estas personas no pueden controlar sus emociones, no tienen sentido común cuando están frente a una situación o cuando analizan un problema solo miran una variable. Por otro lado, de mis compañeros del colegio y de la universidad los que actualmente poseen mayor éxito no son los que sacaban las mejores notas ni los que tuvieron el CI mas elevado, muchos de los que tuvieron notas bajas hoy están en posiciones de grandes responsabilidades.

Estoy de acuerdo con Senge en que “Las organizaciones que cobrarán relevancia en el futuro serán las que descubran como aprovechar el entusiasmo y la capacidad de aprendizaje de la gente en todos los niveles de la organización”. Considero que son muy pocas las empresas las que alientan el crecimiento o se enfocan en capacitar a su gente. Estas empresas aun no se han dado cuenta que la gente es su única ventaja competitiva sostenible en el tiempo. El precio y el producto se pueden igualar o imitar pero si se tiene a la gente realmente capacitada la empresa alcanzara resultados mejores a los de su competencia. Las empresas deberían conocer las necesidades de cada uno de sus empleados, para capacitarlos de acuerdo a lo que cada uno necesite según el puesto y la experiencia que posea.

Es importante que tengamos presente lo que indica Senge acerca de la tensión creativa que proviene de la brecha que existe entre la visión y la realidad. Esta brecha nos desalienta y angustia generando cierto stress. Según Senge, estas emociones podrían generar un replanteamiento de la visión a una más alcanzable con lo que nuestra meta se aproximaría a nuestra realidad abandonando lo que realmente necesitábamos.
A menudo se ve que si la meta trazada es “inalcanzable” la gente genera cualquier excusa para replantearla y así sea más fácil alcanzarla. Por ejemplo, “quiero ser el numero uno en ventas (visión) pero no tengo la capacidad para invertir como mi competencia lo hace (excusa)”. Ante esta brecha el ser humano por lo general tiende a cambiar la visión por una alcanzable pero en realidad deberíamos enfocarnos en ver la manera de alcanzar la meta propuesta en un inicio.

Anya Meier

Anónimo dijo...

Tener un CI elevado no es siempre un factor clave de éxito en el mundo actual. Muchas empresas están requiriendo trabajadores que tengan en mayor o menor medida un buen manejo con otras personas y con ellos mismos, además del aspecto profesional; pero otro grupo de empresas no terminan de entender las ventajas de tener trabajadores con altos niveles de inteligencia emocional por el alto costo y el tiempo en el que se incurre para el aprendizaje de la misma. Esto se debe a que muchas empresas buscan un beneficio económico a corto plazo, pero el beneficio con este cambio se obtiene usualmente en el largo plazo. En algún momento tuve la experiencia de trabajar en una área piloto de un banco local, cuyo objetivo era formar al personal, pero no tanto en el aspecto técnico, sino mas bien, se quería desarrollar habilidades blandas, como buena comunicación, empatía, trabajo en equipo, innovación, asertividad, seguridad, confianza, negociación, persistencia, etc. para así desarrollar productos y servicios de alta calidad. Fue un proyecto exitoso, y la experiencia ganada nos ayudó no solo a obtener mejores posiciones en distintos trabajos, sino también marcó una diferencia en la forma de trabajo y en el aspecto personal.


La quinta disciplina nos muestra una forma de lograr la prosperidad de la empresa en el largo plazo a través de “organizaciones que aprenden”, ¿pero qué sucede con las empresas que tienen grandes utilidades trabajando de la misma manera, y sin la necesidad de innovar o implementar estos modelos de trabajo? Desde mi perspectiva y experiencia es muy difícil demostrar un beneficio cuantitativo con el cambio y es más cómodo quedarse en el status quo y poner excusas y auto engañarse pensando que la forma de trabajo es sostenible en el largo plazo a pesar del crecimiento de la empresa y los nuevos retos y oportunidades que se pueden tener. Como resultado no se explota las capacidades y talentos de las personas involucradas en la organización. El modelo propuesto por Senge define el dominio de varias disciplinas que conllevan un proceso de cambio bastante largo y hasta desalentador en algunos momentos, pero imposible de llevar a cabo sin el apoyo de los líderes.


Cuando leí el capítulo de Dominio Personal de Senge, recordé al Gerente General de una empresa, quien tenía una visión bastante ambiciosa, ya que se requería hacer un cambio de infraestructura y procesos en el puerto más importante del Perú. Esto iba a generar cambios importantes en esta provincia (mayor tecnología, menor contaminación, etc.) y beneficios a gran escala en la empresa, pero durante varios gobiernos no se pudo dar, esta persona fue perseverante y empeñosa, jamás bajó la guardia, porque tenía clarísima su visión y no hizo caso a la tensión emocional, sino mas bien se concentró en que su fuente de energía y creatividad no quede vacía. Además involucró a un grupo de gente, quienes compartieron esta visión. Hace poco el gobierno dio luz verde a este proyecto y en 2 años se hará realidad.
Como afirma Robert Fritz: “No importa lo que la visión es, sino lo que la visión logra”, y es que cada visión tiene una proporción y dificultad distinta, y la idea es no sucumbir, se debe hacer frente a los baches que se presenten e incluso a los fracasos, tener coraje y seguir adelante hasta lograr la meta.

Tatiana Infantas

Anónimo dijo...

• En la lectura La nueva norma de Goleman, se resalta la ventaja competitiva que tiene un profesional con aptitud emocional, más que si tuviera un alto grado de coeficiente intelectual para lograr el éxito en su desarrollo personal y profesional. Estas son habilidades que no se enseñan en la escuela y ni la universidad sino que se adquieren en base a nuestras experiencia y las relaciones interpersonales. Por consiguiente, si queremos que nuestra sociedad cuente con este tipo de profesionales, somos responsables del desarrollo de estas habilidades en las siguientes generaciones.
• De la lectura Dominio Personal de Senge, me impacto “La mayoría de los adultos tiene poco sentido de una visión real y cuando les preguntan que desean, muchos hablan de lo que quieren liberarse”. En realidad son pocas las personas que tienen claro el valor intrínseco de su visión, ya que caemos en crear una visión personal sobre una imagen de un futuro deseado en base a aspectos materiales cuando en verdad la visión abarca otras dimensiones. También es importante reconocer la tensión emocional que se crea cuando caemos en algún fracaso y aceptarlo como una oportunidad de aprendizaje en vez de disminuir nuestra visión y lo que realmente queremos lograr.
• En la lectura Dadme una palanca y moveré el mundo, me sorprendió el pensamiento sistemático, sobretodo porque revela la influencia que tenemos cada uno de nosotros sobre el resto de personas, sobre las organizaciones y de igual forma sucede con nuestra naturaleza, que también forma parte de un sistema. Llevando esto al ámbito personal, en vez de estar separados del mundo estamos conectados con el mundo, lo que nos conduce a un cambio de nuestra perspectiva porque las circunstancias “externas (buenas o malas)” por las que pasamos corresponden a una respuesta de nuestros propios actos.

Rosario Angulo S.

Anónimo dijo...

Durante años la creencia de que las personas con alto desempeño académico tienen éxito en las empresas en las cuales trabajan ha sido una regla, sin embargo, es grato observar que ello está variando y que las empresas actuales necesitan más que conocimientos académicos; si bien todas las personas deben desarrollar la inteligencia emocional, es indispensable e impensable que las personas que pretendan ser líderes dejen de lado las habilidades sociales en su afán o interés por tener éxito profesional. Pero ¿cómo desarrollar las aptitudes emocionales?, creo que lo inicial es realizar una autoevaluación a conciencia, ser humildes y pensar en las necesidades que tenemos en nuestro puesto actual y proyectarnos a lo que queremos lograr, de esta manera desarrollaremos aptitudes que nos permitirán realizar un labor destacable y serán el soporte de nuestro futuro; en la medida que recordemos que nuestro éxito es y será el resultado de la combinación de conocimiento y aptitud emocional podremos proyectar nuestro futuro.

En los tiempos de competencia que experimentamos es importante que los directivos brinden mayor importancia al aprendizaje en equipo dentro de la organización y a todo nivel, es la única manera de ser más competitivos y por consiguiente obtener mayor rentabilidad, se debe tener claro que todos son importantes dentro de una organización y mientras más eficientes seamos mayores beneficios económicos se tendrán y ello no solo se percibirá como mayores ingreso sino como menores gastos. ¿Cómo lograr la combinación del aprendizaje adaptativo con el generativo?, considero que solo las empresas que le dan importancia a la innovación lo podrán lograr, éstas empresas se esfuerzan por pensar en diferentes maneras de realizar las cosas y creen en ello, se comprometen al cambio y si se equivocan no lo consideran como una derrota sino como un aprendizaje; sorprendentemente para ello no se necesita un gran equipo sino uno orientado a la innovación, con un objetivo claro.

El concepto de Dominio Personal lo relaciono directamente con la denominada Motivación Trascendental que en alguna oportunidad formó parte del plan de capacitación de mi empresa; como concepto este tipo de motivación iba más allá del ámbito laboral, estaba orientado a la persona, como miembro integrante e indispensable de una organización, originaba que el individuo forme parte de la empresa y se comprometa con su misión y visión, sin tomar en cuenta el interés individual sino el grupal y contribuyendo de acuerdo a sus posibilidades al desarrollo de la organización. La aplicación de este tipo de motivación permitió que las áreas se sientan como un equipo sin tomar en cuenta jerarquías, respetando el nivel de especialización que cada uno de sus integrantes tenía y a su vez este equipo se sentía como parte de un conjunto de equipos que finalmente conformaban la empresa y que estaban orientados a conseguir un fin en común; la complejidad que he podido observar a lo largo del tiempo es que esta disciplina necesita mantenimiento por la gran rotación de personas y los cambios que normalmente se presentan en una empresa grande.

Margot Calderón

Anónimo dijo...

Cuándo éramos niños y querían evaluarnos antes de ingresar a un colegio de prestigio nos medían por nuestro CI, de esa manera el colegio podría pronosticar que nuestro desempeño académico sería adecuado, de la misma manera las empresas alentaban a sus departamentos de RRHH a aplicar dentro de sus exámenes de reclutamiento sendas pruebas para medir el nivel intelectual de las personas y de esa forma asegurar la llegada de personas inteligentes que pudieran tomar las mejores decisiones dentro de la organización. Un buen amigo resume con un ejemplo la nueva visión: descuidado en los estudios, era el típico alumno promedio que pasaba los cursos con la calificación justa y necesaria, nadie pensaría que tendría éxito a diferencia de otros chicos de nuestra edad llenos de diplomas y reconocimientos. Sin embargo en su carrera profesional ascendió con rapidez dentro de las organizaciones en las que se desempeñó, hasta convertirse en uno de los mejores gerentes de su rubro en toda Latinoamérica en una empresa transnacional. Qué pasó? En qué momento apareció esa inteligencia y sagacidad? La respuesta es: siempre estuvo ahí, simplemente que enfocada en otro tipo de aptitudes que son necesarias para ser un líder exitoso dentro de una empresa moderna. En la actualidad el grado de intelectualidad es un supuesto dado al entrar en una empresa, si estás adentro es porque se sabe que tienes un coeficiente intelectual o promedio o superior, pero para permanecer y crecer en la organización tienes que tener otras cualidades que se engloban en lo que se llama Inteligencia emocional, que más allá de incluir conocimientos adecuados asegura que las personas tengan la destreza para poder resolver problemas, anticiparse a situaciones de conflicto, negociar exitosamente, enfrentarse a ambientes cambiantes y más importante aún, a influenciar personas, liderándolas hacia la consecución de objetivos.

Al leer Metanoia en la lectura de Senge, me imaginé muchas cosas pero resume lo que las organizaciones modernas deben apuntar: Aprender continuamente, porque cuando ya llegas a un estado de conocimiento te das cuenta que hay mucho más adelante y que lo que sabes es muy poco aún. Esto es lo que ha transformado a empresas parametradas y jerárquicas en modernos ejemplos de flexibilidad, motivación y movimiento y las ha hecho adaptarse con mayor rapidez y éxito en el competitivo mundo globalizado. Con el pensamiento sistémico le dan cohesión a un conjunto de personas con iniciativa y deseos de aprendizaje continuo en un elemento articulado que vale más que sus partes individuales aprovechando la sinergia y la capacidad individual.
El dominio personal es el punto de partida para construir metanoia y formar el pensamiento sistémico, las empresas modernas buscan en nosotros que estamos en constante evolución y aprendizaje, que una visión realista nos genere el stress saludable necesario para estar en constante movimiento hacia la consecución de la misma y el reducir esas brechas entre lo deseable y lo real hará que alcancemos el grado de satisfacción personal que haga que el trabajo no sea una actividad rutinaria sino que uno se puede divertir “viajando” desde un punto deseable hacia su meta final, para luego volver a empezar. El hecho de que estemos en esta maestría resume un poco estas ideas, para algunos es el punto de partida para aprender nuevas herramientas o para mantenerse actualizados, significará que al haberla concluido seremos capaces de crear nuevas estrategias o mecanismos para mejorar el desempeño de nuestras empresas y ahí se generará un nuevo punto de partida con un nuevo proyecto, nueva estrategia, nueva visión o una nueva manera de hacer las cosas. El aprendizaje es un círculo virtuoso que nos mantendrá activos y motivados.

Marco Acero

Anónimo dijo...

No siempre el que tiene mayor coeficiente intelectual es el más exitoso. Son las habilidades para interactuar con otros las que generan el éxito. Esto lo vemos todos los días en nuestros trabajos. Es la interacción con otros la que permite tener un buen desempeño. Todo el tiempo, en prácticamente todo lo que hacemos, interactuamos con otras personas, que han tenido que pasar por procesos de admisión a sus universidades y aprobar sus cursos igual que nosotros; pero cada uno maneja su estrés de forma distinta, su relación con sus pares, sus subordinados y sus jefes. Para poder trabajar en equipo se requiere que todos busquen un fin común. Recuerdo que en la universidad hice un trabajo en grupo con el que terminó obteniendo el primer puesto de su promoción (se graduó un ciclo después). Esta persona era muy buena para hacer su parte del trabajo, la que no tuvo ninguna observación por parte del profesor, pero la entregó fuera de fecha, de mala gana y solo ante nuestra insistencia. Ninguno de los que hicimos ese trabajo quisimos repetir grupo con él en otros cursos, a pesar de que tenía las mejores notas y que sus grupos tenían los mejores trabajos. Simplemente no se podía trabajar con él. No era un tema del trabajo en si, (probablemente su parte fue la mejor), era su falta de habilidades sociales las que hacía imposible trabajar con él.

Es interesante lo que indica Goleman sobre relación entre las dimensiones de la inteligencia emocional y sus aptitudes. Normalmente todos buscamos abarcar gran cantidad de temas, de aptitudes y conocimientos y dejamos de lado el enfoque, el ver cuales son las necesarias paran nuestros objetivos. Nos olvidamos que las aptitudes clave son las que necesitamos que lo sean. Buscamos la perfección y no vemos lo necesario para estar bien. En esa búsqueda de perfección fallamos en las cosas más simples del camino. Actualmente estamos revisando nuestros procesos en mi área debido a que, si bien nuestros resultados cuantitativos han sido muy buenos, nuestros resultados en la encuesta de calidad han sido pésimos. Aparentemente nos hemos enfocado en el resultado y hemos dejado de lado la construcción de relaciones de largo plazo con los clientes. En la búsqueda de tener todas las aptitudes para cerrar los negocios lo mas pronto posible, parece que olvidamos las esenciales para el puesto y para que los clientes se sientan satisfechos con los negocios y relaciones creadas. Ahora estamos analizando que aptitudes nos han faltado.

Es muy difícil ser fiel a la visión que uno tiene para su vida. La lectura de Senge me pareció interesante por el análisis respecto a la tensión entre la visión, la realidad y el camino a la visión. Todos escuchamos siempre frases como “la vida es dura” o “que pesados son los lunes, quiero que sea viernes a las 6 p.m. para irme de acá”. Estamos acostumbrados a renegar de lo complicado que es el camino hacia nuestra visión y también de nuestra situación actual. Un profesor de mi universidad nos decía que deberíamos hacer algo que nos gustara y si no nos gusta lo que estamos haciendo, que busquemos otra cosa. Que busquemos hacer algo que en verdad nos guste para que podamos ser felices. Nos alentaba siempre a ello en sus clases de ética. El que tan cerca o lejos este nuestra visión de nuestra realidad puede ser un impulso a crecer o un freno, según como estemos dispuestos a avanzar hacia la visión, o a retroceder la visión a nuestra. Cuando éramos niños aprendimos a montar bicicleta porque queríamos hacerlo y veíamos a otros niños que montaban bicicleta. Pero no era nada fácil. Ahora es cosa de juego montar bicicleta. En su momento generó estrés, por las caídas de la bicicleta y sobre todo cuando eran constantes, considerando que no se usaba casco ni protecciones como usan los niños ahora. Ese ímpetu a lograr un objetivo hacía que pasemos eso por alto, desde cierto punto nos arriesguemos, pero luego podamos disfrutar del logro, volverlo algo inconsciente y avanzar a nuevas cosas.

Gonzalo Dias

Anónimo dijo...

*Éxito, una palabra tan corta pero de gran significado en nuestras vidas. Es quizás lo que más buscamos en la vida, tanto en lo personal como en lo profesional. Pero realmente que significa el éxito. Esa definición es completamente diferente para cada ser humano, y es quizás lo que nos motiva a seguir luchando día a día. Estoy de acuerdo con Goleman cuando señala que “las aptitudes humanas constituyen la mayor parte de los ingredientes que conllevan a la excelencia”. Tiempo atrás, muchos pensábamos que un CI alto, nos aseguraba el futuro, o quizás con un buen promedio en la universidad tendríamos la vida asegurada. Falso, ni la CI, ni la inteligencia emocional te da la seguridad de lograr tus objetivos. Personalmente, creo que el éxito depende mucho del dominio personal, la motivación, el trabajo en equipo, y liderazgo, pero es muy importante tener una “oportunidad” para poder demostrarlo. Recuerdo mucho el día en que la oportunidad llego a un niño de bajos recursos económicos, bajísimo CI pero de gran corazón y dominio personal-poseía una motivación única para salir adelante. Hoy, me da muchísimo gusto verlo triunfar y ser todo un ídolo.

**En la quinta disciplina, de Peter M Senge nos muestra la importancia en la actualidad de las cinco nuevas “tecnologías de componentes” para lograr el crecimiento y desarrollo de las organizaciones al largo plazo. Lo trascendental es que aunque cada uno de los “componentes” se desarrolla por separado, cada uno es decisivo para el éxito de los demás. Esto nos muestra la importancia de cada uno y todos en una empresa. Pero, no muchas empresas ni líderes entienden este concepto. A veces, las personas pasan a ser simples números, y no se preocupan en crear ni mantener el talento humano. Como dice Senge “una organización que aprende y continuamente expande su capacidad para crear su futuro”- es aquella que tendrá éxito. El talento humano, es en la actualidad lo que más escasea en el mercado, y las organizaciones que creen talento, son aquellas que gozaran de éxito.

***Uno de los temores más grandes del ser humano es el miedo al fracaso. Muchas veces dejamos nuestros proyectos de lado por el miedo al fracasar. Para unos el fracaso, es la culminación total pero para otros como Senge, es “simplemente un traspié, una prueba entre la brecha de la visión y la realidad actual. Creo que no hay persona ni empresa que haya alcanzado el éxito sin haber fracasado antes. Personalmente, creo que es una forma dura de aprendizaje, pero muy efectiva. Me impacto mucho la frase que tenia Ed Land, fundador de Polaroid que describe la importancia del dominio personal y la actitud positiva-“Un error es un hecho cuyos beneficios aún no se han volcado a tu favor”

Ray E. Balarezo

Anónimo dijo...

*Éxito, una palabra tan corta pero de gran significado en nuestras vidas. Es quizás lo que más buscamos en la vida, tanto en lo personal como en lo profesional. Pero realmente que significa el éxito. Esa definición es completamente diferente para cada ser humano, y es quizás lo que nos motiva a seguir luchando día a día. Estoy de acuerdo con Goleman cuando señala que “las aptitudes humanas constituyen la mayor parte de los ingredientes que conllevan a la excelencia”. Tiempo atrás, muchos pensábamos que un CI alto, nos aseguraba el futuro, o quizás con un buen promedio en la universidad tendríamos la vida asegurada. Falso, ni la CI, ni la inteligencia emocional te da la seguridad de lograr tus objetivos. Personalmente, creo que el éxito depende mucho del dominio personal, la motivación, el trabajo en equipo, y liderazgo, pero es muy importante tener una “oportunidad” para poder demostrarlo. Recuerdo mucho el día en que la oportunidad llego a un niño de bajos recursos económicos, bajísimo CI pero de gran corazón y dominio personal-poseía una motivación única para salir adelante. Hoy, me da muchísimo gusto verlo triunfar y ser todo un ídolo.

**En la quinta disciplina, de Peter M Senge nos muestra la importancia en la actualidad de las cinco nuevas “tecnologías de componentes” para lograr el crecimiento y desarrollo de las organizaciones al largo plazo. Lo trascendental es que aunque cada uno de los “componentes” se desarrolla por separado, cada uno es decisivo para el éxito de los demás. Esto nos muestra la importancia de cada uno y todos en una empresa. Pero, no muchas empresas ni líderes entienden este concepto. A veces, las personas pasan a ser simples números, y no se preocupan en crear ni mantener el talento humano. Como dice Senge “una organización que aprende y continuamente expande su capacidad para crear su futuro”- es aquella que tendrá éxito. El talento humano, es en la actualidad lo que más escasea en el mercado, y las organizaciones que creen talento, son aquellas que gozaran de éxito.

***Uno de los temores más grandes del ser humano es el miedo al fracaso. Muchas veces dejamos nuestros proyectos de lado por el miedo al fracasar. Para unos el fracaso, es la culminación total pero para otros como Senge, es “simplemente un traspié, una prueba entre la brecha de la visión y la realidad actual. Creo que no hay persona ni empresa que haya alcanzado el éxito sin haber fracasado antes. Personalmente, creo que es una forma dura de aprendizaje, pero muy efectiva. Me impacto mucho la frase que tenia Ed Land, fundador de Polaroid que describe la importancia del dominio personal y la actitud positiva-“Un error es un hecho cuyos beneficios aún no se han volcado a tu favor”

Ray E. Balarezo

Anónimo dijo...

Con respecto a la inteligencia emocional, el dato mas sorprendente que nos muestra Goleman en es que al pasar del tiempo los individuos han aumentando el coeficiente intelectual, sin embargo el componente emocional se ha visto seriamente mermando llegando a resultados negativos; es decir que a pesar de ser mas inteligentes somos más débiles como personas. Esto es intrigantemente cierto, ya que todos buscamos tener el mayor conocimiento técnico posible, con cursos de especialización y de post grado. Sin embargo no explotamos nuestro lado emocional y no buscarnos desarrollar nuestras fortaleces psicológicas. Tenemos la tendencia a vernos a nosotros mismos como máquinas que necesitan mantenimiento y no como personas que deben encontrar una base emocional fuerte para poder enfrentarnos a los nuevos restos.

El aprendizaje continuo para Senge es lo que hace que las organizaciones sean inteligentes. Las características principales de este tipo de empresas, es que se adaptan rápidamente al cambio sin perder el objetivo común, todos los miembros tienen interiorizada la visión de la empresa y buscan desarrollarse dentro de ella en aspectos laborales y personales. Este debe ser el último fin de las empresas, se debe buscar buenos resultados a través del desarrollo de las personas, eso hace que una organización inteligente sea realmente exitosa.

A mí parecer el dominio personal como una de las disciplinas de la organización inteligente es el aporte más importante de Senge; ya que a pesar de ser muy difícil mantener una meta cuando no está siendo alcanzada, el no abandonarla es el camino para la realización personal, y por ende de las organizaciones. Todos tenemos metas en muchos aspectos de nuestras vidas y por la impotencia de no lograrlas o la indignidad de no sentirla nuestra, tendemos a cambiarlas o rebajarlas, esto da como resultado que nos enfrentemos a un camino mas largo para la realización. La lucha real esta no solo es tratar de conseguir nuestros objetivos sino en ser persistentes y exigentes con nosotros mismos en no cambiarlos.


Hernando Márquez Mares

Anónimo dijo...

*Daniel Goleman, en la inteligencia emocional en la empresa, menciona que las personas ya no son evaluadas por el coeficiente intelectual que tiene sino por la inteligencia emocional que ha desarrollado y esto se refiere a la forma como se manejan las personas consigo mismas y con los demás. En mi experiencia laboral, es necesario desarrollar habilidades o aptitudes que permitan relacionarse con las personas, especialmente cuando se trata de presentar una idea o proyecto. Me ha pasado, que el tema lo puedo conocer muy bien pero el no saber presentarlo ni saber como influir en las personas, ha desmerecido la propuesta. Esto, ha permitido que logre identificar algunas debilidades que ha impedido lograr el objetivo como lo tenía pensado y trabajar en mejorar estos aspectos. Es así como he logrado tener un mayor conocimiento de mi y asimismo comprender mejor el comportamiento de las personas que me rodean.

**Según Senge, los modelos mentales son supuestos hondamente arraigados, generalizaciones e imágenes que influyen sobre nuestro modo de comprender el mundo y actuar. Estos supuestos son diferentes en cada persona y el tratar con cada una de ellas supone tratar con el mundo de supuestos que cada una tiene. Para ello, creo que es importante reconocer que las relaciones interpersonales no son fáciles y que cada uno encierra una historia y una explicación de su forma de actuar, pensar y ver el mundo. Con ello, estaremos reconociendo que cada uno maneja su verdad, por lo que una única verdad no existe. De esta forma, cuando trabajamos en equipo, todos expresamos nuestras ideas y estamos abiertos a que sean criticadas logrando tener diferentes opiniones desde otros puntos de vista. Con ello, logramos, a través del grupo, cambiar nuestros modelos mentales y luego formar unos nuevos sobre el trabajo, la compañía e incluso sobre la vida.

***Según Senge, las organizaciones aprenden a través de individuos que aprenden, no hay aprendizaje organizacional sin aprendizaje individual. Pero que pasa cuando, a pensar que se piensa debe ser así, no se cuenta con los recursos necesarios para que se desarrolle. Entonces debemos de buscar una alternativa para que suceda y esto es justo lo que implementamos en el área de trabajo: aprendizaje cruzado e interno. Dentro de los grupos de trabajo, siempre existen personas especializadas en algún tema y pueden ser fuente de aprendizaje. Asimismo, podemos encontrar aprendizaje en otras áreas de la empresa. Con ello, logramos un mayor entendimiento funcionamiento sistemático al interior del área y a nivel empresa.

Franz Wong Spagnol

Brunela Baca dijo...

*Goleman sostiene que el talento humano más requerido por las empresas en la actualidad es la Inteligencia Emocional sobre el Coeficiente Intelectual.
La IE es importante porque todos los trabajos tienen que ver con personas, trabajamos con personas y para personas, y de nada serviría ser un genio que no puede interactuar con los demás.
Durante mucho tiempo pensamos que el CI te aseguraba un futuro próspero y el éxito.
¿Y que es el éxito?Personalmente pienso que el éxito es SER FELIZ, ser feliz haciendo lo que haces, hacer lo que te apasiona y vivir enamorado día a día de tu trabajo sin que se vuelva mecánico y aburrido.
Alcanzar el éxito es alcanzar las metas trazadas en tu vida, y por que no, superarlas.
Un ejemplo para mi de un hombre exitoso es Sergio Bambarem, quien dejó un alto puesto gerencial que le daba tranquilidad económica para hacer lo que realmente le apasionaba, correr olas, y fue ahí donde conoció a un delfín que cambió su vida por completo. Este delfín lo inspiró a escribir un libro que se convirtió en Best Seller y el año pasado lo llevaron al cine.
Es envidiable el coraje que tienen algunos de atreverse a hacer lo que realmente les apasiona, sin temor a equivocarse.

**Hay algo muy cierto que Golemán señala, y es algo preocupante, porque lo estamos viviendo en el día a día, y es que los niños de esta generación están elevando su CI, pero su IE está disminuyendo. Y esto se debe al gran avance que tenemos en la tecnología, y la convergencia de medios que da como resultado el internet, y cuando no saben usar de manera eficiente estos recursos, se puede convertir en un arma de doble filo. Cuando salgo a un restaurante me quedo impresionada de ver que los padres llevan a sus hijos de 4 a 10 años con sus "juguetes electrónicos", como los gameboys, o ipods, etc. para mantenerlos entretenidos, y cada vez interrelacionan menos entre ellos y su relación pasa a ser niño-máquina. Esto incrementa sus problemas emocionales y terminan en depresión o agresividad. Últimamente en nuestro país alarma como se ha incrementado el índice de suicidios en los niños y adolescentes.

***El enfoque de Senge, sostiene que la única manera de llegar al exito es el personal, es motivando a los empleados al constante aprendizaje, a ayudarlos a desarrollarse con la empresa teniendo en mente y nunca alejarse de quienes son como personas.
Cuando todas las empresas se den cuenta de que su ventaja competitiva es su gente y se preocupen por su capacitación y motivación, habrán mucho más empresas exitosas en el mercado, y la gente estará más feliz con su trabajo porque se va a sentir importante, y de eso se trata que la gente que conforma una empresa, cada una se de cuenta y sienta lo importante que es, y lo que significa su trabajo.

Anónimo dijo...

*Hay algo que en especial ha captado mi atención de la lectura de Peter Senge, pues me he sentido identificada de alguna forma. Creo que muchas veces marchamos en la vida siguiendo ciertas conductas o adoptando objetivos de éxito socialmente aprendidos. Nuestro día a día, a veces parece ser una carrera contra el tiempo, llena de metas que alcanzar o problemas que resolver. El tiempo transcurre y no nos detenemos un momento para pensar qué es lo que realmente queremos, qué es lo que valoramos y lo que necesitamos para ser felices. Aprendemos a formular la misión y visión de una empresa, porque entendemos que son importantes en el crecimiento y sostenibilidad de la misma. Sin embargo no trasladamos esos conocimientos a nuestra vida y a todos sus aspectos, y podríamos sentir en algún momento ciertos vacíos que nos hagan sentir infelices. Por ello, es importante que definamos para nosotros mismos, qué es el éxito, y que no nos centremos exclusivamente en el aspecto profesional, sino en todos los aspectos de realización humana, hacer nuestro propio plan de vida, e incluir en él a la felicidad.



**Otro punto que llamó mi atención fue la historia del jugador de básquet Bill Russel, quien se autoevaluaba luego de cada partido, de acuerdo a una escala propuesta por el mismo. Nunca llegó a su máxima puntuación pero en el intento se transformó en el mejor del mundo. Esta experiencia nos invita a pensar sobre los límites que nos marcamos, y si es que acaso lo hacemos, ¿Cuán altas son nuestras metas? ¿Cuán grandes son nuestros sueños?... Pienso que a veces nos limitamos con barreras creadas por nosotros mismos, con paradigmas mentales aprendidos de nuestra propia sociedad y no nos atrevemos a mirar más alto, a pensar en grande, entonces si esto es así, ¿cómo podremos llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos y a trascender como seres humanos? En este punto, es que comprendemos cuanta significancia tiene la visión, no por lo que es, sino por lo que ella puede lograr.


***Por último quisiera hacer una última reflexión sobre otro aspecto que me causó mucho interés: la utilización de imágenes y la visualización como medio para concentrar nuestro subconsciente y así materializar nuestra visión personal. Si hemos comprendido el por qué es importante tener nuestra visión de vida, también será importante buscar formas que nos ayuden a concretarla. Creo que éste ejercicio nos ayuda con ello. ¿Cuántas veces, sin saberlo, hemos proyectado en nuestra mente alguna imagen que más tarde se ha hecho realidad? Si concebimos entonces a la mente del ser humano como una herramienta muy poderosa, tanto como para programar a nuestro cuerpo y nuestras acciones en realidades futuras, por qué no hacer este ejercicio desde nuestro lado más optimista y positivo para alcanzar aquello que deseamos? Tal vez nos sorprendamos de lo efectivo que puede ser si lo ponemos en práctica más a menudo.

Evelyn Mezarina.

Anónimo dijo...

Se dice que el ser humano tiene inteligencias múltiples. Goleman, reconoce que una de ellas es la inteligencia emocional, que al ser comparada con la inteligencia vista solo desde un punto de vista matemático, totalmente medible por un test basado en respuestas promedios de la misma edad, se convierte esta ultima en una especie de vasito con el cual queremos inferir sobre un océano de posibilidades. Y aunque solemos requerir niveles mínimos de coeficiente intelectual, esta herramienta sola no puede, ni debe ser la única para evaluar el desempeño y el aporte que una persona podría tener en una organización.
Otra de las ideas que me recordó la lectura es a Einstein y su teoría de relatividad, de donde nace la idea de la Física Cuántica, teoría que indica las bases para más tarde demostrar que nuestro planeta está regido por fuerzas que no podemos ver. Que dichas fuerzas afectan la vida de todos los seres vivos haciendo utópico cualquier análisis parcial de solo un componente. Debemos considerar que es parte de un sistema regido por la ley de causa efecto. Esto mismo sucede en una organización que debe ser vista como todo, y que el hecho de que sea llamada así, es porque en ella participan seres humanos con diferentes motivaciones, aptitudes, actitudes y destrezas que debemos reconocer para aceptarlo y a partir de eso trascender.
Al buscar la etimología de la palabra “Metanoia”, veo que continuamos en el mismo orden de ideas. Entender que lo único constante es el cambio. Que aprender es evolucionar y por lo tanto aceptar que cada día sé es un poco diferente porque tienes algo nuevo, algo aprendido. Me quedo tranquilo con la idea de que es válido siempre cambiar de rumbo y de que siempre es posible buscar una nueva solución, una solución diferente.
Ahora me pregunto que hubiera sido de Einstein de haber cedido a los problemas y a los malos comentarios sobre su especial retardo. La crisis no es más que una oportunidad para hacer las cosas diferentes, dijo en algún momento. Frase que resume que el dominio personal no termina nunca, que aprender debe ser una constante en las personas y que es válido equivocarse, pero que no es válido quedarse estático.

Jorge Luis Villalobos

Miguel Quintana dijo...

Durante mucho tiempo viví pensando en que el tener un elevado CI era la clave del éxito profesional, y es normal crecer pensando de esa manera, solo basta analizar todo lo que nos exigen en el colegio, la preparatoria e incluso en la misma universidad. Las calificaciones están basadas únicamente en, que tanto dominas la materia de estudio. Sin embargo Goleman nos ha demostrado que existe una manera distinta de ser inteligentes y que no el CI el factor preponderante que determina el éxito en la vida profesional, si no por el contrario este factor solo incide en un 25% en el éxito profesional de las personas.

Esta nueva tendencia respecto a la medición de la inteligencia, está llevando a las empresas a re-direccionar los conceptos clásicos que se usaban para seleccionar al personal, teniendo ahora claro que lo más valioso en una persona son las habilidades sociales y una serie de aptitudes especificas. En otras palabras,se buscan personas que posean Inteligencia Emocional, por ello debemos empezar a trabajar este aspecto que tanto buscan las empresas de hoy.

El mundo de hoy nos lleva a tener una visión diferente sobre las organizaciones. Senge nos muestra el concepto de las organizaciones de hoy llamadas Organizaciones Inteligentes. La clave es saber adaptarse y formar parte de una organización inteligente, en donde la capacidad de aprender se ha convertido en una de las mayores ventajas competitivas. Sin embargo, para llegar a formar parte de una organización inteligente se requiere poseer ciertas disciplinas básicas. Tener un pensamiento sistémico será la base donde se cimenten las demás disciplinas. Debemos aprender a ver el mundo que nos rodea y las fuerzas que lo rigen como un todo, es decir como un sistema donde las soluciones particulares no son el camino correcto.

maqueeva chang dijo...

Daniel Goleman hace una presentación retrospectiva acerca de los nuevos retos que nos plantea la dinámica laboral, enfatizando la lectura con testimonios que invitan a la reflexión, enfatizando que no basta con tener un alto CI si no cuentas con inteligencia emocional.

Las nuevas generaciones dedicar mayor tiempo al aprendizaje, lo niños empiezan a los dos años con estimulación temprana y no basta con tener una profesión, se requiere un aprendizaje continuo (posgrados), hace tres décadas bastaba con ser un buen profesional para conseguir un trabajo y mantenerlo sin embargo, hoy en día la rotación es una de las principales características de la dinámica laboral, donde aquellos que no se encuentran emocionalmente preparados se descarrilan del camino.

Para incorporarse al mercado laboral, se requiere autoconocimiento, motivación, habilidades sociales para trabajar en equipo y lograr el ansiado éxito, donde ser eficaz no basta.

Peter Senge enfatiza que el nuevo enfoque para las empresas se basa en el concepto de “organizaciones inteligentes”, donde existe un aprendizaje continuo y tendrán éxito aquellas que descubran como aprovechar el entusiasmo y la capacidad de aprendizaje de la gente.

Destaca cinco herramientas para lograr organizaciones inteligentes, que son importantes llevar a la práctica en conjunto: pensamiento sistémico, dominio personal, modelos mentales, visión compartida y aprendizaje en equipo

En un mundo donde las personas buscan su propio bienestar, no basta con identificar una visión empresarial si no se logra transmitirla para lograr que sea compartida, especialmente por los líderes que motivan y encaminan a la gente. El dominio personal juega un rol fundamental para alcanzar una visión basada en la realidad, requiriendo un aprendizaje personal y organizacional

Anónimo dijo...

* Robert Fritz afirma: “No importa lo que la visión es, sino lo que la visión logra” Esto es algo he podido ver en el personal que trabaja en la fuerza de ventas por ejemplo, que cuando ven la meta muy alta simplemente se desilusionan y buscan en cierta manera de sentirse mejor buscando metas más accesibles. Es el error más común que he visto en el trabajo. Es muy fácil que los funcionarios se desilusionen cuando ven que no van a llegar a la meta, y simplemente “tiran la toalla” y se concentran en vender algo que les sea más fácil.

** Otra frase que me llamó la atención fue “El CI ocupa el segundo puesto, por debajo de la inteligencia emocional, para la determinación de un desempeño laboral sobresaliente”
Por mucho tiempo se creía que el mejor de la clase era el que triunfaba en el ámbito laboral, pero con la experiencia nos damos cuenta que la inteligencia emocional es lo que te destaca del resto. Saber manejar situaciones de tensión, trabajar en equipo, relacionarte con los demás, ser líder y trabajar en equipo. Y esto lo he podido corroborar en el trabajo, donde no son las personas más inteligentes las que sobresalen muchas veces, sino las personas que son obviamente capaces, y con capacidad de liderar un equipo.

*** "Dadme una palanca y moveré el mundo" Esta frase de Senge encierra todas las disciplinas de la inteligencia emocional que son las necesarias para llegar al éxito. Es el dominio personal, el liderazgo, la visión lo que te motiva y te mueve hacia adelante. Es la actitud luchadora lo que te lleva a vencer los obstáculos y buscar soluciones y no problemas. He tenido la oportunidad de trabajar muy de cerca con una persona, que por más que se le presentaron problemas en el camino, gracias a la actitud positiva que toma siempre, es que ha logrado alcanzar todos sus objetivos trazados.

Melissa Pelosi

Giannina dijo...

En la actualidad, las organizaciones tienen cada vez más claro lo importante que es el factor humano para generar beneficios sostenibles a largo plazo. En búsqueda del mejor capital humano, las organizaciones han identificado que son las aptitudes emocionales lo que realmente tienen incidencia en el desempeño laboral de los trabajadores. En este contexto, los procesos de selección de las empresas, incluyen cada vez más actividades relacionadas a identificar rasgos de la personalidad del postulante como test de personalidad, dinámicas de grupo e indagaciones con terceros (referencias). El objetivo es claro, las organizaciones no solo buscan a personas preparadas en cuando a experiencia y conocimiento, sino que buscan personas que posean cualidades personales como flexibilidad, iniciativa, optimismo, y la adaptabilidad. Goleman encierra todas estas cualidades personales en lo que se conoce como “Inteligencia Emocional”.
Las personas que desarrollan “inteligencia emocional” son capaces de controlar sus emociones y actuar con propiedad de acuerdo a cada situación, teniendo claro cuál es su objetivo y no perdiéndolo de vista. La inteligencia emocional, no viene dado al ser humano como nuestro código genético, sino que la desarrollamos con experiencias a lo largo de nuestra vida y es precisamente en la madurez donde los humanos desarrollamos ciertas bases para soportar y desarrollar la Inteligencia emocional, estas son: conocimiento de sí mismo, motivación, autorregulación, empatía y destreza para las relaciones.
Después de leer a Goleman sobre la inteligencia emocional, creo este es un ingrediente muy importante para el ser humano, quien no solo tendrá éxito en el mercado laboral sino en los distintos ámbitos.
Solo con una visión compartida en una organización se crea compromiso en la gente, y por ende se podrá generar organizaciones inteligentes. Las organizaciones inteligentes son aquellas que aprenden. Por nuestra naturaleza el hombre siempre está en constante aprendizaje, es en este proceso de querer saber más, que vivimos motivados a seguir adelante teniendo claro nuestra meta. En esta tarea de aprendizaje y de querer alcanzar metas, las personas sufrimos fracasos, los cuales a corto plazo debilitan al ser humano y a veces llegan a desmotivarlo para conseguir su objetivo. Pero los fracasos no son sino situaciones de aprendizaje más complejas, pero que permiten con la experiencia formar a las personas con mayor dominio personal y con mayores capacidades para alcanzar sus objetivos.

Anónimo dijo...

En la actualidad, las organizaciones tienen cada vez más claro lo importante que es el factor humano para generar beneficios sostenibles a largo plazo. En búsqueda del mejor capital humano, las organizaciones han identificado que son las aptitudes emocionales lo que realmente tienen incidencia en el desempeño laboral de los trabajadores. En este contexto, los procesos de selección de las empresas, incluyen cada vez más actividades relacionadas a identificar rasgos de la personalidad del postulante como test de personalidad, dinámicas de grupo e indagaciones con terceros (referencias). El objetivo es claro, las organizaciones no solo buscan a personas preparadas en cuando a experiencia y conocimiento, sino que buscan personas que posean cualidades personales como flexibilidad, iniciativa, optimismo, y la adaptabilidad. Goleman encierra todas estas cualidades personales en lo que se conoce como “Inteligencia Emocional”.
Las personas que desarrollan “inteligencia emocional” son capaces de controlar sus emociones y actuar con propiedad de acuerdo a cada situación, teniendo claro cuál es su objetivo y no perdiéndolo de vista. La inteligencia emocional, no viene dado al ser humano como nuestro código genético, sino que la desarrollamos con experiencias a lo largo de nuestra vida y es precisamente en la madurez donde los humanos desarrollamos ciertas bases para soportar y desarrollar la Inteligencia emocional, estas son: conocimiento de sí mismo, motivación, autorregulación, empatía y destreza para las relaciones.
Después de leer a Goleman sobre la inteligencia emocional, creo este es un ingrediente muy importante para el ser humano, quien no solo tendrá éxito en el mercado laboral sino en los distintos ámbitos.
Solo con una visión compartida en una organización se crea compromiso en la gente, y por ende se podrá generar organizaciones inteligentes. Las organizaciones inteligentes son aquellas que aprenden. Por nuestra naturaleza el hombre siempre está en constante aprendizaje, es en este proceso de querer saber más, que vivimos motivados a seguir adelante teniendo claro nuestra meta. En esta tarea de aprendizaje y de querer alcanzar metas, las personas sufrimos fracasos, los cuales a corto plazo debilitan al ser humano y a veces llegan a desmotivarlo para conseguir su objetivo. Pero los fracasos no son sino situaciones de aprendizaje más complejas, pero que permiten con la experiencia formar a las personas con mayor dominio personal y con mayores capacidades para alcanzar sus objetivos.
Giannina Pella

Anónimo dijo...

¿Cual es la formula para una carrera exitosa?, ¿Donde comienza ese largo camino?, ¿Cuales son los skills requeridos?, estas son preguntas que no nos hacemos de manera explícita pero que están dando vueltas en nuestro inconciente y muchas veces nos abruman porque no terminamos de comprender como a algunos compañeros de trabajo se desarrollan más rápido y alcanzan el éxito en las organizaciones a diferencia de otros.
Siempre hemos tenido la creencia de que la inteligencia entendida como nivel de CI era la variable más importante para predecir el desempeño. Desde muy temprana edad estamos sometidos a estas evaluaciones aplicadas a diferentes procesos de admisión ya sea en la etapa escolar, universitaria, para acceder a alguna beca y muchas veces para calificar a una posición de trabajo. Todo esto refuerza la importancia del CI y no trascendemos en la búsqueda de una explicación más integral.
Si además del CI consideramos los conocimientos técnicos podríamos cuestionarnos ¿Porque hacemos una maestría?, ¿que buscamos como resultado de esta experiencia? si no somos reflexivos podríamos caer en la tentación de sentirnos merecedores a una mejor posición laboral sólo por contar un mayor grado académico.
Goleman presenta la importancia de la inteligencia emocional por encima de lo antes mencionado y de habilidades como la iniciativa, empatía, adaptabilidad y persuasión que realmente hacen la diferencia en el desempeño.

En Senge encontramos el concepto de dominio personal, personas que trascienden a las metas, se anticipan y adaptan al cambio, se conectan con otras personas y se sienten parte de un proceso creativo. La adaptación de este concepto a las empresas significa una completa revolución en la gestión de los negocios, por el impacto positivo en los resultados financieros y el compromiso con el bienestar de los empleados. Es común escuchar a las personas decir “si quieres ser dueño de tu destino y ser feliz emprende un proyecto propio y deja de trabajar en una empresa, persigue tus sueños”. Muy por el contrario el dominio personal aplicado a las organizaciones propone que el desarrollo personal y la felicidad se pueden alcanzar dentro de la empresa y nuestra labor no es sólo una contraprestación sino un compromiso mutuo. Considero que esta visión es la más ambiciosa y sostenible debiendo ser perseguida.

Siempre he considerado a la fuerza de voluntad como principal estrategia para alcanzar las metas. Senge nos muestra que los objetivos alcanzados acarrean costos más altos que casi siempre no notamos. Generalmente quedamos agotados y tenemos la sensación de haber cumplido una tarea titánica que resulta reconfortante para nuestro ego, la sensación dura poco ya que pronto tendremos otro reto similar y nos cuestionaremos si el fuerzo valdrá la pena. También se ve afectada nuestra vida personal; éxito laboral a costa de horas de ocio y familiares. Cotidianamente observamos a compañeros de trabajo y porque no nosotros mismos en jornadas interminables de trabajo con altos niveles de presión para sacar tareas a base de esfuerzo; Senge nos recomienda reflexionar y ser honestos con nosotros mismos “Compromiso con la verdad” e ir mas allá encontrando la real causa de ese comportamiento, posiblemente si siempre tenemos tareas titánicas y sentimos que nuestra carga laboral no es justa, se deba a que realmente no podemos trabajar en equipo o alguna actitud o comportamiento que genere ese aislamiento

Miguel Bandach

Anónimo dijo...

La frase que más me llamó la atención fue “No importa lo que la visión es, sino lo que la visión logra”, de Fritz. Pienso que es muy importante porque nos invita a tomar acción sobre lo que queremos en realidad y no quedarnos en un plano idealista. Pienso que el mantener una visión muy bien elaborada no serviría de mucho si es que se queda, sólo, en una intención o en un sueño. Lo importante es hacerlas realidad y esa debería ser nuestra misión en nuestro desarrollo personal y profesional, hacer realidad nuestros sueños y, de ser posible, ayudar a los demás a conseguir los suyos.

Por otro lado, es fundamental reconocer que con el paso de los años las exigencias del mercado laboral, en general, han estado cambiando y ello ha traído consigo que los requisitos principales ya no sean aquellos relacionados con la parte técnica o el CI. Ahora lo que se busca es el desarrollo de la Inteligencia Emocional, y esto tiene sentido en la medida que como seres humanos trabajamos con personas y es muy importante manejar nuestras relaciones humanas de la mejor manera, porque solo así tendremos un trabajo en equipo eficiente, y esta es la única manera, para las organizaciones, de crecer.

Por último, otro aspecto importante es lo referente al aprendizaje. La única forma que nuestras organizaciones crezcan es aprendiendo y especializándose, y la manera de lograrlo es buscando que sus empleados lo hagan. En la medida que tengamos empleados que estén aprendiendo cada día, las organizaciones lo harán, haciendo que la suma de las partes sea mayor, porque incluso eso generaría una sana competencia entre los empleados que favorecería a la empresa.

Juan Carlos Medina

Cristina dijo...

Si como afirma Goleman, la inteligencia emocional es beneficiosa y requiere de aptitudes sociales, como la empatía, habría que intentar desarrollarla aunque, en principio, parece una tarea difícil de realizar.

Generalmente, observo que existen barreras naturales para acercar a las personas dentro de una organización, barreras que no permiten a los trabajadores hablar de sus sentimientos con sus pares o con sus jefes o con sus subordinados.

Pero, ¿qué hacemos para eliminar estas barreras?, ¿no es cierto que es muy frecuente que algún compañero de trabajo o subordinado ingresa a la oficina y uno, sin mover la cabeza y sin dejar de mirar la computadora, dice “sí, dime, te escucho”?, sin embargo, ¿este compañero de trabajo o subordinado se sentirá, realmente, escuchado?

Bueno, creo que debemos empezar por eliminar este tipo de actitudes, es decir, empezar por demostrarle importancia a lo que le preocupa al otro e intentar entender sus sentimientos; escucharle con atención y, tratar de dejar de lado, nuestros prejuicios y creencias, y más que nada, evitar la tentación de juzgarlo.

Entonces, como para empezar a practicar la disciplina del dominio personal, tal como lo recomienda Senge, me comprometo a cambiar de actitud, a dejar de estar pendiente sólo de mis propios intereses e intentar entrar en el mundo del otro.

Cristina Chen

Anónimo dijo...

1. ¿Cómo puedo medir si he tenido éxito o no?, y me refiero al resultado integral en todos los aspectos de la vida: familiar, laboral, profesional, personal y social. Por poner un ejemplo, puedo haber sido exitoso en la parte laboral, he sido reconocido en donde trabajo, me han ascendido, he recibido importantes aumentos, pero quizá fracasé en el ámbito familiar, tuve que sacrificar un ámbito de mi vida para ser integralmente medianamente exitoso. Somos parte de una organización (empresarial, familiar, social) y soy consciente de que el aprendizaje continuo como estilo de vida es el camino para lograr el ansiado éxito. Este aprendizaje es cruzado, alguna vez escuché a un antiguo jefe decir que todo lo que sabe se lo debía a sus jefes, obviamente su aprendizaje estaba sesgado porque el aprendizaje se da en todas las direcciones, tanto de sus dependientes como pares. Solo así será integral.

2. Al igual que a nivel personal, las organizaciones que descubran como aprovechar el máximo potencial de la gente serán las que tengan éxito. Puede ser muy fácil escribirlo pero en la realidad puede no serlo, y de hecho no lo es, sino todas las organizaciones serian igualmente exitosas. La diferencia la va a marcar el liderazgo que tenga el líder. En la empresa en la que estuve se inició hace unos años un programa de liderazgo para las personas que teníamos gente a cargo, aprendí algo valioso: para alcanzar metas que nunca has logrado tendrás que hacer cosas que nunca has hecho. Hace un par de semanas aprendí una gran lección de mi hijo de dos años y medio. Lo lleve a un salón de juegos y se aventuró a querer subir a la parte más alta de una torre para poder deslizarse por un tobogán. Como solo pueden entrar niños a ese ambiente, me asusté al ver que quería intentar subir y le dije que no lo hiciera por ser muy alto, sin embargo, se valió de otros niños y niñas e inclusive de su propio esfuerzo para poder llegar a la parte más alta. Se demoró pero lo hizo. Lo que nos diferencia de los niños es el que no tienen temor al fracaso ni a equivocarse, y tal vez con una cuota de esa persistencia logremos cosas que nunca hemos logrado.

3. Alguna vez escuché que el coeficiente intelectual grupal debe ser más alto que el coeficiente individual para obtener logros. Después de leer a Goleman puedo decir con certeza que además es importante que la suma del coeficiente emocional grupal debe ser más alto que el individual. Se me viene a la mente un proyecto de mejora en los tiempos de entrega de productos para una empresa de manufactura de muebles en la que trabajé. Si bien podía percibir que la aptitud (conocimientos) del grupo era la deseada para cumplir satisfactoriamente el proyecto, no podía decir lo mismo de la parte emocional (actitud) de uno de los miembros del equipo. Esta persona llegaba tarde a las reuniones, bostezaba cuando alguien hablaba, miraba continuamente su reloj, etc. Era su poco grado de interrelación y respeto con el resto de personas que evitaba el compromiso y logro colectivo.
Jorge Arce

Anónimo dijo...

No deben sorprender las conclusiones a las que Goleman llega en los primeros capítulos: el hecho que la Inteligencia Emocional sea un factor más importante que las capacidades técnicas y un coeficiente intelectual elevado para determinar el éxito profesional, incluso el personal. Lo vemos en el día a día, en nuestra experiencia laboral podemos observar que muchos de los líderes de nuestra organizaciones no son precisamente “genios” o gente técnicamente muy brillante, sin embargo, ocupan posiciones expectantes en la empresa. Al analizar el porqué de esta situación, encontramos que la mayoría, sino todos, poseen habilidades que los distinguen del resto: cualidades que muchas veces son innatas y otras veces aprendidas o reforzadas que les permiten lograr objetivos a través de un liderazgo inteligente de su equipo, de saber manejar situaciones difíciles y de ser empáticos con las personas de su entorno, finalmente, estas son las capacidades que le permiten tener un ascenso más rápido en la organización mostrando que el más exitoso rara vez es el que más inteligente técnicamente.

El temor que nos inspira la sola posibilidad de ser despedidos puede llegar a ser agobiante ya que está asociada a la idea de quedar desprotegidos y sin medios para subsistir. En la actualidad nadie tiene el empleo asegurado, aun épocas de auge y cuando las cosas marchan bien en una empresa, principalmente en las grandes corporaciones, peor aún, en épocas de crisis. Por que la alta rotación de personal? Pues los directivos están en constante búsqueda de personal que se adecue a un perfil de profesional con ciertas habilidades y aptitudes, no solo de ser inteligente y capaz en sus funciones sino que tenga un alto grado de inteligencia emocional que le permita desarrollarse en cualquier área o actividad de la empresa. Esto nos propone un reto interesante: adecuarnos al cambio. La capacidad de adaptarnos a nuestro entorno rápido es difícil para algunos, principalmente las personas que nacieron en épocas más tranquilas, los jóvenes ahora por el contrario tienen mucha más facilidad para adaptarse a distintas situaciones con naturalidad lo cual les genera una gran ventaja frente a profesionales de mayor edad. No debemos temer al cambio, considero que muchas veces estos cambios crean más valor, en ocasiones puede ser un aprendizaje duro, sin embargo, la experiencia ganada por vivir tantas situaciones enriquece nuestra vida profesional y personal.

Es cierto que pocos nos preocupamos de desarrollar nuestro dominio personal, una de las habilidades más importantes porque permite el autocontrol, una amplia visión de nuestra realidad y ubicarnos en contexto. Tener un alto nivel de dominio personal implica conocerse y ser honesto con uno mismo.
Lamentablemente muchas organizaciones, especialmente en países menos desarrollados, no refuerzan en sus colaboradores esta habilidad, mucho menos la incentivan. Se pierde un gran potencial en profesionales jóvenes, cuando es en realidad esta generación, la que debería ser generadora de los lideres de la organización, siendo imprescindible para ello tener una visión clara sobre que es lo que queremos, hacia donde vamos y como debemos conseguirlo por lo que se debe fomentar tanto o más que la capacitación intelectual para finalmente, producir un verdadero cambio en la empresa.

Catherine Cevallos

Anónimo dijo...

* Tal como menciona Doug Lennick “Las emociones descontroladas pueden hacer estúpido al inteligente”, creo que recordar esta frase es vital para un lider. Sobre todo cuando se trata de guiar a un grupo de personas hacia un objetivo comun, el lider no debe perder los papeles frente a situaciones adversas, al contrario en situaciones difíciles es cuando el lider debe mantener la calma y guiar con mente fria sin perder de vista los objetivos del grupo. Un ejemplo es el clásico jefe al que sus empleados le tienen miedo, trabajan pensando en que dirá el jefe, como reaccionará, si le gustará o no el trabajo que uno hace, tienen temor a expresarse o a refutar las ideas del jefe, es decir trabajan bajo miedo, miedo a ser gritados, maltratados y hasta despedidos; bajo la lectura de Goleman este no es el tipo de lider que hoy buscan las empresas, las habilidades sociales del lider de hoy como la inteligencia emocional son básicas para poder formar una empresa sostenible en el tiempo, con trabajadores motivados y que puedan formar futuros lideres.

* "Los argumentos más poderosos y convincentes no hablan sólo a la mente, sino también al corazón". Esta frase del texto de Goleman, me hace reflexionar sobre la pasión que uno debe tener tanto en el trabajo como en todas las tareas que uno realiza en la vida diaria. Si una persona ama su trabajo y lo que hace, los problemas que se puedan presentar los va a enfrentar con firmeza y convicción, guiará a su equipo de trabajo hacia un mismo objetivo y todos juntos harán que la empresa salga adelante.
Un lider no solo utiliza la parte racional sino tambien la emocional con su equipo de trabajo, finalmente es el vinculo más fuerte que puedes tener con un equipo de trabajo. He tenido la suerte de trabajar desde mis inicios en una empresa con una fuerte cultura en el liderazgo y en las personas, y esta cultura ha sido trasladada generación por generación de directivos hasta el día de hoy, esta fuerte cultura se transmite en la pasión que sienten los trabajadores hacia sus marcas y por mantener a la empresa como la lider del mercado, cuando esta pasión se transmite las personas trabajan por si solas y esto las hace mejores profesionales.

Mary Helena Asmat

Anónimo dijo...

En los últimos años el concepto de inteligencia emocional ha ido cobrando mayor importancia en el desarrollo de los profesionales. Actualmente las organizaciones ponen mucho mayor énfasis en las habilidades sociales y personales a la hora de reclutar a su personal.

Como menciona Goleman en su libro, las personas con un alto CI no son las que necesariamente van a tener más éxito en su desarrollo profesional sino aquellas que además tengan inteligencia emocional. También menciona que a diferencia del desarrollo del CI que se da hasta una temprana edad de la niñez, la inteligencia emocional siempre se podrá seguir desarrollando. En tal sentido, debemos trabajar en incrementar las aptitudes emocionales que poseemos y desarrollar aquellas que nos falten para lograr un desempeño sobresaliente en nuestra vida profesional.

Hoy en día oímos hablar todo el tiempo de que trabajar en equipo es importante por las sinergias que se pueden lograr y que las personas que trabajan en las organizaciones no deben ser más considerados como recursos sino como capital humano. Sin embargo, en muchas organizaciones aún se ve áreas trabajando como islas persiguiendo objetivos no alineados y personas desmotivadas que no se sienten parte de la organización a la que pértenecen.

Senge menciona en su libro que las organizaciones que cobrarán relevancia en el futuro son aquellas que dominen ciertas disciplinas básicas. Estas disciplinas implican construir una visión compartida que sea motivadora e inspiradora; romper paradigmas que permita a la organización seguir aprendiendo; trabajar en equipo para lograr sinergias; lograr que las personas se puedan autorrealizar con su trabajo y todo esto aplicarlo con un enfoque holístico.


Luis Garibaldi

Anónimo dijo...

- Uno de los temas tocados por Goleman que me llamó la atención fue el referente a las capacidades que los empleadores buscan en sus trabajadores. El autor indica que de los siete rasgos solicitados, solo uno es académico.

Creo que esto puede deberse a que en las últimas décadas las credenciales académicas de las personas son más o menos uniformes. Por ejemplo, en la década de los 80 que un trabajador domine el idioma inglés era un plus en su hoja de vida. Sin embargo, hoy en día, en un mundo globalizado, ya no es un adicional, sino un requisito indispensable.
En este contexto, me parecen razonables los hallazgos de Goleman, en el sentido que los empleadores dan por descontados las destrezas académicas y buscan cada vez más las habilidades de interacción personal.

- Goleman resalta que con la nueva tendencia de las organizaciones a ser más reducidas, las actitudes personales son más notorias. Como auditora he podido tener una visión interna de las empresas y considero que esta apreciación es acertada. En instituciones grandes y altamente burocráticas las actitudes de las personas son raramente notadas por los ejecutivos. Sin embargo, en un ambiente reducido, con menos personas e incluso más responsabilidades, se nota claramente las emociones de las personas. Es este contexto, es importante saber manejar y canalizar las emociones, tanto positivas como negativas.

- Senge toca el aprendizaje en equipo. Considero que en el desarrollo de mi profesión, este es uno de los temas fundamentales para el proceso de mi trabajo. Es imprescindible para mi lograr una buena compenetración con mi equipo de trabajo y creo que la mencionada “disciplina del dialogo” es una buena herramienta para alcanzar esto. Dado que todas las personas son distintas y tienes diferentes personalidades y motivaciones, el dialogo es una herramienta básica para lograr afinidad.

Stefanie Arajo

Anónimo dijo...

 Respecto a la inteligencia emocional, coincido con Coleman en que es una cualidad indispensable para la persona a cargo de un grupo o para alguien que desea hacerlo, pero creo que es necesario también (mas no siempre indispensable) haber desarrollado el CI y la pericia necesaria. He visto muchos casos de personas muy hábiles en el manejo de grupos, empáticos, colaboradores, etc que cuando deben tomar decisiones trascendentes para la empresa, cometen errores por no estar lo suficientemente preparados para el puesto o simplemente no dieron con la respuesta correcta en el momento correcto. Con esto quiero decir que el desarrollo de estas aptitudes deben ir de la mano para lograr un ejecutivo completo en todo sentido. De no ser este el caso, en algún momento de su carrera, la carencia de alguna de estas le pasara la factura.

 Respecto a la creciente rotación de empleos, me parece que es consecuencia de los cada vez mayores niveles de competencia laboral en la que nos desarrollamos. El ambiente laboral de una organización es cada vez más valorado al momento de decidir aceptar un trabajo, por lo tanto, el administrador de una empresa debe cuidar, sobre todo, el ambiente en que se desenvolverán las "futuras contrataciones top de la empresa" y para esto se deberá de eliminar a los "malos elementos". Por frio que parezca, creo que es una práctica sana si buscas la armonía del clima laboral dentro de tu organización.

 Una organización abierta al aprendizaje es la que logra "cambiar el chip" (aprendizaje de la organización) acerca de los paradigmas que no la dejan crecer. En la medida que todos tengamos naturalmente la necesidad de aprender individualmente y como grupo vamos a cambiar los estereotipos establecidos y mejorar. Así como nadie es dueño de la verdad, creo que todos tenemos algo que enseñar. Si generalizamos esto a todos los niveles jerárquicos de la organización, entonces podremos lograr grandes cambios.

Jose Mantilla

Anónimo dijo...

Ha quedado demostrado que en la actualidad, las empresas valoran más a aquellos trabajadores que han logrado desarrollar un alto grado de Inteligencia Emocional, dejando en un segundo plano el darle más peso (en un proceso de selección por ejemplo) a los títulos o estudios que haya tenido la persona: es mucho más beneficioso para una empresa trabajar con individuos que posean autocontrol sobre sus emociones, lo cual nos llevará a la excelencia laboral y liderazgo. El tener una buena relación con el mundo exterior y la comunicación efectiva marca la diferencia entre una persona que tiene una alta IE sobre otra que no.

Lo mencionado en el párrafo anterior tiene mucho que ver con el tema del Dominio Personal; un individuo tiene que buscar alcanzar los objetivos que se traza, por más dificultades que tenga en el camino al éxito. Si hablamos del campo laboral, los individuos tienen metas alineadas a los objetivos de las compañías en las que trabajan, si es que la persona tiene la suficiente actitud y aptitudes para poder alcanzarlas va tener como resultado el éxito personal y éxito para la empresa en sí, lo cual traerá beneficios. Sin lugar a duda, tales beneficios harán que las personas sigan trabajando en base a metas trazadas, y que la compañía tenga buenos resultados y éxito sostenido en el tiempo.

Hugo Arroyo

Anónimo dijo...

*Durante mucho tiempo se ha creido que el CI era un indicador clave del exito profesional de una persona, sin embargo Goleman nos muestra una nueva perspectiva de ser inteligente dentro de una organizacion basada en emociones y cualidades personales.
Hoy en dia las organizaciones para ser más eficientes y productivas evalúan a sus trabajadores más exitosos, ya no solo en función a su capacidad técnica y preparación, sino en cómo estos profesionales se manejan consigo mismos y con los demás.Las organizaciones deben promover las facultades personales, para lograr la maximización de la inteligencia y trabajo de equipo, el liderazgo y la interacción sinérgica de los talentos de cada trabajador.

**La quinta disciplina nos muestra una nueva forma de ver a las empresas como organizaciones inteligentes, a través de la práctica de una visión organizacional compartida, la que a su vez involucra un proceso de aprendizaje en todos los niveles de la organización y que implica el dominio de ciertas disciplinas básicas cada una de las cuales resultará decisiva para el éxito de las demás.
Nosotros como miembros de una organización, estamos conectados con el mundo, formamos parte de un gran sistema donde existe una influencia de cada uno de nosotros sobre el resto de personas, sobre las organizaciones y sobre la práctica de una visión organizacional compartida. La ventaja competitiva sostenible a lo largo de tiempo de las organizaciones, lo constituye su gente y es su deber conocer las necesidades de cada uno de sus empleados, para poder capacitarlos de acuerdo a habilidades especiales para su puesto y proyectarlos de acuerdo a las metas y objetivos organizacionales.

***El Dominio personal es un proceso de crecimiento y aprendizaje personal que dura toda nuestra vida y que se encuentra entre la visión de lo que deseamos y la realidad que vivimos, pero es una cuestión de elección y decisión lo que marca el camino de los líderes y la trascendencia dentro del ámbito laboral.
Las organizaciones modernas creen que la base de su éxito radica en el constante crecimiento personal y especialización de sus empleados, la intuición y visión personal son fundamentales para la productividad y funcionamiento organizacional.

Claudia Holgado

Anónimo dijo...

Los conceptos que nos presenta la lectura de Goleman nos desafía a mirar con un nuevo enfoque los conceptos ampliamente difundidos acerca de la “famosa” inteligencia emocional. En lo personal, me resultan sumamente útiles para mejorar mi autoconocimiento y con esa base poder contribuir al desarrollo de la gente con la que trabajo. En ese sentido, esta lectura ayuda a detectar prácticas erróneas que realizamos como gerentes que, contraproducentemente, alejan de nuestras empresas a individuos con buena capacidad de ser exitosos y atraen a las “estrellas” que muy posiblemente caerán en la mediocridad al no contar con la capacidad valiosa de acompañar su inteligencia práctica con aptitudes emocionales.
Senge, por su parte, nos lleva a redescubrir nuestra forma de aprender para crear organizaciones inteligentes que deben potenciar esa capacidad en su gente para crear una visión compartida. El concepto que más atrajo mi atención es el de “dominio personal”, definido por el autor como una característica que lleva a la gente a buscar expandir su aptitud para crear los resultados que buscan en la vida. Para mi representa una herramienta que puede contribuir sustancialmente en la consecución del éxito en varios aspectos de la vida, porque incluye revisar en lo profundo de nuestros conceptos preconcebidos para determinar una visión clara de lo que realmente queremos y luego hacernos una imagen clara de la realidad con la finalidad de alentarnos a conseguirlo. El mi experiencia en la gestión de personas, el reto más complejo es lograr que las personas hagan suya la visión de la organización y la mantengan en el tiempo. El enfoque que propone la lectura nos acerca un poco más a la comprensión de cómo funciona nuestra mente para permitirnos trabajar sobre eso.

David Díaz

Anónimo dijo...

Lamentablemente, hoy en día, la competencia laboral va en aumento, generado principalmente por el decrecimiento en la disponibilidad de empleos y en el aumento en el costo de vida. Competitividad que ha ocasionado que algunos empleados utilicen malas prácticas como la desconfianza, falta de apoyo entre los empleados y comportamientos que perjudican el buen desempeño en los equipos de trabajo. Es importante en estos tiempos desarrollar las habilidades sociales en nuestras organizaciones, que ayude a mejorar la comunicación y colaboración entre los empleados. Este desarrollo debe nacer de nosotros, debemos ser los catalizadores del cambio en nuestras organizaciones y que a través del ejemplo estas buenas habilidades sean aprendidas por el resto de nuestros equipos.
A diferencia del Coeficiente Intelectual, la inteligencia emocional aprendida a lo largo de nuestras vidas puede ser aplicable en cualquier ámbito. La tecnología y las formas de negocio cambian rápidamente, y la mejor herramienta que podamos usar en nuestra vida profesional y que perdurará en el tiempo y al cambio de tecnologías y en nuestros futuros empleos es el aprendizaje de la Inteligencia emocional. El motor que nos induzca al aprendizaje y desarrollo de estas habilidades debe partir de nosotros mismos y ser autocríticos sobre nuestras desventajas nos ayudará a desarrollarnos con mayor rapidez.
Como implementar la Inteligencia Emocional en una corporación como un factor estratégico para su crecimiento y que no sea solo una tema de conversación entre los empleados sobre cómo piensan que podrían funcionar las grandes empresas. En mi experiencia las organizaciones que tienen un mayor interés y preocupación por sus empleados han sido organizaciones que han tenido un mejor desempeño, lo cual puede interpretarse en la necesidad actual de las personas en sentirse escuchadas y comprendidas.

Franco Jaime.

Anónimo dijo...

Cada vez se está difundiendo y dando más importancia a la inteligencia emocional, hoy en día cuando postulamos a algún puesto de trabajo adicionalmente a las evaluaciones tradicionales relacionadas con el dominio técnico y coeficiente intelectual evalúan otros aspectos relacionados con la inteligencia emocional , se está viendo a las personas como un todo y eso es importante; pero mi percepción es que las organizaciones no están preparadas para facilitar el desarrollo de las habilidades personales, un ejemplo son los planes de capacitación de las empresas, se enfocan en gran porcentaje a aspectos técnicos. Como experiencia personal creo que las personas tenemos la oportunidad de desarrollar alguno de los aspectos de la inteligencia emocional de manera inconsciente como resultado de la exposición a cambios o a situaciones extremas que nos sacan de nuestra zona de confort , por ejemplo : una persona que ha tenido la oportunidad de experimentar en su vida profesional cambios como la fusión de dos empresas, de alguna manera por instinto de supervivencia debe de desarrollar o demostrar aptitudes relacionadas con la inteligencia emocional como: la empatía, iniciativa, adaptabilidad, etc.

Respecto al tema del dominio personal es importante el autoconocimiento que a mi parecer podemos lograr a través de la autoreflexion. Vamos a lograr mejorar el dominio personal si la percepción que tengo de mi misma es más realista por ello es importante establecer un análisis de nuestras características para sobre ello poder construir nuestras fortalezas o mejorar nuestras debilidades.

Otro punto muy importante es la visión personal, el saber que quiero hacer en esta vida y porque lo quiero hacer, pero es increíble como las personas somos capaces de planificar cosas al corto plazo y mediano plazo que pensamos va a satisfacernos; pero cuando las alcanzamos no necesariamente nos sentimos realizados, tal vez pueda ser porque el propósito que perseguimos no es suficiente o porque no hemos definido un gran plan maestro que nos lleve a nuestro objetivo final. Coincido con el autor que no es fácil definir una visión, un propósito, objetivos y un plan para poder lograrlo, en muchos casos porque pensamos que no sabemos qué es eso que queremos alcanzar lo cual podría ser una excusa para no trazar un camino que no va ser sencillo de seguir y que va a desafiar a nuestros paradigmas o modelos mentales.

Jenny Gonzales M.

Anónimo dijo...

Hasta hace unos años en varios ámbitos de la vida como en el colegio, la universidad y el trabajo, se pensaba que bastaba con tener un CI elevado para ser competente y distinguirse sobre el resto. Actualmente en muchos centros educativos y laborales se considera como herramienta principal de medición las habilidades y competencias emocionales. En el banco donde trabajo, específicamente en mi área, se presenta el caso de una persona que es muy hábil en sus funciones, se muestra muy preocupada por mantenerse actualizada en los temas relacionados con la informática y los aplicativos del banco; tiene años de experiencia en la materia, mantiene una buena relación con el gerente del área y ocupa un cargo de subgerencia, sin embargo, el trato y la relación con varios colaboradores de menor rango es negativa, ya que carece de empatía, de persuasión, no tiene la habilidad para controlar sus emociones ante circunstancias y hechos que son contradictorios a su forma de ver las cosas, falta de adaptabilidad para participar en diferentes escenarios. Es por estas características que las posibilidades de ascenso son muy remotas teniendo en cuenta que existen otros 3 subgerentes que sí poseen dichas cualidades personales. Este caso comentado me permite corroborar esta teoría del aprendizaje emocional como un factor muy importante en la vida de las personas y de las organizaciones laborales.

De la lectura de Peter Senge rescato las siguientes ideas-fuerza de mucha aplicabilidad en nuestro entorno laboral:
1. El pensar de manera sistémica aprecio que es muy acertado y beneficioso para uno mismo y para el entorno laboral, pues se asume que vivimos conectados a un conjunto de sistemas interdependientes, en donde la trama de interacciones hacen de una empresa un lugar con mucha energía y co-responsabilidad compartida. Nadie se percibe como isla, por el contrario, somos parte de un todo, en donde cada persona es un sistema, que busca un balance, un equilibrio, de entradas y salidas, de procesos, de redes, etc.
No hay sistemas aislados, vivimos en redes conversacionales, todo está conectado. Este modelo mental supera la visión lineal de causa-efecto que tantas veces ha causado ceguera en las empresas, distorsionando o reduciendo el campo de acción e intervención, a la hora de realizar evaluaciones o control de los diferentes procesos. Pensar de esta manera, - sistémica-contribuye, creo, a potenciar la conciencia global de pertenecer a vario sistemas conectados e interdependientes uno de otro, orientados todos al logro de metas y propósitos compartidos.
2. Otro factor que señala Senge y que pienso es clave en el análisis y alineamiento del personal en nuestras empresas, es el referido a revisar cuales son nuestros modelos mentales que están prevaleciendo en nuestras acciones; pienso en lo que significa el APRENDIZAJE ORGANIZACIONAL, y el impacto positivo en la productividad. Específicamente, en mi empresa Interbank, puedo compartir que se asume el modelo mental del aprendizaje permanente, fomentándose y favoreciendo el que cada empleado o funcionario labore muy motivado por aprender de manera formal o informal, teniendo espacios en los equipos para compartir y aplicar en las innovaciones que periódicamente se van realizando. En este sentido, no ocurre lo que en la película “ Avatar”, se escucha “Ojos cansados…pues, los humanos ya no tienen nada que aprender”, pudiendo en todo caso ser este modelo mental de la seudo-suficiencia mental” el que estuviera rigiendo en entornos laborales cerrados y tradicionales.

Gabriel Suarez A.

Anónimo dijo...

Con más de 10 años de experiencia laboral he pasado por varias selecciones de para diferentes puestos de trabajo, sin embargo las veces que he logrado ingresar a un trabajo siguiendo métodos "tradicionales" quie implicaron mediociones de conocimiento y pruebas psicológicas y de aptitud, han sido los trabajos de los que más rápido me he sentido frustrado, no por la escencia misma de la labor que hacía sino por el grupo de personas que encontré ahí (que seguramente pasaron por el mismo proceso), pues no todos teniamos las mejores aptitudes para trabajar juntos, sin embargo en aquellos trabajos en los cuales el proceso de selección estaba basado en el conocimiento y amistad entre el equipo la dinámica era diferente, la sinergía entre nosotros se sentía en cada tarea, el nivel de compromiso era diferente, era un asunto que nos retaba a todos y que todos estábamos dispuestos a darlo todo por hacer bien nuestro trabajo, por que era buneo para todos y para cada uno de nosotros.

Por otro lado, la inteligencia emocional que todos deberiamos cultivar significa un esfuerzo relamente serio para todos como profesionales. Como personas fuera del trabajo, no siempre uno se encuentra en el control de sus emociones de manera suficiente como para mostrarse emocionalemnte inteligente; sin embargo dentro del ámbito laboral uno debe hacer el mayor esfuerzo por mostrase así, pero también, uno tiene (como decimos acá) su corazoncito, y a veces las emociones fluyen con poco control, ahí es cuando hay que intentar recuperarlas rápidamente, sobre todo si estas se presentan por aspecto negativo, hay que saber sobrellevar la presión del trabajo.

Y finalmente, me gusto mucho leer sobre la idea de una empresa donde lo primero sea la búsqueda del bienestar de sus trabajadores, donde a estos se les valore como personas, y es que no puede ser de otra manera. Y este respeto y valoración no puede ser solo algpo retórico, no puede estar solamente limitado al reconocimiento público basado en halagos, es algo que debe representarse de igaul manera en la remuneración que cada uno recibe, y en países como el nuestro, donde el ingreso promedio es tan bajo cada sol cuenta, quizás las personas que dirigen la organización no lo vean así, por que su sityuación económica debe ser otra, pero para los que están más cerca a l base de los ingresos es completamente diferente, para ellos cada sol adicional cuenta. De esta manera, un buen aforma de tener motivadas a las perosnas es tener políticas remunerativas que les den las esperanza de que su mayor esfuerzo será recompensado, y eso es algo que aún es dificil de entender para alguos directivos de la escuela antigua, donde el "ahorro" es un ideal deseado, a tal punto que los que más ahorran son los que menos ganan.

Pino.

Anónimo dijo...

Con más de 10 años de experiencia laboral he pasado por varias selecciones de para diferentes puestos de trabajo, sin embargo las veces que he logrado ingresar a un trabajo siguiendo métodos "tradicionales" quie implicaron mediociones de conocimiento y pruebas psicológicas y de aptitud, han sido los trabajos de los que más rápido me he sentido frustrado, no por la escencia misma de la labor que hacía sino por el grupo de personas que encontré ahí (que seguramente pasaron por el mismo proceso), pues no todos teniamos las mejores aptitudes para trabajar juntos, sin embargo en aquellos trabajos en los cuales el proceso de selección estaba basado en el conocimiento y amistad entre el equipo la dinámica era diferente, la sinergía entre nosotros se sentía en cada tarea, el nivel de compromiso era diferente, era un asunto que nos retaba a todos y que todos estábamos dispuestos a darlo todo por hacer bien nuestro trabajo, por que era buneo para todos y para cada uno de nosotros.

Por otro lado, la inteligencia emocional que todos deberiamos cultivar significa un esfuerzo relamente serio para todos como profesionales. Como personas fuera del trabajo, no siempre uno se encuentra en el control de sus emociones de manera suficiente como para mostrarse emocionalemnte inteligente; sin embargo dentro del ámbito laboral uno debe hacer el mayor esfuerzo por mostrase así, pero también, uno tiene (como decimos acá) su corazoncito, y a veces las emociones fluyen con poco control, ahí es cuando hay que intentar recuperarlas rápidamente, sobre todo si estas se presentan por aspecto negativo, hay que saber sobrellevar la presión del trabajo.

Y finalmente, me gusto mucho leer sobre la idea de una empresa donde lo primero sea la búsqueda del bienestar de sus trabajadores, donde a estos se les valore como personas, y es que no puede ser de otra manera. Y este respeto y valoración no puede ser solo algpo retórico, no puede estar solamente limitado al reconocimiento público basado en halagos, es algo que debe representarse de igaul manera en la remuneración que cada uno recibe, y en países como el nuestro, donde el ingreso promedio es tan bajo cada sol cuenta, quizás las personas que dirigen la organización no lo vean así, por que su sityuación económica debe ser otra, pero para los que están más cerca a l base de los ingresos es completamente diferente, para ellos cada sol adicional cuenta. De esta manera, un buen aforma de tener motivadas a las perosnas es tener políticas remunerativas que les den las esperanza de que su mayor esfuerzo será recompensado, y eso es algo que aún es dificil de entender para alguos directivos de la escuela antigua, donde el "ahorro" es un ideal deseado, a tal punto que los que más ahorran son los que menos ganan.

Pino.

Anónimo dijo...

Casi terminando la secundaria, un gran amigo me dijo que cada vez que uno obtenga más grados académicos (Bachiller, Titulado, Master, Doctorado) la competencia en el mercado laboral será menor y tendrás mayores oportunidades de éxito. Hasta hoy estoy de acuerdo con él pero, en realidad, no es suficiente si no desarrollamos nuestra Inteligencia Emocional. La mayoría de mis trabajos los conseguí por conocimientos y pericia técnica. Actualmente tengo la oportunidad de encargarme de un equipo de ventas, lo cual me “obliga” a desarrollar aptitudes de empatía, conciencia política, trabajo en equipo y liderazgo no sólo con ellos sino en distintos niveles en la organización y fuera de ella con clientes y proveedores.

Actualmente trabajo en una empresa de cómputo y hasta hace 3 años, al seleccionar al personal de ventas, se daba mayor peso al conocimiento técnico y a la experiencia en ventas de hardware. Obviamente, muchas veces se tuvo que cambiar de vendedores por malos resultados y la empresa se dio cuenta que no estaba tomando en consideración las habilidades emocionales y de relacionamiento interpersonal. Actualmente, no interesa si tienen conocimientos técnicos ni experiencia en venta de hardware. El perfil ha cambiado y ahora buscamos personas con habilidades interpersonales, buena actitud, que tengan ganas de superarse y con algo de experiencia en ventas.

Con respecto a la quinta disciplina, pienso que todavía estamos en la etapa de la avioneta y no se podrá generar un cambio si es que las altas direcciones de las empresas no toman conciencia de que su capital humano es el mejor, y a la larga; el único activo que pueden hacer crecer. Como dice Senge, las personas están ansiosas por aprender y sentirse parte de un equipo y de una organización. Trabajemos por proyectos, demos empowerment a nuestro personal y cuando cometamos errores, debemos asumirlos y aprender de ellos.

Por último, del capítulo nueve de Senge me gustaría rescatar la Visión Personal que debemos tener. Un amigo de la secundaria estudió administración, empezó a trabajar en una empresa petrolera, luego pasó por un banco pero su visión personal y su sueño de niño era ser aviador. Le iba muy bien en el trabajo pero no era feliz. Decidió ahorrar, renunció, se fue a la Argentina a estudiar Aviación Comercial y ahora trabaja como piloto para una aerolínea local. Hay que tener una visión personal y que las actividades que hagamos en la vida estén alineadas a la misma.

José Antonio Vizcarra

Gustavo Jara dijo...

El cambio de paradigma respecto al coeficiente intelectual ha modificado, para bien creo, el sistema educativo por lo que las nuevas generaciones están recibiendo una mejor preparación que la que muchos de nuestra generación recibimos. Sin embargo, considero que, sea que hayamos desarrollado o no nuestro coeficiente intelectual, la información y las herramientas con las que contamos actualmente nos permiten seguir preparándonos para afrontar mejor un mundo laboral con nuevas normas como sugiere Goleman. Esta claro que las personas que desarrollen mejor estas aptitudes tienen mejores probabilidades de éxito
Lo que más me impacto de la lectura de Goleman es que así como la inteligencia emocional es mucho más importante que la inteligencia intelectual, esta no sirve de mucho sino desarrollamos las aptitudes necesarias para aprovecharla. Es decir, el coeficiente emocional es un indicador del potencial pero depende de la persona y de la empresa poder explotar ese potencial y traducirlo en ventajas competitivas.
Contar con empleados que tengan estas aptitudes emocionales es clave para las empresas que buscan convertirse en las organizaciones inteligentes que menciona Senge en su lectura. La quinta disciplina añade un requisito que es el pensamiento sistémico, el poder ver el bosque más allá de los árboles, interpretar mejor el mundo en el que competimos, lograr el aprendizaje para adaptarnos, promover el cambio y convertirnos en líderes.
Pero, no se puede tener una organización inteligente que aprenda sino se cuenta con las personas necesarias, una de las características de estas personas debe ser que logren el dominio personal, deben tener una visión personal, estar comprometidas con la verdad, ser conciente de sus limitaciones y ser creativos para superarlas. Las empresas tienen el reto de implementar las condiciones necesarias para que sus colaboradores apuesten por cumplir con estos requisitos, lograr su dominio personal y contribuir mejor con la organización. En la medida que las empresas den la importancia necesaria al capital humano y su desarrollo podrán mover el mundo si se lo proponen.

Anónimo dijo...

Una de las preguntas que siempre hago al momento de relevar información para conocer mejor un procesos de la compañía en la que trabajo es “¿Por qué se hace de esta manera?” y no es sorprendente cuando la respuesta casi siempre es “acá siempre se ha hecho de esa manera” Es interesante ver como la mayoría de nosotros ha perdido la curiosidad, no cuestionamos lo que hacemos, o cómo lo hacer o no nos preguntamos si podríamos mejorarlo o si realmente lo que hacemos agrega valor.

Debemos tratar de escapar de este mundo que nos bombardea tanto los sentidos con tanta publicidad y no nos permite estar a solas para poder pensar, evaluar y analizar nuestras vivencias, evitando así poder aprender continuamente. La manera de ver la vida de Leonardo nos enseña a ser libre de los prejuicios arraigados en nosotros por la sociedad y empezar a despertar la creatividad que está en nosotros. Algo muy interesante y alentador para mi es que nunca es tarde para empezar a aprender.

Dimostrazione:

Al leer este articulo me llamó mucho la atención poder estar dispuestos a aprender de nuestros errores, mucha veces tratados de minimizarlos y no lo aceptamos sin saber el potencial que existe en el reconocimiento y el análisis de estos y lo mucho que estos nos pueden enseñar, dar una retroalimentación de que fue que hicimos mal, y que debemos evitar en una próxima oportunidad, aun que sabemos que ninguna situación es igual a otra y que las soluciones que funcionaron en el pasado no siempre van a dar los mismo resultados, podemos alertarnos y trabajar con mucha más cautela en la solución de los mismos.
Es interesante el ejercicio de pensar en personas que han cometido errores que queremos evitar en nuestra vida, debemos practicar este ejercicio, pensar en el erro, analizarlo, ver el contexto en el que sucedió, y las posibles razones que le llevaron a errar, tal vez pensar que hubiera hecho diferente para no cometerlo, creo las posibles respuestas a estas interrogantes nos ayudarían a reconocer situaciones parecidas que se nos presenten en la vida y entonces nos ayuden a tomar un mejor camino.

Sensazione:

Reconozco ser mucha veces parte del hombre promedio que “mira si ver, oye sin oír, toca sin sentir, come sin saborear… inhala sin percibir olores”
Ha sido gratificante poder leer acerca de los poderes increíbles que puede tener el desarrollo de nuestros sentidos. Ha sido una experiencia maravillosa y divertida tomar el tiempo y poder experimentar cada uno de los ejemplos de esta lectura. De cualquier manera después de esto es difícil que mi vida continué siendo la misma.
Es interesante cuando Leonardo habla de mantener un ambiente estéticamente estimulante a la creatividad de cada uno, pienso que dependerá mucho del reconocimiento de nuestras sensaciones y a la vez de las emociones que estas causan en nosotros. Seleccionar aquellas que impactan de manera positiva en nuestras emociones.

Sin duda alguna mejorara nuestras sentidos nos ayudará a tener experiencias genuinas del mundo que nos rodea y mejorará en gran manera nuestro aprendizaje.

Anónimo dijo...

Rompe la idea de que el intelecto es un factor determinante para llegar al éxito, y nos hace ser consientes de que existe una parte realmente importante que determina el éxito profesional y personal y tiene que ver según los conocedores con la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados de ánimos de uno mismo y de los demás. Es decir poder trabajar con las emociones, esto implica conocernos y conocer las emociones de los que nos rodean.
Si nos preguntamos porque personas brillantes pierden el trabajo o fracasan en su vida. Donde quiera que vivamos estamos rodeados de seres humanos por lo tanto debemos aprender a socializar con ellos, de igual manera en el trabajo, de cualquier manera estamos en un equipo o en un grupo con objetivos y metas que lograr para lo cual cada uno debe trabajar hacia ese único fin. Sin importar quién tiene la razón o la mejor idea sino viendo lo que es mejor y lo justo para el equipo, esto implica trabajar más que con nuestros conocimientos con nuestras emociones y así lograr mayor productividad.
Dadme una palanca y moveré el mundo:
Es importante lograr su verdadero significado ya que de eso depende que las organizaciones puedan comenzar a aprender y puedan lograr así su supervivencia. Depende mucho de que los individuos dejemos nuestras formas de pensar y tomemos nuevos enfoques y seamos flexibles a los múltiples y rápidos cambios y a la vez cada vez más compleja de nuestra época. Una organización inteligente debe tener los ingredientes necesarios para poder contagiar a sus integrantes a vivir en una mejora continua y sacar lo mejor de ellos.
La quinta disciplina definida como el enfoque sistémico, para mí es un tema sumamente interesante y la vez emocionante, ya que nos ayuda a darnos cuenta que todas nuestras acciones en la vida tienen un efecto positivo o negativo no solo en nosotros sino también en quienes nos rodean ya que todo estamos interrelacionados y pertenecemos a un sistema.
Es importante comprender al mundo como un todo y no como la suma de sus partes, esto nos ayudara a encontrar mejores soluciones a nuestros problemas individuales y organizacionales
Dominio Personal:
Esto trae a mi mente una historia que contó un sacerdote en una radio local, Una liebre estaba escapando de una manada de perros, en el bosque se escuchaba los ladridos de los perros y mas perros se unían a la manada, mientras el tiempo transcurría los perros dejaban de ladrar y entonces se escuchaba solamente unos cuantos ladridos, eran los que realmente habían visto a la liebre y no la perdían de vista. Los perros que ladraban al principio solamente lo hacían porque escuchaban ladrar a los que habían visto a la liebre, entonces en el camino se cansaban ya que no tenían motivación alguna y se quedaban. El sacerdote comparaba esto con los cristianos en esta época, pocos en realidad han llegado a experimentar y conocer a Dios y siguen su vida imitando a los demás lo cual dura hasta que se cansen y piensen que tiene sentido y entonces no lo siguen.
Es importante tener una visión genuina en la vida, en la cual realmente podamos creer, sentir y luchemos cada día por ella. Pienso que la mayoría de seres humanos que no posees una visión viven confundidas sin saber en realidad quienes son ni a donde van en la vida, solamente siguen a corriente e emitan a los demás, pasa un tiempo y se llegan a cansar.
Una cosa más que llamo mi atención de manera muy especial fue la frase: “Puedo crear mi vida exactamente como deseo, en todas las dimensiones: trabajo, familia, relaciones, comunidad y el resto del mundo”. Es una manera diferente de ver la vida, de saber que está en nuestras manos cambiar lo que ahora tenemos, saber que el punto de partida está en el presente, si trabajamos de la manera correcta en mejorar nuestros enfoques pasados.
Luz Herrera

Anónimo dijo...

Es alentador poder conocer aquellas cualidades que contribuyen a ser una estrella en el trabajo y que nos pueden conducir a la excelencia laboral, todos y cada uno ha conseguido identificar de manera vaga lo que se necesita para tener éxito en este ambiente, sabemos que debemos enfocarnos en la tarea y en las personas, pero lo rescatable de la lectura de Golean es que nos da una marco conceptual estructurado bien definido de las aptitudes personales y las aptitudes sociales. Ya no basta el coeficiente intelectual, este es solo un requisito para poder desarrollar un aprendizaje básico y poder conocer y aprender más sobre una determinada tarea, ahora lo más importante es poder enfrentar situaciones de trabajo en equipo, de control de stress, de generar auto motivación, de adaptarnos a los cambios y de poder innovar. Por ejemplo en mi trabajo los analistas comerciales no solo deben saber hacer proyecciones acertadas sobre el impacto de campañas en el mercado o los resultados financieros de sus propuestas; lo más importante es poder ejecutar oportunamente sus planes y para eso deben trabajar con personas, influenciar la prioridad de otras áreas y saber dejar ganar y poder perder en algunas situaciones a fin de trabajar en equipo y sacar sus proyectos adelante.

Considero que las aptitudes emocionales son básicas para lograr nuestros objetivos profesionales y nos determinan también el éxito en nuestras relaciones personales; juegan un papel muy importante las aptitudes sociales tales como la empatía las habilidades sociales. Personalmente pienso que uno debe conocer muy bien a los integrantes del equipo de trabajo, saber que los motiva, que les preocupa, saber sus perspectivas en todo sentido, esto ayuda a equilibrar el trabajo y guiar a las personas hacia zonas donde su aporte será mucho más provechoso. La diversidad en las personas nos da oportunidades para flexibilizar el trabajo y adaptarlo a los objetivos. Esta es la primera etapa, identificar la forma como un equipo trabaja mejor y para eso utilizamos mucha empatía y habilidades para influenciar y comunicar; el paso siguiente es motivar poniendo metas retadoras al equipo.

La organización inteligente es un concepto que me interesó de la lectura de Senge. Muchas veces no nos enfocamos en desarrollar personas puesto que la creencia antigua es que deben producir lo más posible porque si pierdes tiempo en desarrollarlas, cuando se vayan habremos perdido tiempo en ellos. Felizmente esta tendencia cambia y ahora se valora mucho el invertir tiempo en realizar aprendizajes generativos, inclusive con el riesgo de retrasar lo urgente y no hacer lo percibido como importante, pero en este ejercicio de aprendizaje las personas desarrollan experiencias y adquieren conocimientos que luego utilizaran de todas maneras en otra situación o simplemente no se cometerá el mismo error. Metanoia es una palabra complicada y su uso será en el lenguaje complicado será aun más complicado, pero lo que sí existirá cada vez más es la satisfacción de poder desarrollar personas que sientan que ahora son más capacitadas y que pueden hacer algo que antes ni se imaginaban. El trabajo en equipo es un gran aprendizaje, difícil de lograr, pero en el éxito se aprende a comprenderlo.

Martin Castillo

Anónimo dijo...

Al momento de desarrollarnos profesionalmente, el coeficiente intelectual pasa a segundo plano. Lo mas importante es nuestra capacidad de relacionarnos con las personas con las que trabajamos, nuestra capacidad de trabajar en equipo y adaptarnos a la ideología de nuestro centro laboral.
Existen trabajadores que a pesar de tener un alto CI no logran la sinergia que requieren a fin de ser identificados como lideres de una organización. Esto sin duda es mas importante que la capacidad que uno tiene para aprender. De que nos sirve tener un alto CI si no podemos materializar nuestro conocimiento en la vida diaria?
Nuestra aptitud para enfrentar el cambio, identificar soluciones a problemas existentes sin deslindar responsabilidad o buscar culpables, nuestra posibilidad de identificar lideres que nos ayuden a salir adelante y nuestra humildad en el trabajo genera un mayor valor agregado a nuestra organización que el hecho de contar con un CI elevado o con diversas especializaciones.
Luis Alva